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La Cruzada de FŠtima: Periódico de Fátima defiende la traición de Guerra

Periódico de Fátima defiende
la traición de Guerra

La reacción violenta del rector Guerra y sus amigos en Notícias de Fátima contra la “Carta abierta en contra de los ultrajes en Fátima” publicada por los católicos fieles.

por John Vennari


Nota del editor: The Fatima Crusader publicó la Carta abierta a los católicos portugueses en tres periódicos portugueses entre el 23 de abril y el 25 de abril (ver An Open Letter to the Faithful of Portugal” en The Fatima Crusader, edición 76). En ella se advierte a los fieles que el rector Guerra tenía la intención de promover oficios de culto paganos en Fátima.

El rector Guerra no tardó en contestar: diez días después, invitó a los paganos a dar culto a sus dioses en el punto más sagrado donde se apareció Nuestra Señora de Fátima.Hizo que sus guardias del Santuario les permitiesen entrar, e inclusive levantó para ellos el vidrio a prueba de balas que protege la estatua original en la Capelinha, la capillita construida a petición de Nuestra Señora de Fátima en persona.

Justificó su permiso para el ritual de culto pagano en la tele, ante toda la nación portuguesa. Luego dio rienda suelta a sus perros en pos nuestro llamándonos “talibanes”1, haciendo lo mismo con todos los fieles.

"Todas las invocaciones de los paganos son odiosas a Dios porque todos sus dioses son demonios”.2

San Francisco Javier escribió esas palabras a San Ignacio respecto de la religión pagana del hinduismo. San Francisco Javier, escribiendo desde la India en aquel tiempo, meramente reformuló la verdad contenida en la infalible Sagrada Escritura: “Los dioses de los gentiles son demonios” (Salmo 95, 5).

A pesar de todo, el 5 de mayo de 2004, fiesta del Papa San Pío V, se permitió que se usase la capillita de las apariciones de Fátima para una ceremonia hindú. Esta capillita (también llamada Capelinha) está construida en el lugar donde Nuestra Bendita Madre se apareció a los tres niños en Fátima en 1917.

El ultraje sucedió con la anuencia del rector del Santuario Mons. Guerra. Nadie puede usar la Capelinha sin el permiso del rector Guerra3 (Ver las fotos en “Desecration at Fatima” y 18 fotos más en “Imágenes de una profanación: Foto reportaje de un ritual hindú en Fátima”).

La continuación de la nueva orientación ecuménica

Los lectores recordarán que el mismo rector Guerra fue anfitrión del Congreso interconfesional de Fátima en octubre de 2003. Viajé a Fátima para asistir al evento e informé al respecto en las recientes ediciones de The Fatima Crusader (Ver más en Crusader no. 75 y no. 76). Fue un congreso que habría horrorizado a todos los Papas antes del Vaticano II, si alguno de ellos hubiese participado.

En los dos primeros días del congreso figuraban conferencistas “católicos” fomentando el proyecto ecuménico. El tercer día, el domingo, representantes del catolicismo, de la ortodoxia cismática, del anglicanismo, hinduismo, islamismo y budismo dieron testimonio, cada uno, de la importancia del “santuario” en sus distintos credos. En el congreso:

  • El teólogo ecuménico Padre Jacques Dupuis llamó al dogma definido infaliblemente: “fuera de la Iglesia no hay salvación”, un “texto horrible” que debe ser rechazado;


  • Dupuis hizo la afirmación herética de que todas las religiones son positivamente queridas por Dios y que los no católicos no tienen que convertirse a la única y verdadera Iglesia Católica para encontrar la unidad y la salvación. Dijo que los católicos y los no católicos son igualmente miembros del “Reino de Dios”.


  • Dupuis también dijo que el propósito del diálogo ecuménico no es convertir los demás a la Iglesia Católica, sino hacer del “cristiano un mejor cristiano y del hindú un mejor hindú”;


  • Dupuis dijo además que el Espíritu Santo está presente y operante en los “libros sagrados” y en los “rituales sagrados” del budismo y del hinduismo;


  • Los conferencistas colocaron al mismo nivel todos los santuarios religiosos, ya sea el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, la Meca islámica o el Kyoto sintoísta.  


  • El Padre Arul Irudayam, rector del Santuario Mariana de Vailankanni en India, dijo a la audiencia el domingo que actualmente los hindúes realizan sus ritos paganos dentro del  Santuario católico.

Estos y otros ultrajes despertaron sólo aplausos y alabanzas en la audiencia, incluyendo el aplauso del rector del Santuario Mons. Guerra, del Obispo de Leiria — Fátima y del Delegado Apostólico de Portugal4 (fui testigo ocular de su reacción). El Cardenal Policarpo de Lisboa y el Arzobispo Fitzgerald, del Pontificio Consejo Vaticano para la Promoción de la Unidad Cristiana, también expresaron su aprobación respecto de los numerosos errores ecuménicos en contra de la fe y de la tradición de la Iglesia católica, los cuales abundaban en el congreso.5

Afloraron noticias también de que Fátima se convertiría actualmente en un “Santuario interconfesional”, donde se le permitiría a todas las religiones realizar sus ritos paganos. El Arzobispo Fitzgerald y el rector Guerra desmintieron esto de modo poco entusiasta. Pero sus desmentidas solamente confirmaron la orientación ecuménica y panreligiosa en vías de ejecución actualmente en Fátima.6

A pesar de todo, a raíz de esas desmentidas poco entusiastas, muchos individuos superficiales - que deberían tener más juicio - exclamaron que no hay peligro de que Fátima pierda su identidad católica porque los funcionarios de la Iglesia nos han dicho que no se convertiría en un Santuario interconfesional.

