Blessed Be God in the Highest

Rusia Tiene Que Ser Consagrada Al Corazón Inmaculado De María, Aún Si Nuestra SeÑora Nunca Lo Mencionara
En Fátima:

La consagración de Rusia es una necesidad teológica o por lo menos una conveniencia teológica.

Por el Rvdo. Padre Gregorius D. Hesse, STD,JCL, JCD (cand.)


1. EL PROPOSITO Y LA NECESIDAD DE LA CONSAGRACIÓN:

Santo Tomás dice (Comm. Sent. P. Lomb.): “A cualquier autoridad del estado, la santificación se dará, por la razón, de que hay una necesidad de la ayuda especial de gracia, como en la consagración de los reyes, los monjes, y las monjas . . .” Tal Consagración ha sido requerida por Dios muchas veces, como en la consagración de Josué (Num. 27:18-23; Jos. 3:5).

Cualquier consagración es específica. Como no es suficiente consagrar al mundo entero para que Rusia sea consagrada o cualquier otro país; no es suficiente tampoco consagrar el pueblo de Israel, el individuo tiene que ser consagrado específicamente (Ex. 28:3, 38, 41). ¡Ninguna consagración puede ser hecha de una manera vaga o de casualidad, sino que tiene que ser celebrada según las instrucciones detalladas (Ex. 29:1-34)! La historia entera de la Iglesia y también sus costumbres litúrgicas son una prueba definitiva de la necesidad de consagración. Así como una capilla puede ser bendecida, el ara y los vasos sagrados también tienen que ser consagrados.

2. LA NECESIDAD DE UNA CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA:

La Santa Voluntad de Dios de compartir Su gloria con todos los santos, se establece en las Tradiciones de la Iglesia. Una ara, no debe ser consagrada sin reliquias de mártires; una iglesia generalmente se dedica a un santo; durante el Concilio de Trento tres libros eran colocados en el altar, la Biblia, el Misal y la Summa Theologiae, escrito por un “mero” santo.

La Madre de Dios, no es solamente parte de esta participación, sino que está en el primer lugar sobre todos los santos, a quienes nos consagremos. La Sagrada Escritura, la Tradición de la Iglesia, las escrituras de los santos y veinte siglos de devoción y culto verdadero sin interrupción alaban y exultan Sus méritos y papel en la Historia de la Salvación. La función de Nuestra Señora en la economía de salvación no es meramente pasiva. Ella no es únicamente usada por Dios. Ella dedicó completamente toda Su Vida y a Si Misma, con todo Su Corazón y sin mancha de pecado, a Dios y Su Divino Hijo, como la ancilla Domini (esclava del Señor) en el misterio de la Redención. Como dice San Irineo, Ella es la causa de la salvación.

¡Todas las consagraciones con el propósito de obtener gracias, tienen que ser dirigidas hacia Nuestra Señora, en cuanto Ella, es la Mediatriz de todas las gracias!

3. LA NECESIDAD DE UNA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO:

Al principio parece que una consagración a Nuestra Señora como tal, sería más que suficiente, y, en verdad, por muchos siglos parecía así. Tradicionalmente, hablamos de las DOS facultades del alma; a saber: el intelecto como la penetración íntima de la verdad (Summa Theologiae, II-II. q.8. a.1) como una potencia pasiva del alma (Summa Theologiae, I. q.79. a.2) y la voluntad como un apetito racional (Summa Theologiae, I, q.78, a.1) en la parte más elevada del alma, que pertenece a la vida activa (Summa Contra Gentiles, III, d.3.q.1.ad6).

       El corazón, siempre ha sido el símbolo del amor. Sabemos y creemos que el hombre ha sido creado, según la imagen de Dios. Esto es especialmente verdad en relación al alma humana, la forma y esencia del hombre. La imagen de Dios, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, está en las TRES facultades o potencias del alma humana: La voluntad, el intelecto, y el corazón, es decir, en las facultades decisiva, cognoscitiva, y apetitiva. En una analogía, la voluntad puede ser vista como la imagen del Padre, el Creador; el intelecto, como la imagen del Hijo, el Verbo; y el corazón, como la imagen del Espíritu Santo, el fuego ardiente de amor.

El corazón no es solamente la tercera, sino también la más elevada de las facultades del alma. En otra analogía: la voluntad corresponde a la Esperanza, el intelecto corresponda a la Fé; y el corazón corresponda a la Caridad, la mayor de las virtudes. (Cf. 1 Cor. 13:13).

Cristo no necesitaba de la Esperanza, Él sabía Su futuro, Él no necesitaba de la Fé, Él ES la Verdad, pero Su Caridad nos redimió. Esta es la razón por la que adoramos Su Sagrado Corazón. ¡Y esta es la razón por la cual tenemos que consagrar Rusia, a la potencia más importante en el alma de la Concepción Inmaculada: Su Corazón Inmaculado!

