Ustedes Han Sido Escogidos
Discurso inicial del Congreso Mundial de Obispos 2006 en Tuy, España,
el 6 de octubre de 2006.
Coralie Graham, editora
Excelencias, Reverendos Padres y Religiosos, damas y caballeros: Me
llamo Coralie Graham. Soy editora de The Fatima Crusader y
una de los muchos ayudantes del Padre Gruner que ustedes han encontrado
aquí intentando hacer que su estancia sea lo más
agradable posible. Pero si los hemos traído aquí es
por otra cuestión.
Nuestra Señora vino a Fátima con un mensaje urgente para
el mundo y lo entregó a tres niños. Ese mensaje era: “Dios
pide al Santo Padre hacer la consagración de Rusia a mi
Inmaculado Corazón, en unión con todos los obispos
(católicos) del mundo”. Una oración que dura
diez minutos podría traer la paz verdadera al mundo entero.
No hay paz en el mundo; sin embargo hay personas que tratan de convencernos
de que ya se hizo la Consagración. Aquí nuestros
elocuentes conferencistas les demostrarán, paso a paso,
por qué sabemos que no se hizo. Ustedes son todos muy inteligentes
y se dan cuenta de que no hay paz en el mundo. Nuestra Señora
no miente, así que es bastante obvio que sus pedidos en
Fátima no han sido obedecidos.
Es una oración que dura diez minutos. No nos piden mil millones
de dólares; no esperan que escalemos montañas o que
crucemos océanos a nado: es tan solo una oración
de diez minutos que puede aportar la paz verdadera al mundo.
La presencia de los niños aquí hoy nos recuerda que es
nuestro deber como adultos, y en su caso como los pastores de sus
rebaños, proteger a nuestros hijos. Ustedes saben lo que
va a pasar. Algunos de ustedes ya sufren guerras en su propia tierra.
Por ahora hemos tenido mucha suerte en Canadá y los Estados
Unidos, aunque ya empezó con el 11 de septiembre y creo
que continuará.
Ninguno de nosotros está a salvo. Ninguno puede decir: “bueno,
a mí no me va a pasar, aquí no va a pasar”.
Puede pasar, va a pasar.
La Virgen nos advirtió sobre la aniquilación de naciones. ¿Cómo
podríamos no obedecerle si las consecuencias son tan graves? ¿Cómo
podríamos no hacerle caso? Pero Ella ha sido ignorada y
rechazada desde 1917, ya que todavía no se ha obedecido
su sencillo pedido. Las guerras se acercan cada vez más
a nuestros hogares, sin importar donde vivamos. Y ustedes pueden
ver lo que sucede en todas partes del mundo con los problemas de
drogas, aborto, pornografía, en fin, toda clase de cosas
malas y pecaminosas.
Creo que si ustedes están aquí es porque los escogió la
Virgen. Son el ejército de Gedeón.
Y yo en particular, ¿por qué estoy aquí hoy? Porque
soy la representante de las madres y las abuelas, los padres y
los abuelos. Estamos preocupados por nuestros hijos, y hablo de
parte que todos aquellos que nos han escrito, y francamente, que
han hecho donativos para que ustedes pudieran estar aquí.
Ellos quieren que ustedes conozcan plenamente el Mensaje de Fátima,
que se den cuenta de que algunas cosas que han oído con
relación a Fátima no se corresponden con los hechos.
Y sobre todo, quieren que ustedes comprendan las graves consecuencias
de desobedecer el mandato que Dios nos hizo por medio de su Santísima
Madre. Ellos les suplican que hagan todo lo que puedan para cumplir
los pedidos de Nuestra Señora de Fátima.
Posiblemente cuando vuelvan a sus casas habrán aprendido algo
que no sabían antes. O que tal vez habían escuchado
antes, pero que ahora entienden mejor. Y ahora ustedes pueden ayudar
a sus ayudantes y sus hijos espirituales para que todos conozcan
y comprendan el mensaje urgente de Nuestra Señora de Fátima
y trabajen en su pronto cumplimiento.
Dios hizo el Milagro del Sol para que creyéramos y no pensáramos: “Ah
bien, es simplemente otra fantasía de tres niños”.
Quiso que creyéramos para que reaccionáramos, para
que hiciéramos lo que la Virgen pidió.
Todavía hoy los pedidos de Nuestra Señora de Fátima
continúan sin ser obedecidos; todavía no se ha llevado
a cabo la Consagración de Rusia.
¿Qué hace falta? Hace falta que cada uno de nosotros,
en nuestro propio camino de vida, hagamos todo lo posible por promover
el Mensaje de Fátima y por repartir material a quienes
no lo comprenden para intentar enseñarles. Para ayudar a
cada uno en esta tarea, hemos traído una gran cantidad de
impresos sobre Fátima en diversos idiomas. También
podemos enviarles gratuitamente material adicional sobre Fátima,
para distribución en sus diócesis y sus parroquias,
a sus familiares, amigos y vecinos.
¡Cuántos nos preocupamos por nuestras familias! ¡Si
todos ellos oyeran y conocieran la verdad! Todos nos
preocupamos por nuestros amigos, vecinos y seres queridos
en todo el mundo, y sobre todo por los niños. La
protección de nuestros niños es nuestro deber.