El primero de ellos es el Padre Robert J. Fox, quien en una edición reciente de su Immaculate Heart Messenger7, atacó a los que resisten la nueva orientación ecuménica de Fátima y defendió a Mons. Guerra.8

Esto sólo puede significar que el Padre Robert J. Fox está de acuerdo con los ultrajes perpetrados en la conferencia de Mons. Guerra de octubre de 2003.

  • El Padre Fox obviamente está de acuerdo con el modernista Padre Jacques Dupuis quien dice que el Concilio de Florencia contiene un “texto horrible” que debe ser rechazado;


  • El Padre Fox obviamente está de acuerdo con que no debemos intentar convertir los no católicos a la única Iglesia verdadera para salvarse;


  • El Padre Fox obviamente está de acuerdo con que está bien que los hindúes realicen sus rituales paganos dentro del Santuario Mariano en Vailankanni.

De otro modo ¿por qué hubiera defendido el Padre Fox a Mons. Guerra y a su ecuménico congreso, donde Guerra aplaudió todos estos abusos?

Sólo cinco meses después de la publicación de lo dicho, la blasfemia tuvo lugar. El Santuario de Nuestra Señora en Fátima - con la bendición del Rector Guerra - ya ha sido usada para un culto pagano.

El Padre Fox asegura a sus lectores que “Fátima retendrá su identidad católica”. El Padre Fox dijo lo mismo en una entrevista con EWTN el 25 de abril de 2004 con el Padre Mitch Pacwa. Allí el Padre Fox ridiculizó a los que, como nosotros, informaron sobre la nueva orientación interconfesional de Fátima. Afirmó que las recientes novedades en relación a Fátima eran solamente “inventos” y aseguró a los televidentes que a pesar de lo que habían escuchado acerca de los acontecimientos en Fátima, en realidad no había de qué preocuparse.

La reciente ceremonia hindú en Fátima muestra cuán falsas son las “aseveraciones” del Padre Fox.  (Para una espléndida respuesta al Padre Fox, leer Father Fox’s Modernist Assault on Fatima de Christopher Ferrara. Ese fascículo de 28 páginas se puede obtener gratis de The Fatima Crusader).

De este modo el Padre Fox, el Padre Pacwa y EWTN son culpables de neutralizar la saludable resistencia que miles de católicos deberían montar en contra de los ultrajes actualmente perpetrados en Fátima. Se han colocado efectivamente a sí mismos en el lugar de aquellos que permitirían ceremonias paganas en el santuario católico de la Basílica de Fátima. Siento pena por aquellos que confían en que el Padre Fox y EWTN les digan la verdad.9

El 13 de mayo, la agencia de noticias Zenit también publicaron un artículo jactándose de que la nueva y futurista Basílica de Fátima sigue adelante, a pesar de la controversia en torno al supuesto “Santuario interconfesional”.10

No obstante, como puse de relieve repetidamente en mi artículo sobre el tema, no importa si el sitio es formalmente llamado “Santuario interconfesional” o no. Ahora que la tendencia ecuménica es aceptada por los funcionarios de Fátima (como dije en diciembre de 2003), “es sólo cuestión de tiempo antes de que suceda también en Fátima esta blasfemia” de los ritos paganos que se realizan en santuarios católicos.

Sólo cinco meses después de la publicación de estas palabras, la blasfemia tuvo lugar. El Santuario de Nuestra Señora en Fátima - con la aprobación del rector Guerra - ya ha sido usado para el culto pagano.

Esta blasfemia no atraerá la bendición de Dios sino su ira. El Señor Dios nos dice solemnemente en las Sagradas Escrituras: “Porque yo soy el Señor tu Dios, un Dios celoso...” (Dt. 5, 9)

¡Imagínese cómo habría reaccionado el profeta Isaías si se hubiera enterado de que el sumo sacerdote del Templo de Jerusalén permitió que el Santo de los Santos fuese usado paral culto hindú o para ceremonias paganas! Como profeta del único Dios verdadero: ¿habría desplegado una amplia sonrisa diciendo: “Está todo bien porque todas las religiones nos llevan a Dios”?

Todo lo contrario. Si esta blasfemia se hubiese llevado a cabo en el Templo en los tiempos de Isaías, habría probablemente resultado en el exilio de los israelitas.

Nuestro Señor, en el Antiguo Testamento, no dijo a los Israelitas que “lo que los une con los paganos es más grande de lo que los separa”. De hecho, toda vez que los israelitas se involucraban en el culto de las religiones paganas — o con cualquier compromiso ecuménico —, el Señor Dios equiparaba esta acción a la prostitución y les imponía severos castigos. 11

Lo que era verdad para la única religión verdadera del Antiguo Testamento es todavía más verdadero para la única religión verdadera de la Nueva Alianza (la Iglesia Católica), dado que los ritos y ceremonias de la Antigua Alianza fueron superados y llevados a su plenitud en la Nueva.

