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El periódico de Fátima equipara a los católicos
tradicionales con los “talibanes”
Ritual hindú realizado en el
Santuario de Fátima
Otro ultraje interconfesional con la bendición
del Rector del Santuario
por John Vennari
“Todas las invocaciones de los paganos son detestables para Dios porque
todos sus dioses son demonios”.
San Francisco Javier escribió esta frase a San Ignacio respecto de
la religión pagana del hinduismo. En aquél entonces San
Francisco Javier, escribiendo desde la India, meramente repite una verdad
infalible de la Sagrada Escritura: “Los dioses de los gentiles
son demonios”. (Salmos 95, 5)
A pesar de todo, en el 5 de mayo de 2004 - fiesta del papa San Pío
V - se permitió usar la pequeña capilla de las apariciones
de Fátima para una ceremonia pagana hindú. Esta capillita
(también conocida como la Capelinha) fue construida en el sitio
donde Nuestra Bendita Madre se apareció a los 3 niños de
Fátima en 1917.
Las noticias sobre el oficio de adoración hindú en Fátima
fueron transmitidas el 5 de Mayo por SIC, una estación nacional
de televisión de Portugal. CFN entrevistó dos
personas en Portugal, independientes entre sí, las cuales vieron
el noticiero por televisión. El 22 de mayo Portugal
News también informaba sobre el evento.2
Según la transmisión, a un contingente de hindúes le
fue permitido usurpar el santuario dentro de la Capelinha de Fátima
y usar el altar católico para sus rituales. El locutor de SIC
dijo: “Este es un momento único y sin precedentes en la
historia del Santuario. El sacerdote hindú, o sha tri, rezó la
Shaniti Pa (la oración por la paz) sobre el altar”.
El ultraje ocurrió con la anuencia del Rector del Santuario Mons. Guerra.
Nadie puede usar la Capelinha sin el permiso del Rector, Mons. Guerra.
Los hindúes usaban atuendos tradicionales, un “sacerdote” hindú,
con vestimenta tradicional hindú, dirigía la ceremonia
que consistía en ofrendas de flores y comida. Esto parecería
indicar que los hindúes realizaron su pagano puja, un
ritual en el cual es central la ofrenda de flores y comidas.
Después del oficio de culto hindú sobre el altar católico,
los hindúes fueron escoltados por las autoridades de Fátima
para ver un modelo de la enorme basílica de formas redondeadas
actualmente en construcción en Fátima, un horror de cincuenta
millones de dólares que manchará el paisaje de las apariciones
de Nuestra Señora.
Se informó que uno de los hindúes habría dicho que ellos
iban a Fátima porque hay muchos dioses, y los dioses tienen esposas
y consortes que les traerán buena suerte. Esto es una blasfemia
contra la Reina del Cielo, dado que se sitúa a Nuestra Bendita
Madre en el mismo nivel con una suerte de “esposa” de un
dios falso.
De este modo, los hindúes ni siquiera vinieron a Fátima para
aprender o tomar parte de una oración católica.3 Más
bien encuadraron los santos hechos de Fátima en sus propias supersticiones
y mitos paganos.
Estos hindúes, según se dijo, eran de Lisboa, donde ellos tienen
un templo hindú y una comunidad de unos doscientos miembros. La
transmisión de SIC mostró la casa de culto de los hindúes
que contenía varias estatuas de sus dioses y diosas.
Se informó que los peregrinos, testigos del hecho en Fátima,
se escandalizaron, pero el Rector del Santuario, Mons. Guerra, defendió el
uso de la Basílica Mariana para el culto pagano.
Compareciendo en la televisión portuguesa, Guerra regurgitaba el largamente
desacreditado eslogan ecuménico que las diferentes religiones
se deberían concentrar en lo que tenemos en común y no
en lo que nos separa. También dijo que todas las religiones son
buenas porque todas ellas nos conducen a Dios. Como se informó en
las ediciones anteriores de Catholic Family News, el principio
que “todas las religiones conducen a Dios” no es nada más
que uno de los principios fundamentales de la francmasonería.
El francmasón francés Yves Marsaudon escribía: “Puede
decirse que el ecumenismo es el hijo legítimo de la francmasonería” .4
La continuación de la nueva orientación ecuménica
Los lectores recordarán que fue el mismo Mons. Guerra que hizo de anfitrión
del Congreso Interconfesional en octubre de 2003. Viajé a Fátima
para asistir al evento e informar al respecto en las últimas
ediciones de CFN. Fue un Congreso que habría horrorizado
a todos los Papas anteriores al Vaticano II que hubieran participado
de él.
