El Mensaje dirigido a los Países Cristianos

En el Mensaje de Fátima hay una advertencia implícita para todos los países cristianos. El Mensaje de Fátima pide a esos países que rechacen el ateísmo masónico que ha envuelto y destruido la Sociedad Cristiana, y se vuelvan al Inmaculado Corazón de María para pedir fortaleza. A ellos se les está pidiendo una vez más que reconozcan inequívocamente el Reinado Social de Cristo, y que armonicen sus gobiernos, sus leyes, sus instituciones, la sociedad y toda su vida pública con Sus leyes.

Los pecados y la ofensas de las gentes y de sus países claman justicia del Cielo, y ellos deben arrepentirse y volver a Dios. Si lo hacen, habrá paz y evitarán los castigos de la esclavitud, la aniquilación, la guerra y el hambre. Pero si no se reforman como verdaderos países cristianos serán castigados de manera terrible. Ya podemos ver que muchos países están siendo castigados por sus transgresiones, y que más y más están resultando imbuídos de los errores de Rusia, instrumento de Dios elegido para el castigo. Así, es necesario que los países sean consagrados al Inmaculado Corazón de María y recen el Rosario diariamente — pidiendo la ayuda de Nuestra Señora — para obtener todas la gracias necesarias para reformarse y someterse completamente a Nuestro Señor o se enfrentarán al terrible espectro de la guerra, la esclavitud y tal vez la completa aniquilación.