Del mismo modo que el primer mandamiento ordena: “Yo soy el Señor tu Dios, no tendrás dioses extraños delante de mí”, así los dioses del hinduismo son dioses extraños y darles culto está prohibido para toda la humanidad. Como San Francisco Javier correctamente explicaba: “Todas las invocaciones de los paganos son detestables para Dios porque todos sus dioses son demonios”.

La fidelidad a Jesucristo y a la fe católica
equiparada con el “talibanismo”

Lo cual nos lleva al 7 de mayo de 2004, cuando Notícias de Fátima, un periódico local de Fátima en términos amistosos con el Santuario de Fátima, publicó una defensa de la nueva orientación ecuménica. Contenía un artículo titulado: “Movimientos radicales en contra del ecumenismo” que se mofaba de la “Letra abierta a los fieles de Portugal en relación al escándalo en el Santuario de Fátima” que fue publicada en tres periódicos portugueses por The Fatima Center.12

En ese artículo del 7 de mayo, el rector Guerra defendía la iniciativa ecuménica diciendo que: “el Santuario está abierto al diálogo con diferentes religiones y asambleas religiosas, como es la práctica en la Iglesia Católica desde hace ya mucho tiempo”.

El “mucho tiempo” al cual se refiere Guerra son solamente los últimos 40 años de caos desde el Vaticano II, un tiempo de novedades sin precedentes que engendró la más grande crisis de fe en la historia de la Iglesia. Por mil novecientos sesenta y dos años antes del Vaticano II - desde la fundación de la Iglesia por Jesucristo – todos los Papas católicos por igual condenaron el tipo de ecumenismo y de diálogo interreligioso practicado desde el Concilio como graves pecados contra la fe.

Notícias de Fátima citó entonces al hermano capuchino Fernando Valente que dijo: “Tratamos con tradicionalistas y fundamentalistas; con personas que perdieron el tren. Personas para las cuales el tiempo parece haberse detenido décadas atrás, que están en gran medida alejados de la realidad, y que, por tanto, tienen que ser considerados en un nivel mental y espiritual comparable al de los Talibanes.

Notícias de Fátima dijo entonces: “El hermano Valente declarando la nocividad de este ‘talibanismo católico’, recuerda que ‘es posible interpretar la Biblia de modo tal de hacerla decir cualquier cosa’. Esto es lo que estos movimientos radicales hacen, agrega él, recordando que ‘es necesario leer la Biblia con el espíritu con que fue escrita’”.

De modo que los católicos fieles a la fe católica y a la tradición sagrada son comparados con “talibanes”, un nombre calculado para hacernos parecer tan repugnantes, bárbaros e irracionales como sea posible. Según el hermano Valente y el rector Guerra, se lo considera ahora un crimen ser fiel a la verdad católica como ésta ha sido siempre enseñada por la Iglesia a través de los siglos y por la enseñanza perenne de los Papas.

Estamos en una situación similar al siglo cuarto, cuando más del 80% de los obispos del mundo cayeron en la herejía del arrianismo. En aquel tiempo San Basilio se lamentaba: “Sólo una ofensa se castiga vigorosamente en la actualidad: la observancia estricta de las tradiciones de nuestros padres”.13 No obstante la historia católica condena la mayoría que aceptó las nuevas enseñanzas, y alaba la minoría que mantuvo la tradición. Es una lección para todos nosotros.

El hermano Valente confunde al lector cuando dice que “es posible interpretar la Biblia de tal manera que se le puede hacer decir cualquier cosa”, afirmando que “esto es lo que hacen los movimientos radicales”. Sin embargo, la oposición católica al ecumenismo no tiene nada que ver con la interpretación subjetiva de la Escritura, sino con la objetiva fidelidad al dogma católico. La Iglesia Católica misma nos dice cómo debemos interpretar varios pasajes de la Escritura cuando la Iglesia solemnemente define una verdad que se encuentra en la Escritura y en la Tradición.

Una vez que la Iglesia pronuncia una definición solemne, no somos libres de interpretar la Escritura en contra de esa verdad católica infalible.14 La fórmula definida por la Iglesia nos dice “el espíritu en el cual” este o aquel pasaje del evangelio está escrito, y no podemos apartarnos de él en nombre de un nuevo delirio ecuménico.

El hermano Valente se queja de los católicos que “perdieron el tren” diciendo que para ellos “el tiempo se detuvo hace décadas”. Sin embargo al decir esto el hermano Valente se revela como promotor de la herejía modernista, dado que es el modernismo que enseña que las verdades religiosas de ayer deben ser descartadas por las nuevas “verdades” de hoy.15

El hermano Valente, que alegremente rechaza la tradición e insta a otros a hacer lo mismo, olvida la solemne e infalible condena enseñada por el Segundo Concilio de Nicea:

Si alguno rechaza cualquier tradición escrita u oral de la Iglesia, sea anatema”. 16

Todos los rectores Guerra, los padres Fox, hermanos Valente del mundo - no importa cuanto graznen, no importa cuan a menudo ellos castiguen los católicos fieles - no pueden cambiar el dogma católico infalible de que “fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”.

El Concilio de Florencia definió infaliblemente que “paganos, judíos, heréticos y cismáticos” están “fuera de la Iglesia Católica” y como tales “no pueden nunca ser partícipes de la vida eterna”, a no ser que “antes de la muerte” se unan a la única y verdadera Iglesia de Jesucristo, la Iglesia Católica.17

Mons. Guerra, sin embargo, aplaudió al Padre Jacques Dupuis, quien llamó este dogma infaliblemente definido del Concilio de Florencia un “texto horrible” que debe ser descartado.