Los dos primeros días del Congreso incluía conferencistas “católicos” fomentando
el proyecto ecuménico. El tercer día, el domingo, representantes
del catolicismo, de la ortodoxia cismática, del anglicanismo,
hinduismo, islamismo y budismo dieron testimonio, cada uno, de la importancia
del “santuario” en sus distintos credos. En el Congreso:
- El teólogo ecuménico Padre Jacques Dupuis llamó al
dogma definido: “Fuera de la Iglesia no hay salvación”,
un “texto horrible” que debe ser rechazado;
- Dupuis afirmó que todas las religiones son positivamente queridas
por Dios y que los no católicos no tienen que
convertirse a la única y verdadera Iglesia Católica
para encontrar la unidad y la salvación. Dijo que los
católicos y los no católicos son igualmente miembros
del “Reino de Dios”.
- Dupuis también dijo que el propósito del diálogo
ecuménico no es convertir los demás a la Iglesia
Católica, sino hacer del “cristiano un mejor cristiano,
y del hindú un mejor hindú”;
- Dupuis dijo además que el Espíritu Santo está presente
y operante en los “libros sagrados” y en los “rituales
sagrados” del budismo y del hinduismo;
- Los conferencistas del Congreso colocaron al mismo nivel todos los
santuarios religiosos, ya sea la Basílica de Nuestra Señora
de Fátima, la Meca islámica, el Kyoto sintoísta.
- El Padre Arul Irudayam, Rector de la Basílica Mariana de Vailankanni
en India, dijo a la audiencia que los domingos los hindúes
realizan sus ritos paganos dentro de la basílica católica.
Estos y otros ultrajes despertaron sólo aplausos y alabanzas en la
audiencia, incluyendo el aplauso del Rector del Santuario Mons. Guerra,
del Obispo de Leiria - Fátima y del Delegado Apostólico
de Portugal5 (yo fui testigo ocular de su reacción). El Cardenal
Policarpo de Lisboa y el Arzobispo Fitzgerald del Pontificio Consejo
Vaticano para la Promoción de la Unidad Cristiana también
expresaron su aprobación de los errores ecuménicos que
chorreaban del Congreso.6
Afloraron noticias también de que efectivamente Fátima se convertiría
en un “Santuario Interconfesional” donde se le permitiría
a todas las religiones realizar sus ritos paganos. El Arzobispo Fitzgerald
y el Rector Guerra desmintieron esto de modo poco entusiasta. Pero sus
desmentidas solamente confirmaron la orientación ecuménica
y panreligiosa actualmente en vías de ejecución en Fátima.7
A pesar de todo, frente a esas desmentidas poco entusiastas, muchos individuos
superficiales - que deberían tener más juicio - exclamaron
que no hay peligro de que Fátima pierda su identidad católica
porque funcionarios de la Iglesia nos han dicho que no será un
santuario interconfesional.
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En una entrevista en EWTN el 25 de abril con
el Padre Match Pacwa, el Padre Robert
J. Fox
aseguró a los televidentes que
todo lo que habían escuchado respecto
de lo que está pasando en Fátima
es un “invento”, y que Fátima
conservará su identidad católica. La
reciente ceremonia hindú en Fátima
muestra cuan falsas son las aseveraciones
del Padre Fox. También implica
que el Padre Fox y EWTN son culpables
de neutralizar la saludable resistencia
que los católicos deberían
montar en contra de esos ultrajes interconfesionales. |
El primero de ellos es el Padre Robert J. Fox, quien en una edición
reciente de su Immaculate Heart Messenger,8atacó a los
que resisten la nueva orientación ecuménica de Fátima
y defendió a Mons. Guerra.9
Esto significa solamente que el Padre Robert J. Fox está de
acuerdo con los ultrajes perpetrados en la conferencia de Mons. Guerra
de octubre del 2003.
- El Padre Fox obviamente está de acuerdo con el modernista
Padre Jacques Dupuis quien dice que el Concilio de Florencia
contiene un “texto horrible” que debe ser rechazado;
- El Padre Fox obviamente está de acuerdo con que no debemos
intentar convertir los no católicos a la única
Iglesia verdadera para salvarse;
- El Padre Fox obviamente está de acuerdo que está bien
que los hindúes realicen sus rituales paganos dentro de
la Basílica Mariana en Vailankanni.
