El Vestido De Gracia

NIHIL OBSTAT - Reverendo Lawrence A. Deery

IMPRIMATUR - + Reverendísimo
Timothy J. Harrington
Obispo de Worcester
9 de marzo de 1990

Parte de la información referente al Escapulario fué tomada de "Historias del Escapulario Carmelita" por el Padre Howard Rafferty, O. Carm., publicadas por Aylesford, Darién, Illinois 60559.

Este folleto es reimpreso con el permiso de: Las Esclavas del Inmaculado Corazón de María, Apartado Postal 524, Vienna, Ohio 44473

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"EL VESTIDO DE GRACIA"

¿Por qué usamos el Escapulario?

Si lleva el Escapulario Carmelita, debe conocer a San Simón Stock. Puede ser que ya conozca su retrato (en compañía de la Virgen) que aparece en ciertos Escapularios. Realmente San Simón es muy conocido, porque a él nuestra Santísima Madre dio la promesa del Escapulario en 1251, diciendo "Quien muera vestido en este Escapulario no sufrirá fuego eterno".

Uno de los grandes enigmas de nuestra época es que la gran mayoría de los Católicos o ignoran o han olvidado esta promesa Celestial de la Virgen María. Nuestra Señora además dice: "Llevad el Escapulario devotamente y con perseverancia. El es Mi Vestidura. Al estar vestido con él significa que estáis continuamente pensando en Mí, y Yo a la vez estoy siempre pensando en vosotros y ayudándoos a asegurar vida eterna".

El Santo Claude de la Colombiere, el famoso Jesuita, director espiritual de Santa Margarita María, nos brinda un detalle revelador. El dijo: "Debido a que todas las formas de amar a la Santísima Virgen y las diversas maneras de expresar ese amor no pueden ser igualmente agradables a Ella y por consiguiente no nos ayudan en el mismo grado para alcanzar el Cielo, lo digo sin vacilar ni un momento, ¡EL ESCAPULARIO CASTAÑO ES SU PREDILECTO!" El también agrega: "Ninguna devoción ha sido confirmada con mayor número de milagros auténticos que el Escapulario Carmelita".

Historia Del Antiguo Testamento

La devoción a Nuestra Señora del Monte Carmelo (la Madona del Escapulario) se remonta muchísimos años antes de la época de San Simón Stock - aún antes del tiempo de Nuestro Señor; Va atrás hasta el siglo octavo A.C. Fué entonces cuando el gran profeta Elías ascendió a la montaña santa del Carmelo en Palestina e inició allí una larga tradición de vida contemplativa y de oración. Es asombroso notar que siglos antes del nacimiento de Cristo, el santo Elías y sus seguidores se habían dedicado místicamente a la futura Madre de Dios, María, Reina del Monte Carmelo. Aproximadamente tres mil años más tarde, esa tradición de oración, contemplación y devoción a la Virgen continúa latente y prevalece en la Iglesia Católica.

A su debido tiempo Dios se hizo Dios-Hombre, Jesús. Conocemos la vida de Nuestro Señor, Su muerte, resurrección y ascención a través de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento y sabemos que Jesús legó al mundo la Santa Iglesia Católica para enseñar, gobernar y santificar en nombre Suyo.

En la fiesta de Pentecostés, natalicio de la Iglesia, los descendientes espirituales de Elías y sus seguidores bajaron del Monte Carmelo. Apropiadamente, ellos fueron los primeros en aceptar el mensaje de Cristiandad ese día y en ser bautizados por los Apóstoles. Cuando finalmente fueron presentados a Nuestra Señora, al oír las dulces palabras de sus labios, fueron sobrecogidos por un sentimiento de majestad y santidad que nunca olvidaron. Al regresar a su santo monte, erigieron la primera capilla que se ha construído en honor de la Santa Virgen María. Desde ese tiempo la devoción a la Madre de Dios fué trasmitida entre los hermitaños del Monte Carmelo como una preciosísima herencia espiritual.

