¿En vísperas de la aniquilación?
¡Putin anuncia una nueva guerra fría!
por James W. Bannister, B.A., LL.B.
¿Cómo llegamos a este punto? Cuando
George W. Bush y Vladímir Putin se encontraron por primera vez
en 2001, Bush dijo que había mirado en el alma de su colega, y ¡le
gustó lo que vio! ¿No se dio cuenta con quién estaba
hablando? ¡El “nuevo amigo” de Bush lo ha declarado
ahora un enemigo!
A menos de seis años
después de ese famoso encuentro, las relaciones entre EE.UU. y
Rusia parecen haber tocado fondo. El 10 de febrero de 2007, Vladímir
Putin, hablando a una audiencia que incluía al secretario de defensa
norteamericano Robert Gates, al Senador John McCain y a otras personas
influyentes norteamericanas y extranjeras, pronunciaron un altisonante
discurso anti-norteamericano, de los que no se veían desde que
Nikita Jrushchov pateó el trasero de las Naciones Unidas a comienzo
de 1960.
En el transcurso de un congreso sobre seguridad
en Munich, el presidente de Rusia, en un discurso sorprendentemente desafiante,
acusó a Washington de pretender la dominación del mundo,
minando la ONU y otras instituciones internacionales, monopolizando los
recursos energéticos mundiales, desestabilizando el Medio Oriente
mediante la chapucera ocupación de Irak, y desencadenando una
nueva carrera de armas nucleares, planeando usar los sistemas antimisiles
en Europa Oriental.
Después de estar reprimidos por media
década, los impulsos anti-occidentales de Putin parecen ahora
tener rienda suelta. Putin ha logrado tener un firme control de su nación. Él
es tan dictador como lo era Stalin en su tiempo.
Rusia está experimentando una reactivación
económica, alimentada por los precios altos de exportación
del petróleo. Y los EE.UU., en algún momento enemigo de
Rusia, se distrae con guerras en Irán y Afganistán. Ahora
no hay nada que frene a Putin de decir - y hacer - lo que quiera.
La “Guerra Fría” comienza de nuevo
En un congreso en Munich, Putin dio a conocer
una teoría escalofriante. ¡Rusia no perdió la
guerra fría del siglo XX, dijo él, sino que la finalizó voluntariamente!
La clara implicación: lo que Rusia finalizó,
lo podría recomenzar de nuevo. La guerra fría, la carrera
armamentística, la confrontación entre oriente y occidente
puede comenzar de nuevo, en el momento que quieran los rusos. Tal vez
esto ya ha comenzado.
Así como el discurso de la “Cortina
de Hierro” de Winston Churchill de 1946 marcó el inicio
de la guerra fría del siglo XX, de igual modo el discurso de Putin
inaugura una nueva guerra fría. Fue el periódico ruso Kommersant que
comentó que lo único que le faltó a Putin fue un
zapato.
¿Pero, estamos escuchando? Aparentemente
no. Los EE.UU. y sus aliados se han apresurado a descartar las advertencias
de Putin como hipérboles, con la intención principal de
impresionar al pueblo en casa, no para ser tomado seriamente. Los
medios de comunicación occidentales intentan limar asperezas. Dicen
que la Rusia de hoy no es la Unión Soviética. El discurso
de Putin sí es preocupante, dicen, pero no temible.
¡Errado! Ciertamente sería tonto
descartar las amenazas de Putin como sólo una postura. Putin quiere
decir lo que dice. Él está reaccionando a un miedo genuino
respecto de la concentración de las muy reales armas norteamericanas
en el este de Europa y las políticas y acciones militaristas en
Medio Oriente. ¡Está diciendo que Rusia no debería
avergonzarse porque la nueva guerra fría ha sido iniciada por
los EE.UU.!
Putin culpa a Bush
En Munich, Putin advirtió que la administración
de Bush está provocando una carrera armamentística estratégica
al modernizar su arsenal nuclear y hacer planes para utilizar un sistema
de defensa de misiles balísticos en Polonia y en la República
Checa.
Descartó como cómica la afirmación
de los EE.UU. de que esos sistemas están diseñados para
detener misiles que vendrían desde Irán y de otros no especificados
estados “rufianes”. Los rusos dicen, y algunos analistas
occidentales de defensa están de acuerdo, que estos nuevos sistemas
estratégicos son realmente parte esencial del plan de la administración
Bush para poner defensas anti-misiles en Alaska y Europa para contrarrestar
los arsenales nucleares de Rusia y China.
Lo que realmente ha estado sucediendo, desde
la supuesta “caída del comunismo” en los 90, es que
los EE.UU. han estado tratando de sacar ventaja de la debilidad rusa
para establecer una supremacía militar absoluta, tanto nuclear
como convencional. De este modo ellos esperaban imponer la “Pax
Norteamericana” (La paz norteamericana) sobre el resto del mundo,
particularmente en Medio Oriente.
No es de sorprenderse que los rusos y sus aliados
no estén de acuerdo con el “plan de paz norteamericano”.