De otro modo ¿por qué defendería el Padre Fox a Mons.
Guerra y a su ecuménico congreso, donde Guerra aplaudió todas esas
extravagancias?
El Padre Fox asegura a sus lectores que “Fátima retendrá su
identidad católica”. El P. Fox dijo lo mismo en una entrevista
para EWTN el pasado abril con el Padre Mitch Pacwa. Allí el P.
Fox ridiculizó a los que, como nosotros, informaron sobre la nueva
orientación interconfesional; él afirmó que las
recientes novedades en relación a Fátima eran solamente “inventos” y
aseguró a los televidentes que a pesar de lo que habían
escuchado acerca de los acontecimientos en Fátima, en realidad
no había nada de que preocuparse.
La reciente ceremonia hindú en Fátima muestra cuan falsas son
las aseveraciones del P. Fox. (Para una espléndida respuesta al
Padre Fox, leer “Father
Fox’s Modernist Assault on Fatima” de Christopher Ferrara).
De este modo el Padre Fox, el Padre Pacwa y EWTN son culpables de neutralizar
la saludable resistencia que los católicos deberían montar
en contra de esos ultrajes interconfesionales actualmente perpetrados
en Fátima. Se han colocado efectivamente a sí mismos en
el lugar de aquellos que permitirían ceremonias paganas en el
santuario católico de la Basílica de Fátima. Siento
pena por aquellos que confían en que el Padre Fox y EWTN les digan
la verdad.10
Las noticias de Zenit del 13 de mayo, a igual tenor, traen un artículo
jactándose de que la nueva y futurista Basílica de Fátima
sigue adelante, a pesar de la controversia en torno al supuesto “Santuario
Interconfesional”.11
No obstante, como puse de relieve repetidamente en mi artículo sobre
el tema (en la nota a pie de página número 6 encontrará los
vínculos a esos artículos), no importa si el sitio es formalmente
llamado “Santuario Interconfesional” o no. Ahora que la tendencia
ecuménica es aceptada por los funcionarios de Fátima “es
sólo cuestión de tiempo antes de que suceda esta blasfemia” que
los ritos paganos que se realizan en santuarios católicos “sucedan
también en Fátima” (como dije en “Fatima
to Become Interfaith Shrine?”).
Sólo cinco meses después de la publicación de
lo dicho, la blasfemia tuvo lugar. El Santuario de Nuestra Señora
en Fátima - con la bendición del Rector Guerra
- ya ha sido usado para un culto pagano.
Esta blasfemia no atraerá la bendición de Dios sino su ira.
El Señor Dios nos dice solemnemente en las Sagradas Escrituras: “Porque
yo soy el Señor tu Dios, un Dios celoso...” (Dt. 5,
9).
¡Imagínese cómo habría reaccionado el profeta Isaías
si se hubiera enterado de que el sumo sacerdote del Templo de Jerusalén
permitió que el Santo de los Santos fuese usado para el culto
hindú o para ceremonias paganas! Como profeta del único
Dios verdadero: ¿habría desplegado una amplia sonrisa diciendo: “Está todo
bien porque todas las religiones nos llevan a Dios”?
Todo lo contrario. Si esta blasfemia se hubiese llevado a cabo en el Templo
en los tiempos de Isaías, habría probablemente resultado
en el exilio de los israelitas.
Nuestro Señor, en el Antiguo Testamento, no dijo a los Israelitas que “lo
que los une con los paganos es más grande de lo que los separa”.
De hecho, toda vez que los israelitas se involucraban en el culto de
las religiones paganas - o con cualquier ‘compromiso ecuménico’ -,
el Señor Dios equiparaba esta acción a la prostitución
y les imponía severos castigos. 12
Lo que era verdad para la única religión verdadera del Antiguo
Testamento es todavía más verdadero para la única
religión verdadera de la Nueva Alianza (la Iglesia Católica),
dado que los ritos y ceremonias de la Antigua Alianza fueron superados
y llevados a su plenitud en la Nueva.
Del mismo modo que el primer mandamiento ordena: “Yo soy el Señor
tu Dios, no tendrás dioses extraños delante de mí”,
así los dioses del hinduismo son dioses extraños y darles
culto está prohibido para toda la humanidad. Como San
Francisco Javier correctamente explicaba: “Todas las invocaciones
de los paganos son detestables para Dios porque todos sus dioses son
demonios”.