Nuestra Señora Se le Aparece a San Simón

En el año 1241, el Barón de Grey de Inglaterra regresaba de las Cruzadas en Palestina. El trajo consigo un grupo de religiosos de la montaña santa del Carmelo. Al llegar, el Barón generosamente obsequió a los monjes una mansión en el pueblo de Aylesford. Diez años más tarde, en ese mismo lugar ocurrió la aparición, ahora famosa, de Nuestra Señora a San Simón. Mientras la Santísima Virgen entregaba a San Simón el Escapulario castaño de lana, Ella dijo estas palabras: "Este será el privilegio para ti y todos los Carmelitas, que cualquiera que muera en este hábito se salvará". Con el tiempo la Iglesia ha extendido este magnífico privilegio a todos los laicos que estén dispuestos a ser investidos con el Escapulario Castaño de los Carmelitas y que perpetuamente lo lleven.

Muchos Católicos son investidos con el Escapulario Castaño cuando hacen su Primera Santa Comunión; en el caso de conversos su investidura concuerda con su Profesión de Fe. Cuando una persona es registrada en la Confraternidad del Escapulario Castaño y vestida con ese pequeño hábito de lana castaña, el sacerdote le dice: "Recibe este santo Escapulario y pídele a la Santísima Virgen que por los méritos Suyos, pueda él ser usado sin mancha de pecado y pueda protegerte de todo daño y conducirte a la vida eterna". Las siguientes historias verdaderas darán una breve idea de como Nuestra Santa Madre cumple su Promesa.*

*También lea las palabras de Su Promesa en la pag. 43.

Milagro De Gracia

Un sacerdote relata cómo en un pueblo cerca de Chicago fué llamado a la cabecera de un hombre que había estado alejado de los Sacramentos durante muchos años. "El hombre no quería verme; no quería hablar. Le pedí que mirara el pequeño Escapulario que yo sostenía en mis manos. 'Usarías esto si yo te lo pongo? No te pido nada más'. El accedió a usarlo, y en menos de una hora quería confesarse y reconciliarse con Dios. Esto no me sorprendió porque durante más de 700 años Nuestra Señora ha estado trabajando de esta manera por medio de Su Escapulario."

El mismo día en que Nuestra Señora entregó el Escapulario a San Simón Stock, él fué llamado apresuradamente por el Sr. Pedro de Linton: "Venga pronto Padre, mi hermano está  muriendo desesperadamente". San Simón Stock salió inmediatamente hacia la cabecera del moribundo. Al llegar colocó su gran Escapulario sobre el hombre, pidiéndole a Nuestra Santísima Madre que cumpliera su Promesa. Inmediatamente el hombre se arrepintió y murió en la gracia y amistad de Dios. Esa noche el muerto se le apareció a su hermano y le dijo, "he sido salvado por medio de la Reina más poderosa y el hábito de ese hombre como escudo."

San Alfonso nos dice: "Herejes modernos se burlan del uso del Escapulario. Lo desacreditan como una insignificancia vana y absurda." Sin embargo sabemos que muchos Papas lo han aprobado y recomendado. Admirablemente, solamente 25 años después de la Visión del Escapulario, el Beato Papa Gregorio X, Beato, fué sepultado usando el Escapulario. Cuando su tumba fué abierta 600 años después de su muerte, su Escapulario estaba intacto.

Dos grandes fundadores de Ordenes Religiosas, San Alfonso de los Redentoristas y San Juan Bosco de los Salesianos tenían una devoción muy especial a Nuestra Señora del Monte Carmelo y ambos usaron su Escapulario Castaño. Cuando murieron, ambos fueron sepultados con sus vestiduras sacerdotales y Escapularios. Muchos años más tarde sus sepulturas fueron abiertas, los cuerpos y vestiduras sagradas en que habían sido enterrados estaban pulverizados: PERO LOS ESCAPULARIOS CASTAÑOS QUE CADA UNO HABÍA USADO ESTABAN PERFECTAMENTE INTACTOS. El Escapulario de San Alfonso está  en exhibición en su Monasterio en Roma.

Protección Contra el Demonio

Comprenderán la razón por la cual el demonio trabaja contra los que promueven el Escapulario cuando conozcan la historia del Venerable Francisco Ypes. Un día se le cayó el Escapulario. Mientras se lo ponía nuevamente, el demonio aulló, "Quítate el hábito que nos arrebata tantas almas!" Entonces allí mismo Francisco hizo admitir al demonio que hay tres cosas muy temidas por los diablos: El Santo Nombre de Jesús, el Santo Nombre de María y el Santo Escapulario del Carmelo. A esa lista podríamos agregar: El Santo Rosario.