El Catecismo del Concilio de Trento, fiel a la verdad perenne, enseña: “infieles, herejes, cismáticos y personas excomulgadas” están “excluidas del redil de la Iglesia”.18  Es decir, los protestantes, judíos, musulmanes, hindúes, budistas, etc. no son parte de la Iglesia Católica, la cual es el Reino de Dios en la tierra.19

¿Cuántas veces es necesario repetir la inmutable doctrina de los Papas sobre este dogma fundamental a los ecuménicos de hoy que afirman que la salvación se encuentra en cualquier religión? Daremos aquí sólo algunos ejemplos:

San Gregorio Magno, Papa: (590-604) “La santa Iglesia universal proclama que Dios no puede ser verdaderamente adorado, sino en el interior de ella misma, afirmando que todos aquellos que se encuentran fuera de ella no se salvarán”.20

Papa Pío VIII (1829-1831): “...profesamos que no hay salvación fuera de la Iglesia Católica... la Iglesia es la columna y el fundamento de la verdad, como el apóstol Pablo enseña (1 Tim. 3). En referencia a esas palabras San Agustín dice: ‘Cualquiera que esté fuera de la Iglesia no será reconocido como hijo, y cualquiera que no quiera tener a la Iglesia como Madre no tendrá a Dios como Padre’”.21

Papa Gregorio XVI (1831-1846): “No se puede dar culto verdadero a Dios sino dentro de ella (la Iglesia Católica); todos los que están fuera de ella no serán salvos”.22

Beato Pío IX, Papa (1846-1878): “Debe ser tenido como materia de fe que fuera de la Iglesia Apostólica Romana ninguno puede salvarse; que ella es la única arca de salvación; que el que no entre en ella perecerá en la inundación”. 23

Papa Pío XI (1922-1939): “Sólo la Iglesia Católica guarda el culto verdadero. Ella es la fuente de la verdad, la morada de la fe, el templo de Dios; quien no entra en ella o pasa de largo, se prive de toda esperanza de vida y salvación”.24

El Papa Pío XII se quejaba en su encíclica Humani Generis de 1950: “Algunos reducen a una vana fórmula la necesidad de pertenecer a la verdadera Iglesia para conseguir la salvación eterna”. El lamento del Papa Pío XII ciertamente se aplica a las mentiras de los rectores Guerra, de los padres Fox, los hermanos Valente, y a todos los que, desde una posición elevada, no sólo abandonan el dogma infalible, sino que castigan públicamente a aquellos católicos que defienden esta verdad revelada por Dios.

El dogma definido no puede cambiar

Debe notarse también que el Concilio Vaticano I solemnemente definió que ni siquiera un Papa puede enseñar una nueva doctrina, cambiar la doctrina, o interpretar el dogma católico de un modo diferente al modo en el que ha sido siempre enseñado. Los mismos Papas tienen la obligación de respetar las definiciones dogmáticas y promover la perenne e inmutable enseñanza de estas doctrinas a través de los siglos.25

En un sermón sobre el tema, el eminente Cardenal John Henry Newman (siglo XIX) citó una Carta Pastoral de los obispos de Suiza sobre la infalibilidad papal, y sobre qué podía enseñar un Papa o no. En la Carta Pastoral, que recibió la aprobación del Beato Papa Pío IX, los Obispos Suizos establecían claramente la doctrina católica sobre el tema:

“De ninguna manera depende del capricho del Papa, o de su complacencia, hacer de tal o cual doctrina materia de una definición dogmática. Él está vinculado y limitado por la revelación divina y por las verdades que esa revelación contiene. Él está vinculado y limitado por las doctrinas que ya existen, y por las precedentes definiciones de la Iglesia. Él está vinculado y limitado por la ley divina, y por la constitución de la Iglesia...”26

Actualmente, el ecumenismo de hoy, es una nueva doctrina que dice que los no católicos no necesitan convertirse a la Iglesia Católica para encontrar la unidad y la salvación, y que las religiones falsas, con sus dioses paganos, son “socios iguales en el diálogo” con la única Iglesia verdadera establecida por Cristo. Esto es contrario a la revelación divina, contrario a las doctrinas existentes, contrario a las precedentes definiciones de la Iglesia. No hay autoridad en la Iglesia que pueda forzar a un católico a abandonar la enseñanza tradicional y adoptar esta nueva tendencia.27

De hecho, el Papa Pío XI, en su encíclica Mortalium Animos de 1928 (publicada íntegramente en The Fatima Crusader edición no. 76), condenó el tipo de ecumenismo que se ha alimentado desde el Concilio. Él dijo que la Santa Sede “nunca ha permitido” a sus súbditos tomar parte de las asambleas ecuménicas, “no es lícito” para “los católicos apoyar o trabajar para tales emprendimientos (ecuménicos), porque si lo hacen construirán la fisonomía de una falsa cristiandad, bastante distinta de la única Iglesia de Cristo”. Pío XI afirmó: “La unidad solamente puede surgir de una sola autoridad de enseñanza, de una sola ley de creencia, de una sola fe de los cristianos”. Repitió la verdad de que la única unidad verdadera sólo se conseguirá por el retorno de los no católicos a la única Iglesia verdadera de Cristo.