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En 1922 los francmasones portugueses colocaron
cuatro bombas en la original Capelinha,
construida en el lugar donde Nuestra
Señora se apareció a los
niños. Fueron detonadas el 5 o
6 de marzo y dañaron severamente
la capilla, volando el techo (arriba).
Ahora, en Mayo de 2004, la Capelinha
fue profanada de vuelta. Esta vez las
armas no fueron las bombas de la francmasonería,
sino la religión ecuménica
de la francmasonería, que permite
a los hindúes realizar ritos paganos
en los santuarios católicos y
propagar la mentira de que “todas
las religiones conducen a Dios”. |
La fidelidad a la tradición católica
equiparada con el “talibanismo”
El 7 de mayo de 2004, Notícias de Fátima, un periódico
local de Fátima en términos amistosos con el Santuario
de Fátima, publicó una defensa de la nueva orientación
ecuménica. Contenía un artículo titulado: “Movimientos
radicales en contra del ecumenismo” que se mofaba de la “Letra
abierta a los fieles de Portugal en relación al escándalo
en el Santuario de Fátima” que fue publicada en tres periódicos
portugueses por la organización del Padre Nicholas Gruner.13
En ese artículo del 7 de mayo, Mons. Guerra defendía la iniciativa
ecuménica diciendo que: “el Santuario está abierto
al diálogo con diferentes religiones y asambleas religiosas, como
es la práctica en la Iglesia Católica desde hace ya mucho
tiempo”.
El “mucho tiempo” al cual se refiere Guerra, son solamente los últimos
40 años desde el Vaticano II, un tiempo de novedades sin precedentes
que engendró la más grande crisis de fe en la historia
de la Iglesia. Por mil novecientos sesenta y dos años antes del
Vaticano II - desde la fundación de la Iglesia por Jesucristo
- los Papas católicos uniformemente condenaron el tipo
de ecumenismo y de diálogo interreligioso practicado desde el
Concilio como graves pecados contra la fe.
Notícias de Fátima citaba entonces al hermano capuchino
Fernando Valente que dijo: “Tratamos con tradicionalistas y fundamentalistas;
con personas que perdieron el tren. Personas para las cuales el tiempo
parece haberse detenido décadas atrás, que están
en gran medida alejados de la realidad, y que, por tanto, tienen que
ser considerados en un nivel mental y espiritual comparable al de los
Talibanes.
Notícias de Fátima dijo entonces: “El hermano
Valente, declarando la nocividad de este ‘talibanismo católico’,
recuerda que ‘es posible interpretar la Biblia de modo tal de hacerla
decir cualquier cosa’. Esto es lo que estos movimientos radicales
hacen, agrega él, recordando que ‘es necesario leer la Biblia
con el espíritu con que fue escrita’”.
De modo que los católicos fieles a la tradición son comparados
con los “talibanes”, un nombre calculado para hacernos parecer
tan repugnantes, bárbaros e irracionales como sea posible. Según
el hermano Valente y Mons. Guerra, se considera ahora un crimen ser fiel
a la verdad católica como ésta ha sido siempre enseñada
por la Iglesia a través de los siglos, y por la permanente enseñanza
de los Papas.
Estamos en una situación similar al siglo cuarto, cuando más
del 80% de los obispos del mundo cayeron en la herejía del arrianismo.
En aquel tiempo San Basilio se lamentaba: “Sólo
una ofensa se castiga vigorosamente en la actualidad: la observancia
estricta de las tradiciones de nuestros padres” .14 A
pesar de todo la historia católica condena la mayoría que
aceptó las nuevas enseñanzas, y alaba la minoría
que mantuvo la tradición. Es una lección para todos nosotros.
El hermano Valente confunde al lector cuando dice que “es posible interpretar
la Biblia de tal manera que se le puede hacer decir cualquier cosa”,
afirmando que “esto es lo que hacen los movimientos radicales”.
Sin embargo, la oposición católica al ecumenismo no tiene nada
que ver con la interpretación subjetiva de la Escritura, sino
con la objetiva fidelidad al dogma católico. La Iglesia Católica
misma nos dice como debemos interpretar varios puntos de la Escritura
cuando la Iglesia solemnemente define una verdad que se encuentra en
la Escritura y en la Tradición.
Una vez que la Iglesia pronuncia una definición solemne, no somos libres
de interpretar la Escritura en contra de esa verdad católica infalible.15 La fórmula definida por la Iglesia nos dice “el espíritu
en el cual” este o aquel pasaje del evangelio está escrito
y no podemos apartarnos de él en nombre de un nuevo delirio ecuménico.
