¿Qué es un Sacramento?
Un Sacramento es un signo externo instituido por Dios para otorgar la gracia.

¿Son estas tres cosas, a saber: Un signo externo o visible, la institución de éste por Dios, y la gracia que se otorga a través de dicho signo, siempre necesarias para la existencia de un Sacramento?
Estas tres cosas, a saber: Un signo externo o visible, la institución de éste por Dios, y la gracia que se otorga a través de dicho signo, siempre son necesarias para la existencia de un Sacramento, y en caso de faltar alguna de las tres no puede haber Sacramento.


¿Por qué usa la Iglesia numerosas ceremonias o actos en la aplicación de los signos externos de los Sacramentos?
La Iglesia usa numerosas ceremonias o actos en la aplicación de los signos externos de los Sacramentos para incrementar nuestra reverencia y devoción por los Sacramentos, y para explicar su significado y sus efectos.

¿Cuántos Sacramentos hay?
Hay siete Sacramentos: El Bautismo, la Confirmación, la Santa Eucaristía, la Penitencia, la Extremaunción, las Santas Ordenes y el Matrimonio.

¿Fue Nuestro Señor quien instituyó todos los Sacramentos?
Todos los Sacramentos fueron instituidos por Nuestro Señor, pues sólo Dios tiene el poder de conceder el regalo de la gracia al uso de un signo externo o visible. Sin embargo, la Iglesia puede instituir las ceremonias que se usan para dar o administrar los Sacramentos.

¿Cómo sabemos que no hay ni más ni menos de siete Sacramentos?
Sabemos que no hay ni más ni menos de siete Sacramentos porque la Iglesia siempre nos ha enseñado esta verdad. El número de Sacramentos que hay es una cuestión de fe, y la Iglesia no puede equivocarse en cuestiones de fe.

¿Por qué se instituyeron los Sacramentos?
Los Sacramentos se instituyeron como medio especial para que recibamos la gracia que Cristo nos ha otorgado. Como Cristo es quien otorga la gracia, El tiene el derecho de determinar de qué manera será otorgada, y aquél que se niegue a hacer uso de los Sacramentos no recibirá la gracia de Dios.

¿De alguna manera los Sacramentos evocan la forma como Nuestro Señor otorgó las gracias que nosotros recibimos a través de ellos?
Los Sacramentos evocan de muchas maneras la forma como Nuestro Señor otogó las gracias que nosotros recibimos a través de ellos. El Bautismo evoca Su profunda humildad; la Confirmación, Su orar incesante; la Santa Eucaristía, Su cuidado por los necesitados; la Penitencia, Su vida mortificada; la Extremaunción, el modelo de Su muerte; las Santas Ordenes, el establecimento que Él hizo del sacerdocio; y el Matrimonio, Su unión cercana con la Iglesia.

¿Existe algún parecido entre las necesidades del alma y las necesidades del cuerpo?
Las necesidades del alma sí son parecidas a las necesidades del cuerpo; pues el cuerpo debe nacer, ser fortalecido, alimentado, sanado en la aflicción, ayudado en el momento de la muerte, guiado por la autoridad, y recibir un lugar para morar. El alma es traída a la vida espiritual a través del Bautismo; es fortalecida en la Confirmación; alimentada a través de la Santa Eucaristía; sanada a través de la Penitencia; ayudada en el momento de la muerte por la Extremaunción; guiada por los ministros de Dios a través del Sacramento de las Santas Ordenes, y el Sacramento del Matrimonio le da un cuerpo en el cual morar.

¿De dónde obtienen los Sacramentos el poder de otorgar la gracia?
Los Sacramentos tienen el poder de otorgar la gracia por los méritos de Jesucristo.

¿De qué depende el resultado de los Sacramentos, del mérito o de la mediocridad de aquél que los administra?
El resultado de los Sacramentos no depende del mérito o de la mediocridad de aquél que los administra, sino de los méritos de Jesucristo, quien los instituyó, y de la disposición para merecerlos por parte de aquéllos que los reciben.

¿Cuál es la gracia que otorgan los Sacramentos?
Algunos de los Sacramentos otorgan la gracia santificadora, y otros la aumentan en nuestras almas.

¿Cuándo se dice que un Sacramento otorga gracia, y cuándo se dice que aumenta la gracia en nuestras almas?
Se dice que un Sacramento otorga la gracia cuando en el alma no hay gracia alguna o, en otras palabras, cuando el alma está en pecado mortal. Se dice que un Sacramento aumenta la gracia cuando a la gracia que ya existe en el alma, se le añade más a través del Sacramento recibido.

¿Qué pecado comete aquél que recibe los Sacramentos pero que vive en pecado mortal?
Aquél que recibe los Sacramentos pero que vive en pecado mortal comete un sacrilegio, lo cual es un gran pecado porque significa abusar de algo que es sagrado.

Además de no merecer el recibir los Sacramentos, ¿de qué otra forma puede una persona cometer un sacrilegio?
Además de no merecer recibir los Sacramentos, un individuo puede cometer un sacrilegio al abusar de una persona, lugar o cosa sagrada; por ejemplo, al herir intencionalmente a una persona consagrada a Dios; al robar o destruir una Iglesia; al usar las urnas sagradas del Altar para propósitos ilegales, etc.

Además de la gracia santificadora, ¿otorgan los Sacramentos alguna otra gracia?
Además de la gracia santificadora, los Sacramentos otorgan otra gracia, la gracia sacramental.

¿Qué es la gracia sacramental?
La gracia sacramental es una ayuda especial que Dios otorga para lograr el fin para el cual Él instituyó cada Sacramento.

¿Los Sacramentos otorgan siempre la gracia?
Los Sacramentos siempre otorgan la gracia, si los recibimos con la disposición correcta.

Jesus Nuestro Amor Eucaristico