Decía que estas iniciativas ecuménicas están llenas de “lindas y seductoras palabras que encubren los errores más graves y nocivos a la fe católica”.28

Los Obispos holandeses en contra del ecumenismo

Veinte años antes de estas palabras de Pío XI, un episcopado nacional dio un magnífico ejemplo de fidelidad a esta enseñanza. En 1948 los Obispos católicos de los Países Bajos publicaron una carta pastoral explicando las razones por las que los católicos no podían asociarse con la “Asamblea de Ámsterdam”, que era una reunión ecuménica del Consejo Mundial de iglesias.

”No puede haber dudas”, decía la jerarquía holandesa, “respecto de la participación de la Santa Iglesia Católica en el congreso de Ámsterdam”.

Explicaron los obispos holandeses:

“Este distanciamiento no se basa en ningún temor de perder prestigio o de alguna mera consideración táctica. Esta actitud solamente procede de la convicción de que la Iglesia debe adherirse inconmoviblemente a la tarea que Cristo le ha confiado. Porque ella es la Iglesia una, santa, católica y apostólica fundada por Jesucristo para que su obra de salvación pudiera ser llevada a cabo por medio de ella hasta el final de todos los tiempos; ella es el Cuerpo Místico de Cristo; ella es la Esposa de Cristo. En ella su unidad existe imperecederamente; porque Cristo le ha prometido que las puertas del infierno no prevalecerán en su contra (Mt. 16, 18).

“Es por esto que sólo existe un modo de poner fin a las divisiones entre cristianos :volviendo a ella, volviendo dentro de la unidad que se ha preservado siempre en su interior.Si, de todos modos, la Iglesia Católica participase del esfuerzo hacia una nueva unidad religiosa, y lo hiciese en igualdad de condiciones con las demás religiones, este hecho sería una admisión de que la unidad querida por Cristo no se encuentra en ella y que, por tanto, no subsiste en ella la Iglesia de Cristo. En efecto es por medio de su distanciamiento mismo que debe manifestar sin cesar que en su interior se ha preservado siempre la unidad querida por Cristo y que en su interior esta unidad permanece accesible a todos”.29

A continuación, los obispos holandeses afirman que no puede haber unidad sin unidad de fe, es decir unidad de doctrina sobre las verdades enseñadas por la Iglesia y reveladas por Dios.

Esta es la verdad enseñada a través de los siglos: que la Iglesia Católica es la única Iglesia verdadera fundada por Cristo, y que la Iglesia no puede unirse con las religiones falsas en “búsqueda de unidad”, una unidad que la Iglesia Católica ya posee.

Además el Papa León XIII correctamente enseñaba que el considerar que todas las religiones son iguales es “adoptar una línea de acción que conduce al ateismo”, dado que esto da la impresión de que todas las religiones son verdaderas, a pesar de la contradicción de sus doctrinas. Esto no sólo es irracional sino que en el orden práctico conduce al ateismo a los hombres que no han rechazado el principio de no contradicción. Llegarán a creer que si todas las religiones son verdaderas, entonces ninguna de ellas puede ser verdadera, dado que esas religiones “verdaderas” se contradicen mutuamente.

Este ecumenismo también pone la salvación de millones de almas en peligro, dado que miembros influyentes de la única Iglesia verdadera, la única arca de salvación, dan actualmente la impresión, por sus palabras y hechos, de que los no católicos pueden encontrar la salvación en las tinieblas del paganismo y en la falsedad de sus credos hechos por hombres. De este modo los no católicos son escandalizados al creer que es innecesario convertirse a la única Iglesia de Cristo para obtener la salvación. Esto es una traición al mandato divino de Cristo. Nuestro Señor dijo a sus apóstoles: “Id y enseñad” no “Id y dialogad”.

Sin embargo Mons. Guerra ignora estas verdades católicas básicas y abre el Santuario de Fátima a rituales hindúes en el altar católico. Este sacrilegio hace necesario reconsagrar la Capelinha, dado que ha sido profanada por el culto pagano de dioses falsos.

Nótese también que el Obispo de Leiria — Fátima prohíbe la Misa Tridentina en latín en su diócesis. Esto significa que el Santuario de Fátima puede ser usado para ceremonias hindúes pero no para la misa católica de siempre. La “desorientación diabólica” de estos hombres nunca se ha mostrado tan diabólica: porque vemos aquí su odio al culto católico verdadero y su amor a los ritos paganos de una religión en la que “los dioses son demonios”.

Una segunda profanación

En 1922 los francmasones portugueses colocaron cuatro bombas en la Capelinha original construida en el sitio donde Nuestra Señora se apareció a los niños. Las detonaron el 5 o 6 de marzo y dañaron severamente la capilla, volando el techo. Una misa de reparación se celebró el 13 de Mayo del mismo año a la que asistieron veinte mil personas. Cuarenta mil asistieron a la misa celebrada allí el 13 de octubre. Para el final de 1922 la capilla había sido reconstruida.30

Y en mayo de 2004, la Capelinha ha sido profanada de nuevo. Ahora las armas no son las bombas de los francmasones, sino la religión ecuménica de la francmasonería que permite a los hindúes realizar ceremonias paganas en las capillas católicas y propaga la mentira de que “todas las religiones conducen a Dios”. Esta vez no habrá misa de reparación por este sacrilegio, no habrá procesiones públicas pidiéndole perdón a Dios, ni una reconsagración inmediata de la capilla. Antes bien Guerra, el rector del Santuario, el Padre Robert J. Fox y los varios apologistas de la “Nueva Fátima” continuarán atacando a aquellos que defienden la perenne verdad católica frente a estas blasfemias que claman al cielo por venganza.