El hermano Valente se queja de los católicos que “perdieron el
tren” diciendo que para ellos “el tiempo se detuvo hace décadas”.
Sin embargo al decir esto el hermano Valente se revela él mismo
como modernista, dado que es el modernismo que enseña que las
verdades religiosas de ayer deben ser descartadas por las nuevas “verdades” de
hoy.16
El hermano Valente, que alegremente rechaza la tradición, e insta a
otros a hacer lo mismo, olvida la solemne e infalible condena enseñada
por el Segundo Concilio de Nicea:
“Si alguno rechaza cualquier tradición escrita u oral de la Iglesia,
sea anatema”. 17
Todos los Rectores Guerra, Padres Fox, hermanos Valente del mundo - no importa
cuanto graznen, no importa cuan a menudo ellos castiguen los católicos
fieles - no pueden cambiar el dogma católico infalible de que “fuera
de la Iglesia Católica no hay salvación”.
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El 7 de mayo de 2004, Notícias de
Fátima, un periódico
local de Fátima en términos
amistosos con el Santuario de
Fátima publicó una
defensa débil de la nueva
orientación ecuménicaen
la que se equiparaban a aquellos
católicos que resisten
el ecumenismo con “talibanes”. |
El Concilio de Florencia definió infaliblemente que “paganos,
judíos, heréticos y cismáticos” están “fuera
de la Iglesia Católica” y como tales “no pueden nunca
ser partícipes de la vida eterna”, a no ser que “antes
de la muerte” se unan a la única y verdadera Iglesia de
Jesucristo, la Iglesia Católica.18 Mons. Guerra, sin embargo, aplaudió al
Padre Jacques Dupuis, quien llamó a este dogma definido del Concilio
de Florencia un “texto horrible” que debe ser descartado.
El Catecismo del Concilio de Trento, fiel a la verdad perenne,
enseña: “infieles, herejes, cismáticos y personas
excomulgadas” están “excluidas de la circunscripción
de la Iglesia”.19 En otras palabras protestantes, judíos,
musulmanes, hindúes, budistas, etc. no son parte de la Iglesia
Católica, la cual es el Reino de Dios en la tierra.20
¿Cuántas veces es necesario repetir la inmutable doctrina de
los Papas sobre este dogma fundamental a los ecuménicos de hoy
que afirman que la salvación se encuentra en cualquier religión?
Daremos aquí sólo algunos ejemplos:
San Gregorio Magno, Papa: (590-604) “La santa Iglesia
universal proclama que Dios no puede ser verdaderamente adorado, sino
en el interior de ella misma, afirmando que todos aquellos que se encuentran
fuera de ella no se salvarán.”21
Papa Pío VIII (1829-1831): “...profesamos que
no hay salvación fuera de la Iglesia Católica... la Iglesia
es la columna y el fundamento de la verdad, como el apóstol Pablo
enseña (1 Tim. 3). En referencia a
esas palabras San Agustín dice: ‘Cualquiera que esté fuera
de la Iglesia no será reconocido como hijo, y cualquiera que no
quiera tener a la Iglesia como Madre no tendrá a Dios como Padre’”.22
Papa Gregorio XVI (1831-1846): “No se puede dar culto
verdadero a Dios sino desde dentro de ella (la Iglesia Católica);
todos los que están fuera de ella no serán salvos”.23
Beato Pío IX, Papa (1846-1878): “Debe ser tenido
como materia de fe que fuera de la Iglesia Apostólica Romana ninguno
puede salvarse; que ella es la única arca de salvación;
que el que no entre en ella perecerá en la inundación”.
24
Papa Pío XI (1922-1939): “Sólo la Iglesia
Católica guarda el culto verdadero. Ella es la fuente de la verdad,
la morada de la fe, el templo de Dios; quien no entra en ella o pasa
de largo, se prive de toda esperanza de vida y salvación”.
25
Papa Pío XII se quejaba en su Encíclica Humani
Generis de 1950: “Algunos reducen a una fórmula
vana la necesidad de pertenecer a la verdadera Iglesia para conseguir
la salvación eterna”.
La queja de Pío XII podría ser dirigida absolutamente a los
Rectores Guerra, los Padres Fox, los hermanos Valente y a todos los que,
desde una posición elevada, no sólo abandonan el dogma
infalible, sino que castigan públicamente a aquellos católicos
que defienden esta verdad revelada por Dios.