4. RUSIA TIENE QUE SER CONSAGRADA:

¿Por qué Rusia? Hemos visto que uno de los propósitos principales de la consagración es la expiación, o reparación. Así como una iglesia puede ser profanada por el crimen, la sangre, y la semilla y necesitaría una re-consagración, así el mundo actual necesita re-consagración; especialmente, después de los crímenes atroces del siglo veinte.

No obstante, una consagración del mundo sería demasiado sencilla. La necesidad de expiación es obvia y directamente proporcional al número y gravedad de los crímenes cometidos. Iglesias fueron cerradas, destruidas y profanadas; obispos y sacerdotes fueron detenidos, torturados, asesinados y desterrados, la nobleza y la burguesía fueron prácticamente eliminadas y los rusos matados (Se ha estimado que Stalin solo, es responsable por SESENTA millones de muertos, durante su reino de maldad). Con la ayuda de hombres de negocio americanos, corruptos y malos; la Unión Soviética empezó a predicar la religión satánica del ateísmo al mundo entero. Rusia ha esparcido sus errores en varios grados por el mundo entero. No puede haber duda alguna para cualquier persona informada, que la fuente de toda esta maldad ha sido Rusia, no América — como aquellos engañados por propaganda soviética, quieren que creamos. Se puede ver, fácilmente, por que Rusia tiene que ser consagrada más que cualquier otro país individual. Estos crímenes son particularmente ofensivos contra Nuestra Señora, así como todos los crímenes contra la vida, la maternidad, la castidad, la pureza, y la devoción filial a Dios. Por lo tanto, es Rusia que tiene que ser consagrada al Corazón Inmaculado de María.

5. EL PAPA JUNTO CON LOS OBISPOS TIENEN QUE CONSAGRAR A RUSIA.

Solamente el Papa disfruta de la jurisdicción universal, la primacía, “no solamente en asuntos de la Fé y la moral, sino también en asuntos de la disciplina y el gobierno de la Iglesia” (Vaticano I, Pastor Aeternus, 3, DS 3060). Por lo tanto, es imposible probar que el Papa solo, no pueda hacer la consagración.

Pero la Tradición de la Iglesia sabe que la palabra convenit (conveniente) se usaba frequentemente por los Padres de la Iglesia y Santo Tomás. Santo Tomás llama la Encarnación “conveniente” (Summa Theologiae, III, q.1,a.1). Conveniencia nunca debe tomarse ligeramente en teología, especialmente cuando la necesidad es relativa. Dios es perfecto y no necesita de nada; por tanto, cualquier cosa debido a Él, es de una necesidad relativa; absoluta para nosotros, no existente para Él. Esto es también la razón por que los sacerdotes deben celebrar Misa todos los días de sus vidas: no es necesario en el sentido estricto, sino conveniente. Entonces la conveniencia objetiva puede constituir una necesidad subjetiva.

Cualquier consagración es por naturaleza la competencia de los obispos. Solamente un obispo puede consagrar obispos y sacerdotes, y solamente un obispo puede consagrar un altar y un cálice. Cualquier consagración de cualquier persona o cosa por un simple sacerdote, es delegada por el obispo o la Iglesia Universal; mientras un obispo es el ministro ordinario para la mayoría de las consagraciones. Por lo tanto, es conveniente pedir a todos los obispos, unirse en la consagración de Rusia.

Mientras el Papa goza de la primacía, él no es la Iglesia Universal. En Pentecostés por primera vez y en todos los Concilios Ecuménicos, Pedro se une a todos los Apóstolos para representar la Iglesia entera. Si el Papa solo, fuera a consagrar a Rusia, lo haría en el nombre de la Iglesia, pero si todos los obispos se unieran a él — aún si solamente por obediencia — la consagración sería de la Iglesia entera. Rusia casi ha logrado arruinar el mundo entero. Por eso, es conveniente que la Iglesia entera, consagre a Rusia.

CONCLUSIÓN:

Rusia, bajo el nombre del Imperio Ruso, la Unión Soviética, y las repúblicas unidas, la GUS, ha causado más daño al mundo y a la Iglesia, que cualquier otra nación durante los últimos 100 años. Por el propósito de expiación, Rusia debe ser consagrada por el Papa y todos los obispos, a la más exaltada de todos las criaturas cuyo Corazón Inmaculado siempre ha pertenecido a Dios y cuando en la tierra, sufrió sin medida por todos los pecados cometidos, incluyendo los que se han de cometer. Ella transmite todos las gracias a través de Su Corazón Inmaculado. Solo Ella puede salvar el mundo.