Es nuestra responsabilidad asegurarnos de que cuenten con
un sano ambiente católico mientras crezcan. Pero
miren nuestro mundo de hoy. ¿Qué tipo de
futuro les espera? Tenemos que lograr el triunfo de Nuestra
Señora de Fátima.
Todos ustedes aprenderán aquí muchas cosas útiles.
Tenemos conferencistas muy elocuentes que han investigado a fondo
el Mensaje de Fátima y los acontecimientos que suceden en
el mundo. Hemos hecho bien nuestras “tareas para el hogar” con
la intención de transmitirles el mensaje salvífico
de Fátima en su totalidad.
Además de ser informativo, el mensaje de Fátima es también
muy edificante. Con respecto al espíritu edificante de los
que han abrazado la devoción a Nuestra Señora de
Fátima, me gustaría leerles un par de cartas que
recibí.
Una se la envió al Padre Gruner un obispo de la India. Dice así:
“Durante tantos años usted ha rezado, trabajado y alentado
a personas en todas partes del mundo para que respondieran a la
súplica de Nuestra Señora de Fátima. La petición
urgente que Ella hizo era que Rusia se consagrara a su Inmaculado
Corazón. A lo largo de mis años como Obispo Auxiliar
he estado recibiendo sin cesar toda clase de impresos de su oficina.
Incluso ahora que estoy jubilado, no han dejado de enviarme este
material. Le agradezco todo esto. Aunque no puedo asistir, rezo
a Nuestro Señor y a Nuestra Señora por la paz de
este mundo afligido en el que vivimos. Que el Espíritu Santo
ilumine el Santo Padre en este aspecto. Prometiendo mis oraciones
y buenos deseos para usted y todos sus colaboradores. Que la Virgen
de Fátima les bendiga a todos”.
Tengo otra carta que creo les parecerá muy edificante. Esta carta
es representativa del espíritu general de todos los que
se sacrificaron para hacer posible que ustedes estén presentes
aquí. Como pueden imaginar, los vuelos desde todas partes
del mundo y el alojamiento en hoteles, todo eso sale bastante caro.
Los miembros del Centro de Fátima no hubiéramos podido
hacerlo solos, pero han ayudado muchas personas que querían
que ustedes estuvieran aquí porque quieren, necesitan que ustedes ayuden
a sus hijos. He aquí una carta que les permitirá vislumbrar
los corazones de todas estas personas:
“A mí me encantaría poder participar en el Congreso
y la peregrinación, pero prefiero donar algo más
para financiar a algún obispo que necesite ayuda financiera.
En vez de participar yo, quiero que él aproveche esta oportunidad.
Que Dios bendiga su generosidad y la de todos aquellos que como ángeles
brillantes están brindando una mano”.
Es este espíritu el que los trajo aquí, el espíritu
de las personas que rezan, se sacrifican y se entregan a sí mismas.
Esa señora quería venir, pero dice que es más
importante que estén ustedes porque son ustedes los
que pueden ayudar a nuestros hijos.
Para terminar, lo que realmente quiero transmitirles es que estas personas
les están suplicando que estén aquí y aprendan
lo que puedan. Y que hagan todo lo que sea necesario para lograr
el triunfo de Nuestra Señora de Fátima y la paz verdadera
en el mundo. Pero no sólo se trata de lograr la paz verdadera:
el cumplimiento de los pedidos de Nuestra Señora de Fátima
también implica la salvación de las almas. Cada día
que demoramos en hacer lo que podamos para cumplir con el mandato
divino de consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María,
más almas se van al infierno. En el fondo, de eso se trata.
Sí, queremos la paz, pero la Virgen vino para salvar las
almas.
Es el momento de quitarse los guantes, saltar de las trincheras y lanzarse
a la batalla en defensa de la Virgen de Fátima para que
Ella triunfe. Que Dios les bendiga.
El último día del Congreso tuvimos la gracia de contar con
la presencia de una imagen de Nuestra Señora de Fátima.
La línea aérea no aceptó el embarque de la estatua de la
Virgen Peregrina que nosotros traíamos, así que no pudimos
contar con su presencia aquí. Incluyo un breve comentario
al respecto: “Tenemos una nueva visitante hoy. Parece
que ha decidido estar aquí hoy, fiesta de Fátima, para
despedirlos. A ustedes les toca encontrar en su corazón
la razón por la que Ella logró venir este último día. Es
bastante curioso cómo la conseguimos. Volviendo del Santuario
anoche nos perdimos. Era tarde y todas las tiendas estaban
cerradas, con excepción de una. Entramos y preguntamos
si tenían estatuas de madera de Nuestra Señora de Fátima. ‘Sí,
tenemos una, y es muy, muy especial. Fue tallada a mano
por un familiar del tallista que hizo la estatua que está en
la Capelinha’. (También es de la misma familia que talló nuestra
estatua de la Virgen Peregrina, cuya imagen aparece en
las etiquetas de identificación que llevan sobre su corazón
ahora). Nos habían dicho que la imagen ya estaba reservada,
pero parece que la Virgen tenía otros planes. No fue reclamada,
y por eso está aquí con cada uno de ustedes hoy. Parece
que ha escogido estar con usted. Mire sus ojos. Tal vez
tiene algo que decirle a usted, a usted solo, en su corazón”.
- Coralie Graham, editora de The Fatima Crusader
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