El dogma definido no puede cambiar
Debe notarse también que el Concilio Vaticano I solemnemente definió que
ni siquiera un Papa puede enseñar una nueva doctrina, cambiar
la doctrina, o interpretar el dogma católico de un modo diferente
al modo en el que ha sido siempre enseñado. Los mismos Papas están obligados por
las definiciones dogmáticas y por la permanente e inmutable enseñanza
de esas doctrinas a través de los siglos.26
En un sermón sobre el tema, el eminente Cardenal John Henry Newman
(siglo XIX) citó una Carta Pastoral de los obispos de Suiza en
relación a la infalibilidad papal y sobre qué podía
enseñar un Papa o no. En la Carta Pastoral, que recibió la
aprobación del Beato Pío IX, los Obispos Suizos establecían
claramente la doctrina católica sobre el tema:
“De ninguna manera depende del capricho del Papa, o de su complacencia,
hacer de tal o cual doctrina materia de una definición dogmática. Él
está vinculado y limitado por la revelación divina
y por las verdades que esa revelación contiene. Él
está vinculado y limitado por las doctrinas que ya existen,
y por las precedentes definiciones de la Iglesia. Él está vinculado
y limitado por la ley divina, y por la constitución de
la Iglesia...”27
Actualmente el ecumenismo de hoy es una nueva doctrina que dice que los no
católicos no necesitan convertirse a la Iglesia Católica
para encontrar la unidad y la salvación y que las religiones falsas,
con sus dioses paganos, son “socios iguales en el diálogo” con
la única Iglesia verdadera establecida por Cristo. Esto es contrario
a la revelación divina, contrario a las doctrinas existentes,
contrario a las precedentes definiciones de la Iglesia. No hay autoridad
en la Iglesia que pueda forzar a un católico a abandonar la enseñanza
tradicional y adoptar esta nueva tendencia.28
De hecho, el Papa Pío XI, en su encíclica Mortalium Animos de
1928, condenó el tipo de ecumenismo que se ha alimentado desde
el Concilio. Él dijo que la Santa Sede “nunca ha permitido” a
sus súbditos tomar parte de las asambleas ecuménicas, “ni
es lícito para los católicos apoyar o trabajar para tales
emprendimientos (ecuménicos), porque si lo hacen construirán
la fisonomía de una falsa cristiandad, bastante distinta de la única
Iglesia de Cristo”.
Pío XI estableció: “La unidad solamente puede surgir de
una autoridad de enseñanza, una ley de creencia, una fe de los
cristianos”. Repitió la verdad de que la única unidad
verdadera sólo se conseguirá por el retorno de los no católicos
a la única Iglesia verdadera de Cristo.
Decía que esas iniciativas ecuménicas están llenas de “lindas
y seductoras palabras que encubren los errores más graves y nocivos
a la fe católica”.29
Los Obispos holandeses en contra del ecumenismo
Veinte años antes de estas palabras de Pío XI, un episcopado
nacional dio un magnífico ejemplo de fidelidad a esta enseñanza.
En 1948 los Obispos católicos de los Países Bajos publicaron
una carta pastoral explicando las razones por las que los católicos
no podían asociarse con la “Asamblea de Amsterdam”,
que era una reunión ecuménica del Consejo Mundial de iglesias..
“No puede haber dudas”, decía la jerarquía holandesa, “respecto
de la participación de la Santa Iglesia Católica en el
Congreso de Amsterdam”.
Explicaron los obispos holandeses:
“Este distanciamiento no se basa en ningún temor de perder prestigio
o de alguna mera consideración táctica. Esta actitud solamente
procede de la convicción de que la Iglesia debe adherirse inconmoviblemente
a la tarea que Cristo le ha confiado. Porque ella es la Iglesia una,
santa, católica y apostólica fundada por Jesucristo para
que su obra de salvación pudiera ser llevada a cabo por medio
de ella hasta el final de todos los tiempos; ella es el Cuerpo Místico
de Cristo; ella es la Esposa de Cristo. En ella su unidad existe imperecederamente;
porque Cristo le ha prometido que las puertas del infierno no prevalecerán
en su contra (Mt. 16, 18).