El gran San Pedro Claver fué otro héroe de Dios quien usó el Escapulario con gran ventaja. Cada mes un cargamento de 1,000 esclavos llegaba a Cartagena, Colombia, en Sur América. San Pedro se esforzaba por la salvación de sus conversos. Primero organizaba catequistas para instruirlos. Luego el se encargaba de que fuesen bautizados e investidos con el Escapulario. Algunos clérigos acusaron al Santo de celo indiscreto, pero San Pedro confiaba en que María cuidaría de cada uno de sus más de 300,000 conversos!

Nuestra Señora Protege a un Misionero

Cierto día en 1944 un misionero Carmelita de la Tierra Santa fué llamado a un cementerio para suministrar la Extremaunción. El conductor árabe del autobús hizo salir al padre del vehículo cuatro millas antes del camposanto porque el camino estaba peligrosamente fangoso. Después de dos millas, el misionero notó que sus pies se hundían cada vez más hondo en el lodo. Al tratar de hallar terreno firme, se deslizó dentro de un pozo fangoso. Hundiéndose hacia su muerte en este lugar dosolado pensó en Nuestra Señora y su Escapulario. El besó su gran Escapulario - porque estaba usando el hábito completo - y miró hacia la santa montaña del Carmelo, el sitio donde nació la devoción a la Madre de Dios. Gritó: "¡Santa Madre del Carmelo! ¡Ayúdame! ¡Sálvame!" Un momento más tarde se encontró en terreno sólido. Atestiguó después, "Sé que fuí salvado por la Santísima Virgen por medio de su Escapulario Castaño. Mis zapatos desaparecieron en el lodo y yo estaba cubierto de él, pero caminé las dos millas que faltaban, alabando a María".

Salvados del Mar

Otra historia del Escapulario que merece repetirse sucedió en 1845. A fines del verano de ese año, el barco inglés, "Rey del Océano" se hallaba en medio de un feroz huracán. Mientras el viento y el mar sin piedad azotaban al barco, un ministro protestante en compañía de su esposa e hijos y otros pasajeros lograron llegar a la cubierta para suplicar misericordia y perdón, ya que el fin parecía inminente. Entre la tripulación se encontraba un irlandés, John McAuliffe. Al mirar la gravedad de la situación, el joven abrió su camisa, se quitó el Escapulario y haciendo con él la Señal de la Cruz sobre las furiosas olas, lo lanzó al océano. En ese preciso momento el viento se calmó. Solamente una ola más lavó la cubierta, trayendo con ella el Escapulario que quedó depositado a los pies del muchacho. Durante lo acontecido el ministro (un Sr. Fisher) había estado observando cuidadosamente las acciones de McAuliffe y el efecto milagroso de ellas. Al interrogar al joven se informaron acerca de la Santísima Virgen y su Escapulario. El Sr. Fisher y su familia estaban tan impresionados que estaban resueltos a ingresar en la Iglesia Católica lo más pronto posible y así disfrutar la gran protección del Escapulario de Nuestra Señora.

Un Hogar Salvado del Fuego

Más cercano a nuestros tiempos, en mayo de 1957, un sacerdote Carmelita en Alemania publicó una historia extraordinariamente asombrosa de cómo el Escapulario había librado un hogar del fuego. Una hilera completa de casas se habían incendido en Westboden, Alemania. Los piadosos residentes de una casa de dos familias, al ver el fuego, inmediatamente colgaron un Escapulario a la puerta de la entrada principal. Centellas volaron sobre ella y alrededor de ella, pero la casa permaneció intacta. En 5 horas, 22 hogares habían sido reducidos a cenizas. La única construcción que permaneció intacta, en medio de la destrucción, fué aquella que tenía el Escapulario adherido a su puerta. Los cientos de personas que vinieron a ver el lugar que Nuestra Señora había salvado son testigos oculares del poder del Escapulario y de la intercesión de la Santísima Virgen María.