Ignoremos estos guías ciegos y recemos para que se conviertan al catolicismo de su juventud. Ellos han abandonado la fe católica de San Francisco Javier y de los Papas Pío IX, Pío X, Pío XI y Pío XII. Promueven una nueva religión modernista que afirma que las verdades católicas de ayer deben ser pisoteadas en el suelo para abrir camino a las nuevas “verdades” ecuménicas de hoy. Han violado el Juramento Antimodernista y de este modo, en las palabras de Mons. Joseph Clifford Fenton, son “pecadores contra la fe católica y perjuros comunes” (en el orden objetivo).32

En cuanto a nosotros, permaneceremos firmes en nuestra resistencia pública a la nueva orientación ecuménica. Continuemos ofreciendo misas, rosarios y oraciones de reparación por las blasfemias en contra del Inmaculado Corazón de María, perpetradas actualmente por aquellos hombres que deberían ser sus defensores.

Nuestra Señora, vencedora de todas las herejías, ruega por nosotros.

Notas:

  1. Este artículo es una adaptación del artículo de John Vennari “Hindu Ritual Performed at Fatima Shrine” que apareció en la página web de la Red Fátima (http://www.fatima.org/news/newsviews/060304rit.asp) y en Catholic Family News, junio de 2004.


  2. Saint Francis Xavier, James Brodrick, S.J.,(New York: Wicklow Press, 1952), pág. 135.


  3. No está mal que un no católico venga a una basílica católica para conocerla tal vez, para conocer las oraciones o devociones católicas o para rezar al único Dios verdadero para que lo guíe a la verdad. Debemos aclarar esto, dado que nuestra oposición al Santuario Interconfesional ha sido falsamente interpretada, diciendo que nosotros creemos que no se les debería permitir jamás entrar a los no católicos a una basílica católica. No es el caso. De hecho el judío, feroz anticatólico, Alfonso de Ratisbona, se convirtió milagrosamente a la fe católica cuando visitó la iglesia de Sant’Andrea delle Fratte en Roma. El anticatólico Dr. Felix Leseur se convirtió milagrosamente al catolicismo cuando visitó la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes. El problema real con las tendencias de hoy en día es que a los no católicos se les permite dar culto en el Santuario en cuanto no católicos, se les permite realizar sus rituales paganos (invocando sus dioses falsos) dentro de la Iglesia Católica, y se les dice que no tienen necesidad de convertirse a la única Iglesia verdadera de Cristo para encontrar la salvación.


  4. Debe notarse que el Delegado Apostólico estuvo allí solamente en las sesiones del sábado, que incluía el discurso escandaloso del Padre Jacques Dupuis. El Delegado Apostólico no estuvo presente en la sesión del domingo donde las distintas religiones dieron testimonio de la importancia del “santuario”.


  5. Mis tres informes anteriores sobre el congreso de Fátima son: “Fatima to Become an Interfaith Shrine? An Account From One Who Was There”, The Fatima Crusader, edición no. 75, pág. 16 (http://www.fatima.org/news/newsviews/sprep111303.asp); “Más noticias sobre el programa interconfesional en Fátima”, Catholic Family News, enero de 2004; “Shrine Rector Confirms New Ecumenical Orientation at Fatima”, The Fatima Crusader, edición no. 76, pág. 5 (http://www.fatima.org/news/newsviews/news020504.asp).


  6. Por ejemplo, el comunicado oficial del Santuario de Fátima del 28 de diciembre dice que el Rector del Santuario habló solamente una vez durante el Congreso, en la sesión final, y proporciona la siguiente trascripción literal del discurso: “Es verdad que... ...estamos todos muy lejos del viaje hacia el único, o a través del único, puente. Por tanto podríamos relajarnos, diciéndonos que si un puente se está cayendo, podría ser que el puente del vecino no. Sin embargo es también verdad que una enfermedad de proporciones epidémicas parece haberse cernido sobre la fe de todas las religiones, de todas las confesiones, de todas las tradiciones, durante las últimas décadas. Es por esto que nos regocijamos en la fraternal presencia de los representantes de varias escuelas espirituales y estamos seguros que su presencia aquí ha abierto el camino para una mayor apertura de este Santuario en el futuro, un santuario que, gracias a la divina providencia, parece llamado en el presente al contacto y al diálogo.... Esta llamada es casi explícita en relación a las iglesias orientales, ortodoxas y católicas en el mensaje del Ángel de la Paz, y en relación a la religión islámica, en el nombre mismo que Dios eligió para el pueblo donde María debía un día aparecerse: Fátima” (cursiva nuestra). Esto claramente confirma la nueva orientación ecuménica en Fátima.