“Es por esto que a las divisiones entre cristianos se les puede
poner fin de un solo modo: volviendo a ella, volviendo dentro
de la unidad que se ha preservado siempre en su interior. Si,
de todos modos, la Iglesia Católica participase del esfuerzo
hacia una nueva unidad religiosa, y lo hiciese en igualdad de
condiciones con las demás religiones, este hecho sería
una admisión de que la unidad querida por Cristo no se
encuentra en ella y que, por tanto, no subsiste en ella la Iglesia
de Cristo. En efecto es por medio de su distanciamiento mismo
que no debe cesar de manifestar que en su interior se ha preservado
siempre la unidad querida por Cristo y que en su interior esa
unidad permanece accesible a todos”.30
Los obispos holandeses continúan declarando que no puede haber unidad
sin unidad de fe, es decir unidad de doctrina sobre
las verdades enseñadas por la Iglesia y reveladas por Dios.
Ésta es la verdad enseñada a través de los siglos: que
la Iglesia Católica es la única Iglesia verdadera fundada
por Cristo, y que la Iglesia no puede unirse con las religiones falsas
en “búsqueda de unidad”, una unidad que la Iglesia
Católica ya posee.
Además el Papa León XIII correctamente enseñaba que la
consideración de todas las religiones como iguales es “adoptar
una línea de acción que conduce al ateismo”, dado
que esto da la impresión de que todas las religiones son verdaderas,
a pesar de la contradicción de sus doctrinas. Esto no sólo
es irracional sino que en el orden práctico conduce al ateismo
a los hombres que no han rechazado el principio de no contradicción.
Llegarán a creer que si todas las religiones son verdaderas, entonces
ninguna de ellas puede ser verdadera, dado que esas religiones “verdaderas” se
contradicen mutuamente.
Este ecumenismo también pone la salvación de millones de almas
en peligro, dado que miembros influyentes de la única Iglesia
verdadera, la única arca de salvación, dan actualmente
la impresión, por sus palabras y hechos, de que los no católicos
pueden encontrar la salvación en las tinieblas del paganismo y
en la falsedad de sus credos hechos por hombres. De este modo los no
católicos son escandalizados al creer que es innecesario convertirse
a la única Iglesia de Cristo para obtener la salvación.
Esto es una traición al mandato divino de Cristo. Nuestro Señor
dijo a sus apóstoles: “Id y enseñad” no “Id
y dialogad”.
Sin embargo Mons. Guerra ignora estas verdades católicas básicas
y abre el Santuario de Fátima a rituales hindúes en el
altar católico. Esta blasfemia hace necesario reconsagrar la Capelinha,
dado que ha sido profanada por el culto pagano de dioses falsos.
Nótese también que el Obispo de Leiria - Fátima prohíbe la
Misa Tridentina en Latín en su diócesis. Esto significa
que el Santuario de Fátima puede ser usado para ceremonias hindúes
pero no para la Misa Católica de siempre. La “desorientación
diabólica” de estos hombres nunca se ha mostrado tan diabólica:
porque vemos aquí su odio del culto católico verdadero
y su amor por los ritos paganos de una religión en la que “los
dioses son demonios”.
Una segunda profanación
En 1922 los francmasones portugueses colocaron cuatro bombas en la Capelinha
original construida en el sitio donde Nuestra Señora se apareció a
los niños. La detonaron el 5 o 6 de marzo y dañaron severamente
la capilla, volando el techo. Una misa de reparación se celebró el
13 de Mayo del mismo año a la que asistieron veinte mil personas.
Cuarenta mil asistieron a la misa celebrada allí el 13 de octubre.
Para el final de 1922 la capilla había sido reconstruida.31
Actualmente, en mayo de 2004, la Capelinha ha sido profanada de nuevo. Ahora
las armas no son las bombas de los francmasones, sino la religión
ecuménica de la francmasonería que permite a los hindúes
realizar ceremonias paganas en las capillas católicas y propaga
la mentira de que “todas las religiones conducen a Dios”.
Esta vez no habrá misa de reparación por este sacrilegio,
no habrá procesiones públicas pidiendo a Dios perdón,
ni una reconsagración inmediata de la capilla. Antes bien Guerra,
el rector del Santuario, el Padre Robert J. Fox y los varios apologistas
de la “Nueva Fátima” continuarán atacando
a aquellos que defienden la perenne verdad católica frente a estas
blasfemias que claman al cielo por venganza.