Miran a la guerra de Irak, comenzada por los EE.UU., bajo pretextos claramente
falsos. Escuchan el discurso estridente del Presidente y Vicepresidente
de los EE.UU. respecto de los “ataques preventivos en contra de
las naciones amenazantes”, queriendo decir Irán y Corea
del Norte. Dado que esas naciones se encuentran en sus fronteras y son
sus aliados, no hay que maravillarse de que los rusos y chinos estén
inquietos.
Putin quiere decir lo que dice
El airado discurso de Putin es una advertencia
de que Rusia y China - ambos con poder militar formidable - no permitirán
más que el plan de los EE.UU., que Putin llamó “un
mundo en el cual hay un amo, un soberano”, permanezca indiscutido. ¡De
este modo una nueva guerra fría comienza!
Algunos piensan que puede ser algo bueno. A algunos
europeos occidentales nada les gustaría más que un retorno
del antiguo orden mundial. Nadie quiere ser dominado por Rusia, pero
del mismo modo ninguno quiere ser dominado por los EE.UU. No sólo
los europeos, sino también muchos asiáticos, creen que
una Rusia fuerte es necesaria para limitar algunas de las políticas
insensatas y agresivas de los EE.UU.
EE.UU. debe escuchar
No importa si hay o no justificación para
este argumento. Putin ha señalado claramente su intención
de reanudar en serio la guerra fría. No importa quien comenzó la
nueva carrera armamentística. ¡Nuestros gobernantes temporales
- Dios los ayude (¡y Dios nos ayude!) - están infernalmente
empecinados en la destrucción del mundo!
Tanto EE.UU. como Rusia hablan de la boca para
afuera del control de armas. Sin embargo el tratado de Moscú que
reduce las cabezas nucleares estratégicas desplegadas por los
EE.UU. y Rusia expirará en 2012, y puede que no se renueve. ¡La
administración Bush dice que no son necesarios nuevos tratados
de controles de armas porque Rusia no es un enemigo! ¿No han escuchado
lo que Putin ha dicho? Entretanto tanto los EE.UU. como Rusia, continúan
modernizando sus armas de destrucción masiva.
Ahora tenemos una carrera armamentista no sólo
en la tierra sino también en los cielos. En un artículo
reciente en Fatima Perspectives, [www.fatimaperspectives.com/latest/perspective534.asp]
escribí acerca de las implicaciones del experimento chino en enero,
en el cual usaron un misil para derribar uno de sus propios satélites
meteorológicos. ¿Por qué? Porque están entrando
en la carrera por el control del espacio. ¿Por qué? Porque
quien controla los cielos puede controlar la tierra.
Aquí EE.UU. avanza con demasiada rapidez.
Pero se rehúsa a comunicar con Rusia y otros países respecto
de los secretos militares que las otras naciones responsables que viajan
al espacio no deberían obtener. Esto hace más difícil
frenar a aquellos que se portan mal, como China.
Sí, la guerra fría ha comenzado
de nuevo en serio. Para que no haya ninguna duda simplemente tenemos
que leer el discurso de Putin. Su retórica es ciertamente desmedida,
por no decir algo peor, pero debemos escuchar cuidadosamente lo que dice
que va a hacer, ¡porque seguramente él tiene la intención
de hacerlo!
El octubre pasado, el Padre Nicolás Gruner,
durante una conferencia que dio en el congreso La última
oportunidad para la Paz Mundial en Tuy, España,
dijo: “Si alguien ha mantenido una política y declara repetidamente
lo que cree que es necesario hacer, usted puede contar con que hará exactamente
eso, si le dan la oportunidad.
Tomemos una compañía como General
Motors. Si alguno se pone de pie en una junta y dice que es necesario
volcar las riquezas de la compañía en más marketing
y publicidad, y usted lo pone en posición de dirigir la compañía,
eso es lo que él va a hacer.
Análogamente, si usted tiene el régimen
comunista que dice ‘Queremos gobernar el mundo. No importa lo que
digamos, esto es lo que queremos hacer. Queremos gobernar el mundo e
imponer en todas partes el comunismo’, esa persona simplemente
no parará de creer de repente en eso, sin una conversión,
e intentará ponerlo en práctica”.
Si hay algunos individuos equivocados que esconden
la cabeza en la tierra como el avestruz y todavía piensan que
el mundo y la civilización como la conocemos no está en
peligro, que escuchen las palabras de Vladímir Putin. Verdaderamente
ha llegado el momento en el que el Plan de Paz Celestial, que nos ha
sido dado en Fátima, debe implementarse. Trabajemos y recemos
seriamente para que el Papa y los obispos obedezcan la orden de Nuestra
Señora de consagrar Rusia y nos traigan la paz verdadera.
¿Se despertará a
tiempo el mundo?
Como el mismo Vaticano
nos dice, Sor Lucía le escribió al
Papa y le dijo: “Dado que no hemos escuchado
la petición del Mensaje, vemos que se
ha cumplido: Rusia ha invadido el mundo con sus
errores. Y si no hemos visto todavía la
completa consumación de la parte final
de esta profecía, estamos yendo en esa
dirección a grandes pasos”. En otras
palabras, estamos muy cerca de la profecía
de que “varias naciones serán aniquiladas”. |
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