Un Accidente Ferroviario

Uno de los más extraordinarios incidentes del Escapulario tuvo lugar aquí en los Estados Unidos. Sucedió a principios del siglo en el pueblo de Ashtabula, Ohio, un hombre fué cortado en dos por un tren; él estaba usando el Escapulario. En vez de morir inmediatamente, como debió acontecer, él se mantuvo vivo y CONSCIENTE durante 45 minutos - el tiempo justo para que un sacerdote pudiera llegar a impartirle los Últimos Sacramentos. Estos y otros incidentes semejantes nos indican que nuestra Santísima Madre se encargará personalmente de cuidarnos a la hora de nuestra muerte. Una Madre tan grandiosa y poderosa como Santa María nunca fallará en cumplir el contrato del Escapulario, por ejemplo: Encargarse de que muramos en gracia de Dios. (Lea también páginas 22-23)

Salva la Vida de un Sacerdote

Un milagro adicional del Escapulario se relaciona a un sacerdote francés que había salido en peregrinación. En ruta a celebrar Misa, recordó que había olvidado su Escapulario. Sabía que llegaría tarde si regresaba a recogerlo, pero no podía disponerse a oficiar Misa en el altar de Nuestra Señora sin su Escapulario. Más tarde, mientras ofrecía el Santo Sacrificio, un joven se aproximó al altar, sacó un arma y le disparó al sacerdote en la espalda. Ante el asombro de todos, el sacerdote continuó rezando las oraciones de la Misa como si nada hubiese ocurrido. Inicialmente se supuso que milagrosamente la bala se había desviado del blanco. Sin embargo, al hacer un examen, el projectil se halló ADHERIDO AL PEQUEÑO ESCAPULARIO CASTAÑO del cual el sacerdote fielmente se había negado a prescindir.

Conversiones

Debemos dar Escapularios a personas que no son Católicas porque Nuestra Señora obtendrá  conversiones para aquellos que lo usen y recen un Ave María diariamente, como lo demuestra la siguiente historia. Un anciano fué llevado al Hospital de San Simón Stock en la ciudad de Nueva York, inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita llamó a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo, éste recobró el conocimiento y dijo: "Padre, yo no soy Católico". "Entonces, ¿por qué está usando el Escapulario Carmelita?", preguntó el clérigo. "He prometido a mis amigos usarlo", explicó el paciente. "Además rezo un Ave María diariamente." "Usted se está muriendo", replicó el sacerdote. "¿Quiere hacerse católico?" "Toda mi vida lo he deseado", contestó el moribundo . El fué bautizado, recibió la Extremaunción y fallació en paz. Nuestra Señora tomó otra alma bajo su Manto por medio de su Escapulario.

Un Llamado al Fervor

En octubre de 1952, un Oficial de la Fuerza Aérea en Texas escribió lo siguiente: "Seis meses después de comenzar a usar el Escapulario, experimenté un notable cambio en mi vida. Casi inmediatamente comencé a asistir a Misa todos los días. Durante la Cuaresma viví fervorosamente como nunca lo había hecho. Fuí iniciado en la práctica de la meditación y me encontré realizando débiles intentos en al camino de la perfección. He estado tratando de vivir con Dios y doy el crédito al Escapulario de María".

Necesidad de Usar el Escapulario

Durante la Guerra Civil Española por los años 1930, siete comunistas fueron sentenciados a muerte por sus crímenes. Un sacerdote Carmelita trató de prepararlos para la muerte; ellos se negaron. Como último recurso, trajo a los hombres cigarrillos, comida y vino, asegurándoles que no hablaría de religión. Al poco tiempo todos se manifestaban amigables, así que él les pidió un pequeño favor: "¿Me permiten colocar un Escapulario en cada uno de ustedes?" Seis accedieron; uno se negó. Pronto los que usaban el Escapulario se confesaron. El séptimo continuó negándose. Unicamente para complacer a los otros, se pusó un Escapulario, pero no haría nada más. Al amanecer, al aproximarse el momento de la ejecución, el séptimo hombre claramente demostró que no iba a pedir un sacerdote. A pesar de usar el Escapulario, había decidido ir a su muerte como enemigo de Dios. Finalmente la orden fué dada, el escuadrón de la ejecución realizó su labor mortal y siete cadáveres yacían esparcidos por el polvo. Misteriosamente, un Escapulario fué encontrado a aproximadamente 50 pies de los cadáveres. Seis hombres murieron CON el Escapulario de María; el séptimo murió SIN el Escapulario. El Santo Claude nos da la solución al misterio del Escapulario perdido: "Usted se pregunta, '¿qué sucede si decido morir sin arrepentirme?' Respondo, 'Entonces usted morirá pecador, PERO NO MORIRÁ CON SU ESCAPULARIO." El Santo Claude narra la historia de un hombre que intentó ahogarse tres veces. Cada vez era rescatado contra su voluntad. Finalmente cayó en cuenta de que estaba usando su Escapulario. Decidido a quitarse la vida, se quitó el Escapulario del cuello y saltó al agua. Sin la vestidura protectora de María logró su deseo y murió sin arrepentimiento.