  7. Immaculate Heart Messenger, abril - junio de 2004. En esos artículos patéticos el Padre Fox lleva a cabo una serie de ataques ad hominem en contra del Padre Nicholas Gruner. Sin embargo no se quejó en absoluto de Mons. Guerra, aunque el Padre Fox leyó mis artículos donde expliqué que fui testigo ocular de los ultrajes ecuménicos del Congreso de Guerra, incluyendo el discurso del Padre Dupuis y la presentación del Padre Irudayam, donde dijo que los hindúes realizan actualmente sus rituales dentro del santuario. También dije en mi artículo (que el Padre Fox citó en su revista) que tengo grabadas todas esas conferencias, de modo que el Padre Fox sabe que estoy diciendo la verdad respecto de lo que tuvo lugar allí. Así que obviamente él está de acuerdo con que los ultrajes ecuménicos perpetrados en el Congreso de Guerra son buenos y loables.


  8. El Padre Fox esgrimió como defensa de la monstruosidad de Guerra el hecho de que Fátima necesita una iglesia más grande en el Santuario de Fátima. Pero nadie está diciendo que una iglesia más grande no deba ser construida. He estado en Fátima y soy consciente de que la actual basílica no tiene mucho cupo. Pero no es necesario que las autoridades de Fátima construyan una abominable estructura nueva que luzca como un hangar futurista de naves espaciales. ¿Por qué no construir una iglesia más grande que sea hermosa, majestuosa, y que refleje el glorioso patrimonio de la arquitectura católica, que es sobrecogedor y edificante a la vez? El edificio actualmente en construcción no lo es en absoluto. El eminente teólogo Mons. Rudolph Bandas citó al Cardenal Constantini, Presidente de la Pontificia Academia de Arte, quien correctamente encuadró el arte y la arquitectura moderna en las iglesias católicas como “blasfemias visuales”. Ver “Modernistic Art and Divine Worship”, Mons. Fenton, American Ecclesiastical Review, octubre de 1960, republicado en noviembre de 2004 por Catholic Family News.


  9. El Padre Mitch Pacwa dijo a los televidentes en esa transmisión que EWTN había invitado al Padre Fox para que les contara lo que estaba sucediendo en Fátima, a pesar del hecho que el Padre Fox no estaba presente en el Congreso de octubre. A pesar de eso, EWTN nunca contactó la revista The Fatima Crusader, Catholic Family News o a mí mismo, que estuve allí y que tengo la grabación de todos los discursos, para investigar la verdad de lo que estábamos diciendo. Eso a pesar de que en mis informes publicados hice saber ampliamente que asistí al Congreso interconfesional en Fátima y fui testigo ocular de todo lo ocurrido, incluyendo las declaraciones heterodoxas del Padre Jacques Dupuis.


  10. “Fatima’s New Church Moves Ahead” Zenit, 13 de mayo de 2004.


  11. Por ejemplo ver Ezequiel, capítulo 15, especialmente v. 35 ss.; salmo 105, v. 28-43; Oseas, capítulo 3, v. 1, capítulo 4, v. 12-14.


  12. Esta “carta abierta” fue publicada en la edición 76 de The Fatima Crusader. Está también en la web  http://www.fatima.org/news/newsviews/042804open.asp.


  13. San Basilio Magno (ca. 330-ca. 379), Epistulae, en una carta a los obispos de Italia y Galia (en 376).


  14. Tampoco somos libres de interpretar la escritura en contra de las permanentes enseñanzas del Magisterio Ordinario a lo largo de los siglos, es decir, de una doctrina católica que la Iglesia ha enseñado desde siempre, aunque no haya sido materia de una proclamación dogmática.


  15. El Papa San Pío X enseñaba en Pascendi, su encíclica contra el modernismo: “Pero para los católicos nada negará la autoridad del Concilio II de Nicea, que condenó ‘a aquellos que, en imitación de los herejes impíos, osan despreciar las tradiciones eclesiásticas, inventar alguna novedad..., o intentar desmoronar por malicia o artificio alguna de las legítimas tradiciones de la Iglesia católica’....Por lo cual los Pontífices Romanos Pío IV y Pío IX ordenaron la inserción en la profesión de fe de la siguiente declaración: ‘Firmemente admito y abrazo las tradiciones apostólicas y eclesiásticas y otras observancias y constituciones de la Iglesia’”.


  16. Citado en The Great Facade:Vatican II and the Regime of Novelty in the Roman Catholic Church, Christopher A. Ferrara y Thomas E. Woods Jr. (Wyoming, MN: Remnant Press, 2002), pág. 28.


  17. El dogma de “fuera de la Iglesia no hay salvación” fue infaliblemente definido tres veces. La más contundente y explícita definición de este dogma fue pronunciada de fide por el Concilio de Florencia: “La Santísima Iglesia Romana firmemente cree, profesa y predica que ninguno de los que permanecen fuera de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos, herejes y cismáticos pueden jamás ser partícipes de la vida eterna, sino que son destinados al fuego eterno ‘que fue preparado paral diablo y sus ángeles’ (Mt. 25, 41) a no ser que se unan a Ella antes de la muerte; y que es tan importante la unidad de este cuerpo eclesiástico que sólo aquellos que permanecen en esta unidad pueden sacar provecho de los sacramentos de la Iglesia para la salvación, y que sólo ellos pueden recibir una recompensa eterna por sus ayunos, obras de caridad y sus otras acciones de piedad cristiana y su deber de soldado cristiano. Nadie, sea su limosna tan grande como se pueda imaginar, nadie, aun si ha derramado su sangre en el nombre de Cristo, puede ser salvado a menos que permanezca en el seno y unidad de la Iglesia Católica”. [Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 4 de febrero de 1442], D.S. 1351; Dz-Hünermann 1351.