Más Milagros

Un misionero Jesuita en Guatemala cuenta un incidente de la protección del Escapulario de Nuestra Señora. En noviembre de 1955 un avión transportando 27 pasajeros se estrelló. Todos murieron excepto una joven. Cuando esta muchacha vio que el avión caía, ella tomó su Escapulario y pidió la ayuda de María. Sufrió quemaduras, su ropa fué reducida a cenizas, pero su Escapulario no fué alcanzado por las llamas.

En el mismo año de 1955, un milagro similar aconteció en el Medio Oeste. Un niño de tercer grado paró en una gasolinera para poner aire en las llantas de su bicicleta y en ese preciso momento occurió una explosión. Las ropas del niño se quemaron pero su Escapulario Carmelita no fué afectado: un símbolo de la protección de María. Hoy día, a pesar de que aún conserva unas pocas cicatrices de la explosión, este joven tiene razón especial para recordar la protección de la Santísima Madre en caso de peligro.

La siguiente historia es verídica. Fué publicada originalmente en un periódico alemán bajo el título de "Seine Mutter Meine Mutter" ("Su Madre Mi Madre") por A.M. Weigl y traducida por Anna C. Pertsch. Es republicada con el permiso y por cortesía de "Fatima Findings" de Baltimore, Md., una publicación de la Sociedad de Desagravio del Inmaculado Corazón de María.

El Escapulario que Salvó dos Vidas

Mi batallón era miembro de la Brigada Irene. Estábamos listos para avanzar. Después de pasar Eindhofen nuestros tanques y camiones atravesaron Uden. Al anochecer acampamos en una vieja finca cerca de Nijmegen. Detrás de la casa había un pozo viejo rodeado de ladrillos. Esto brindaba una gran oportunidad para lavarnos el sudor y el polvo de horas de pelea. Pueden imaginarse lo bien que aprovechamos la vieja bomba del pozo. Tiré mi chaqueta al suelo y colgué mi Escapulario en la bomba mientras me lavaba con el grupo.

Noticias Aterradoras

¿Una hora más tarde recibimos órdenes de avanzar cerca de una milla y ocupar allí una trinchera. Estábamos deseando tener una noche apacible para poder dormir en la trinchera.

Al acostarme y desabotonar mi cuello, noté consternado que no tenía mi Escapulario, el cual había sido un regalo de mi madre. ¿Lo había tenido conmigo durante toda la guerra y ahora que nos aproximábamos a la boca del león sería posible estar sin él?

Ni pensar en ir a recogerlo, así que traté de alejarlo de mi mente para poder dormir. Me movía de derecha a izquierda sin poder conciliar el sueño.

Alrededor mis compañeros dormían como lirones a pesar de que de cuando en cuando caían granadas peligrosamente cerca. Finalmente fuí dominado por el deseo de recuperar mi Escapulario y deslizándome salí de entre mis compañeros que dormían. No fué fácil evadir al centinela pero lo logré y corriendo regresé por el camino de venida.

Estaba oscurísimo pero tuve buena suerte y en poco tiempo llegué al pozo de la finca. Mis manos se deslizaban buscando alrededor de la bomba pero no hallaba el Escapulario. Estaba a punto de encender un fósforo cuando oí el sonido de una espantosa explosión. ¿Qué hacer? ¿Era esa la señal de un ataque enemigo? Tan rápido como pude corrí hacia nuestra trinchera. Quizá  podría hacer algo por mis compañeros allí.

Casi Perezco

Cerca de la trinchera vi a los ingenieros removiendo rápidamente montones de tierra y alambre de cerca. En el sitio preciso en que mis compañeros habían estado durmiendo aparecía un gigantesco hueco hecho por la explosión. Si yo no hubiese partido a recoger mi Escapulario también estaría sepultado bajo esos escombros.

"¡Creí que Estabas Allí!"

A la mañana siguiente fuí al comedor de campaña y encontré a un compañero allí. Me miró asombrado. "¡Creí que estabas en esa trinchera!"

"¡Y yo creía que tú estabas enterrado allí!"

Mi amigo continuó: "Estaba acostado en la trinchera pero antes de dormirme fuí a buscarte. No pude encontrarte. El corporal me vio escudriñando y me interrogó al respecto. Cuando le dije de lo que se trataba me respondió, '¡Sé sensato! Es mejor que vayas a esa posada cercana y me traigas una botella de agua.' Mientras realizaba este mandado ocurrió la explosión".

Me Entregó mi Escapulario

"También yo me libré por un pelito", le contesté . "Pero, ¿para qué me estabas buscando tan tarde por la noche?"

"Para darte esto", me replicó y me entregó mi Escapulario que había recogido de la vieja bomba de agua.

Un Escudo en Tiempo de Batalla

El Sr. Sisto Mosco de North Providence en Rhode Island, es un veterano de la Segunda Guerra Mundial, que sobrevivió sin daño la invasión de Normandía y más tarde La Guerra de la Séptima Flota contra la Flota Japonesa, la toma de Iwo Jima y Okinawa y otras sangrientas batallas en el Pacífico del Sur. Sisto afirma que su escapada milagrosa es otro ejemplo perfecto de la poderosa protección de Nuestra Santísima Madre del Monte Carmelo por medio de Su Escapulario Castaño.

"Yo estaba en el Crucero USS Nevada de ayudante del capellán durante la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. (Siempre usé mi Escapulario porque crecí muy religioso y lo mantuve sobre mí durante toda la guerra). El barco estaba cargado con dinamita. Un avión suicida le pegó a la cubierta muy cerca de donde yo estaba colocado. La explosión abrió las puertas trancadas de acero del compartimiento. Unicamente yo resulté ileso después de la explosión. El resto murió o quedó seriamente mutilado. Fuí el único ileso y lo atribuyo a mi uso del Escapulario".

El Sr. Mosco más tarde recibió un reconocimiento por valentía del Almirante de la Flota, pero él sinceramente cree que el mérito es de Nuestra Señora, la Virgen poderosísima, quien realiza tales maravillas por medio de su Hábito de Salvación.

Aprobación del Vaticano

Al usar el Escapulario constantemente hacemos silenciosa petición de asistencia continua a la Santísima Madre. Participamos de las oraciones y buenas obras de la Confraternidad Mundial del Escapulario Carmelita. El Papa Pío XII habló frecuentemente del Escapulario. En el Aniversario 700 de la aparición de Nuestra Señora a San Simón Stock, el Papa Pío XII se refirió al Escapulario como "El Signo de Consagración al Inmaculado Corazón de María". El Escapulario también representa el dulce yugo de Jesús que María nos ayuda a sobrellevar. Y finalmente, el Papa continuó, el Escapulario nos marca como hijos escogidos de María y se convierte para nosotros (como lo llaman los alemanes) en un "Vestido de Gracia". El Santo Claude nos dice, "De todas las prácticas piadosas que han inspirado a los fieles a honrar a la Madre de Dios, no hay ninguna tan segura como el Escapulario. Ninguna otra devoción ha sido confirmada por tantos y tan extraordinarios milagros".

Como mencionamos anteriormente, durante la celebración del Aniversario del Escapulario en Roma en 1951, el Papa Pío XII le dijo a una numerosísima audiencia que usara el Escapulario como un signo de consagración al Inmaculado Corazón de María. Nuestra Señora pidió esta consagración durante su última aparición en Fátima, cuando apareció como Nuestra Señora del Monte Carmelo, extendiendo el Escapulario Carmelita al mundo entero. Fué su última y conmovedora petición a las almas para que usen su Escapulario como un signo de consagración a su Inmaculado Corazón.

Es agradable recordar que fué San José quien presidió en la breve visión de Nuestra Señora del Monte Carmelo en esa culminante aparición final en Fátima. Los hijos de la Virgen María confían en la protección de su Poderoso Esposo.

Un Breve Resumen

El Escapulario es un hábito - El hábito de Nuestra Señora. El Escapulario debe usarse sobre los hombros en forma tal que una parte cuelgue por al frente del cuerpo y la otra por la espalda. Usado de otra manera, no contiene indulgencia ni promesa. No es necesario usar el Escapulario sobre la piel. Muchos Católicos tal vez ignoren el deseo del Santo Padre, el Papa, de que la medalla del Escapulario no debe usarse en reemplazo del Escapulario de tela si no existe razón poderosa. La Virgen no puede estar complacida con alguien que prefiera la medalla por vanidad, o por temor de hacer una abierta demostración de fe. Tales personas corren el riesgo de no alcanzar la promesa. La medalla nunca ha sido reconocida por milagros como los que se atribuyen al Escapulario Carmelita de tela.