  18. Catechism of the Council of Trent, McHugh & Callan Translation, (Rockford: Tan, reimpreso 1982), pág. 101.


  19. El eminente teólogo Mons. Joseph Clifford Fenton explica que la palabra “Iglesia” tiene un sentido muy definido. Significa el Reino de Dios en la tierra, el Pueblo de la Divina Alianza, la única unidad social fuera de la cual nadie puede salvarse. Ver “The Meaning of the Word ‘Church’”, Mons. Fenton, American Ecclesiastical Review, octubre de 1954, republicado en noviembre de 2000 por Catholic Family News.


  20. Moralia, XIV: 5.


  21. Ubi Primam, encíclica inaugural del Papa León XII, 5 de mayo de 1824.


  22. Encíclica Summo Jugiter, 27 de mayo de 1832.


  23. Denzinger1647.


  24. Mortalium Animos, 6 de enero de 1928. Esta encíclica fue publicada entera en la edición no. 76 de The Fatima Crusader y está también disponible en la web en: www.fatimacrusader.com/cr76/cr76pg24.asp.


  25. Es un dogma definido que el Papa no puede enseñar una nueva doctrina y que la doctrina no puede cambiar. Es necesario repetidamente poner de relieve que aun un Papa no puede cambiar un dogma definido, o interpretar el dogma católico de un modo diferente del cual ha sido siempre enseñado. Esto fue definido solemnemente. Cuando el Vaticano I definió la infalibilidad papal, también enseñó con la misma infalibilidad que: “Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe”. (Vaticano I, sesión IV, capítulo IV. Pastor Aeternus). El Vaticano I también enseñó que “hay que mantener siempre el sentido de los dogmas sagrados que alguna vez declaró la Santa Madre Iglesia, y no se debe abandonarlo nunca bajo el pretexto o en nombre de un entendimiento más profundo” (Vaticano I, sesión IV, capítulo  IV, Dei Filius).  El eminente teólogo Mons. Fenton usa este texto para explicar que el “dogma católico es inmutable... las mismas e idénticas verdades son siempre presentadas a las personas como reveladas por Dios. Su significado nunca cambia”. We Stand With Christ, Mons. Joseph Clifford Fenton, (Bruce, 1942), pág. 2. Es un dogma definido que el Papa no puede enseñar una nueva doctrina (tal como el ecumenismo) y que la doctrina no puede cambiar. Sólo esto es congruente con la naturaleza de la verdad misma, que no puede cambiar. Porque si esta o aquella verdad católica puede cambiar, entonces nunca fue verdad. Aquí vemos que los modernistas destruyen no sólo toda idea de religión, sino toda idea de verdad considerada en sí misma.


  26. Tomado de un sermón del Cardinal Newman publicado en Lead Kindly Light, The Life of John Henry Newman, Michael Davies (Neumann Press, Long Prairie, 2001) pág. 184 (cursiva nuestra).


  27. Esto significa que los católicos deben resistir el ecumenismo aun si viene del Papa. El gran teólogo Suárez dice: “Si (el Papa) emite una orden contraria a las buenas costumbres no se debe obedecerlo; si intenta hacer algo evidentemente opuesto a la justicia y al bien común, sería lícito oponerse; si ataca por la fuerza, podría ser repelido por la fuerza, con la moderación característica de una buena defensa” (De Fide, disp. X. Sect. VI, n. 16. Citado de Pope Paul’s New Mass, Michael Davies, Angelus Press, pág. 602).


  28. Ver Mortalium Animos, “Acerca de cómo se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa”, Papa Pío XI, 6 de enero de 1928.


  29. “The Pastoral Letter of the Dutch Hierarchy About the Amsterdam Assembly of 1948”, publicado en The Church and the Churches, (Westminster: Newman Press, 1960), págs. 290-294 (cursiva nuestra).


  30. Fatima in Twilight, Mark Fellows (Niagara Falls: Marmion Publishing, 2003), capítulo 4, págs. 45-46.


  31. El francmasón francés Yves Marsaudon escribía en señal de conformidad: “Puede decirse que el ecumenismo es el hijo legítimo de la francmasonería” (Oecumenisme vu par un Macon de Tradition, págs. 119-120).


  32. Tanto Mons. Guerra como el Padre Robert J. Fox deberían haber hecho el Juramento Antimodernista, dado que el Juramento no fue “retirado” hasta 1967. Guerra y Fox ambos promueven la nueva religión ecuménica y atacan a aquellos que insisten que la verdad católica no puede cambiar. Mons. Fenton, en un artículo de 1960, dijo que cualquier sacerdote que promovía el modernismo, habiendo hecho el Juramento Antimodernista, se hace a sí mismo “un pecador contra la fe católica y un perjuro común” (Ver “The Sacrorum Antistitum and the Background of the Oath Against Modernism”, Mons. Joseph Clifford Fenton, The American Ecclesiastical Review, octubre de 1960, págs. 259-260). Por esto exhortamos a nuestros lectores a rezar por esos hombres y los exhortamos también a que no los sigan ni los ayuden.




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