¿Puede una persona no-católica usar el Escapulario Carmelita? Sí, y al hacerlo, una persona no-católica recibirá muchas gracias y bendiciones por esta señal especial de devoción a la Madre de Dios. A pesar de que únicamente Católicos bautizados pueden registrarse oficialmente en la Confraternidad y participar de los privilegios especiales del Escapulario, personas de otras religiones son amablemente respaldadas para que hagan uso de esta manera especial de honrar a la Madre de Jesús. Al usar el Escapulario, estamos dedicados a Nuestra Santísima Madre en una forma especial y contamos con un poderoso derecho a Su intercesión y protección.

En Conclusión

P. ¿Qué es el Escapulario?

R. El Escapulario es una pequeña réplica del hábito religioso que consiste de dos piezas de lana conectadas por cintas y usadas debajo de nuestra ropa de modo que una pieza cuelga por al frente y la otra por la espalda. Junto con el Rosario y la Medalla Milagrosa, el Escapulario es uno de los más importantes Sacramentales Marianos.

P. ¿Y qué es un sacramental?

R. Un sacramental es un objeto escogido o bendito por la Iglesia para suscitar buenos pensamientos y aumentar la devoción y por medio de estos impulsos del corazón, perdonar el pecado venial.

P. ¿Es el sacramental el que otorga gracia?

R. No, no es el sacramental el que otorga gracia sino la devoción, el amor a Dios y el dolor por el pecado que inspira. Al usar los sacramentales, entre más devoción tenemos más gracia obtenemos.

P. ¿Cuál es la diferencia entre Sacramentos y sacramentales?

R. La diferencia entre los Sacramentos y los sacramentales es: Primero, los Sacramentos fueron instituidos por Nuestro Señor Jesu-Cristo y los sacramentales fueron instituidos por la Iglesia. Segundo, los Sacramentos confieren gracia por sí mismos cuando no ponemos obstáculos en el camino; el sacramental incita en nosotros una disposición piadosa, por medio de la cual podemos obtener gracia.

P. ¿Cuáles son algunos de los otros sacramentales, además del Escapulario?

R. La Señal de la Cruz es el principal sacramental usado por la Iglesia. Además tenemos Agua Bendita, Velas Benditas, Cenizas, Palmas, Crucifijos e Imágenes de la Santísima Virgen y de los Santos, el Rosario, la Medalla Milagrosa y el Escapulario.

P. ¿Por qué lo llamamos Escapulario?

R. La palabra "Escapulario" se deriva de la palabra latina "scapulae" que significa "hombros". El Escapulario es realmente una miniatura del hábito de un monje llamado así, el cual consiste de una pieza exterior sin mangas que cuelga desde los hombros hasta las rodillas.

P. ¿Por qué usamos el Escapulario?

R. Usamos el Escapulario para indicar que nos colocamos bajo la protección especial de la Santísima Virgen. Podemos decir a cuál armada o nación pertenece un soldado por el uniforme que usa; así podemos considerar el Escapulario como el uniforme particular de aquellos que desean servir a la Santísima Virgen en alguna forma especial.

P. ¿Puede una persona no-Católica usar el Escapulario?

R. Por supuesto. No-Católicos pueden usar el Escapulario y al hacerlo atraerán sobre sus almas mucha gracia verdadera del Cielo. Nuestra Señora, como Buena Madre, obtendrá  conversiones para aquellos que la honran con el uso del Escapulario.

P. ¿Debe ser bendito el Escapulario antes de usarlo?

R. El primer Escapulario que se use debe ser bendito e impuesto por un sacerdote usando la fórmula contenida en el ritual Romano para la inducción en la Confraternidad del Escapulario.

P. ¿Cuáles son las palabras que usa el sacerdote cuando alista a una persona en el Escapulario Carmelita?

R. Las palabras usadas por el sacerdote al alistar a una persona en la Confraternidad del Escapulario son las siguientes: "Recibid este santo hábito; rogando a la Santísima Virgen que por Sus Méritos podáis usarlo sin mancha; y que Ella pueda resguardaros de todo mal y conduciros a la vida eterna. Se responde: Amén.

Por el poder que se me ha otorgado, os admito a participar de todos los buenos trabajos espirituales, mediante la ayuda benigna de Cristo Jesús, que son realizados por los religiosos del Monte Carmelo. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Se responde: Amén.

Que el Creador del Cielo y la tierra, Dios Todopoderoso, os bendiga; + Quien se ha dignado uniros a la Confraternidad de la Santísima Virgen María del Monte Carmelo. Implorando a Ella, que a la hora de vuestra muerte, aplaste la cabeza de la vieja serpiente; para que podáis al final ganar la palma y corona imperecederas de la herencia celestial. Por Nuestro Señor JesuCristo. Se responde: Amén".

P. ¿Se comete pecado si se deja de usar el Escapulario después de haberlo recibido?

R. No, no se comete pecado, pero al hacerlo, uno pierde todos los beneficios prometidos. Después de dejar de usar el Escapulario, aún por varios años, si uno decide usarlo nuevamente, no es necesaria una nueva ceremonia de imposición.

P. ¿Después de haber recibido el primer Escapulario de un sacerdote, deben los subsiguientes Escapularios ser benditos?

R. No, subsiguientes Escapularios no necesitan ser benditos ya que la bendición y la imposición son otorgadas al usuario por toda la vida.

P. ¿Qué debe hacerse con el Escapulario cuando se desgasta?

R. El Escapulario, siendo un objeto sagrado, cuando se desgasta debe ser sepultado o quemado. No debe tirarse a la basura.

P. ¿Cuál es el Privilegio Sabatino?

R. El Privilegio Sabatino consiste esencialmente en la liberación temprana del Purgatorio mediante la intercesión especial de María, que Ella amablemente ejecuta en bien de sus Devotos Siervos...en el día consagrado a Ella, el Sábado.

P. ¿Cuáles son los requisitos para ser elegible al Privilegio Sabatino?

R. Hay tres condiciones para ganar el Privilegio Sabatino. Ellas son: (1) Debemos USAR EL ESCAPULARIO. (2) Debemos GUARDAR CASTIDAD de acuerdo con nuestro estado en la vida. (3) Debemos REZAR EL OFICIO DE NUESTRA SANTA MADRE. (El Rosario u otro trabajo piadoso puede sustituir el rezo del Oficio de Nuestra Señora. El poder para otorgar este cambio fué concedido a TODOS LOS CONFESORES por el Papa León XIII en el Decreto de la Congregación de Indulgencias en junio de 1901).

La Promesa de Nuestra Señora

Nuestra Señora misma ha dicho: "Tomad este Escapulario. Cualquiera que muera llevándolo no sufrirá fuego eterno. El será un signo de salvación, una protección en peligro y una garantía de paz".

Santa Virgen del Monte Carmelo, Nuestra Señora del Escapulario, ¡rogad por nosotros!

Recomendación a Nuestro Ángel de la Guarda Para una Muerte Feliz

Por San Carlos Borromeo

Mi Ángel bueno: No sé cuando ni como moriré . Es posible que muera repentinamente y que antes de mi último suspiro haya quedado privado de inteligencia. Y tengo tantas cosas que desearía decirLe a Dios en el umbral de la eternidad. Hoy con toda la libertad de mi voluntad he venido a encomendarte que hables por mí en ese temible momento. Dirás entonces a El, O mi buen Ángel:

Que deseo morir dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana en la cual todos los Santos desde JesuCristo han muerto y fuera de la cual no hay salvación.

Que pido la gracia de participar de los méritos infinitos de mi Redentor y que ¡deseo morir presionando con mis labios la cruz que fué bañada con Su Sangre!

Que detesto mis pecados porque son ofensivos a El y que perdono por amor a El a todos mis enemigos, así como deseo yo mismo ser perdonado.

Que acepto mi muerte porque ha sido ordenada por El y que me entrego confiado a su adorable Corazón esperando toda su Misericordia.

Que por el deseo inexpresable de ir al Cielo estoy dispuesto a sufrir todo lo que su Justicia soberana quiera infligirme.

Que le amo más que a todas las cosas, sobre todas la cosas y que por ser Quien es; deseo y espero amarle con los Elegidos, sus Angeles y la Santísima Madre durante toda la Eternidad.

No te niegues, O Ángel mío, a ser mi intérprete delante de Dios y a exponer delante de El que estos son mis sentimientos y mi voluntad. Amén