Ignoremos estos guías ciegos y recemos para que se conviertan al catolicismo
de su juventud. Ellos han abandonado la fe católica de San Francisco
Javier y de los Papas Pío IX, Pío X, Pío XI y Pío
XII. Promueven una nueva religión modernista que afirma que las
verdades católicas de ayer deben ser pisoteadas en el suelo para
abrir camino a las nuevas “verdades” ecuménicas de
hoy. Han violado el Juramento Antimodernista y de este modo, en las palabras
de Mons. Joseph Clifford Fenton, son “pecadores contra la fe católica
y perjuros comunes” (en el orden objetivo). 32
En lo que a nosotros respecta permaneceremos firmes en nuestra pública
resistencia a la nueva orientación ecuménica. Continuemos
ofreciendo misas, rosarios y oraciones de reparación por las blasfemias
en contra del Inmaculado Corazón de María, perpetradas
actualmente por aquellos hombres que deberían ser sus defensores.
Nuestra Señora vencedora de todas las herejías, ruega por
nosotros.
Notas:
- Saint Francis Xavier, James Brodrick, S.J., (New York: Wicklow
Press, 1952), pág. 135.
- “Hindus Worship at Fatima Altar”, Portugal News,
22 de mayo de 2004.
- No está mal que un no católico venga a una basílica
católica para conocerla tal vez, para conocer las oraciones
o devociones católicas o para rezar al único Dios
verdadero para que lo guíe a la verdad. Debemos aclarar
esto, dado que nuestra oposición al Santuario Interconfesional
ha sido falsamente interpretada, diciendo que nosotros creemos
que no se les debería permitir jamás entrar a los
no católicos a una basílica católica. No
es el caso. De hecho el judío, ferozmente anticatólico,
Alfonso de Ratisbona, se convirtió milagrosamente a la
fe católica cuando visitó la iglesia de Sant’Andrea
delle Fratte en Roma. El anticatólico Dr. Felix Leseur
se convirtió milagrosamente al catolicismo cuando visitó la
Basílica de Nuestra Señora de Lourdes. El problema
real con las tendencias de hoy en día es que a los no
católicos se les permite dar culto en el Santuario en
cuanto no católicos, se les permite realizar sus
rituales paganos (invocando sus dioses falsos) dentro de la Iglesia
Católica, y se les dice que no tienen necesidad de convertirse
a la única Iglesia verdadera de Cristo para encontrar
la salvación.
- Expresando su aprobación el francmasón francés
Yves Marsaudon escribía: “Puede decirse que el ecumenismo
es hijo legítimo de la francmasonería... En la
actualidad, nuestro hermano Franklin Roosevelt reclamaba para
todos ellos la posibilidad de ‘adorar a Dios, siguiendo
sus propios principios y sus convicciones’. Esto es tolerancia
y es también ecumenismo. Nosotros, francmasones tradicionales,
nos permitimos parafrasear el refrán de este célebre
hombre de estado, adaptándolo a las circunstancias: católicos,
ortodoxos, protestantes, israelitas, musulmanes, hindúes,
budistas, pensadores libres, creyentes libres, para nosotros
son sólo nombres de pila; la Francmasonería es
el apellido de nuestra familia”. Yves Marsaudon, Oecumènisme
vu par un Maçon de Tradition (págs. 119-120).
Traducción inglesa citada de Peter Lovest Thou Me? (Instauratio
Press, 1988), pág. 170. Excepto la primera línea “One
can say ...” que fue traducida al inglés por S.M.
Rini.
- Debe notarse que el Delegado Apostólico estuvo allí solamente
en las sesiones del sábado, que incluía el ultrajante
discurso del Padre Jacques Dupuis. El Delegado Apostólico
no estuvo presente en la sesión del domingo donde las
distintas religiones dieron testimonio de la importancia del “santuario”.
- Mis tres informes anteriores sobre el Congreso de Fátima
son: “Fatima
to Become Interfaith Shrine? An Account from One Who Was There”, Catholic
Family News, diciembre de 2003; “Más
noticias sobre el programa interconfesional en Fátima”, Catholic
Family News, enero de 2004; “Shrine
Rector Confirms New Ecumenical Orientation at Fatima”, Catholic
Family News, febrero de 2004.
- Por ejemplo, el comunicado oficial del Santuario de Fátima
del 28 de diciembre dice que el Rector del Santuario habló solamente
una vez durante el Congreso, en la sesión final, y proporciona
la siguiente trascripción literal del discurso: “Es
verdad que... ...estamos todos muy lejos del viaje hacia el único,
o a través del único, puente. Por tanto podríamos
relajarnos, diciéndonos que si un puente se está cayendo,
podría ser que el puente del vecino no. Sin embargo es
también verdad que una enfermedad de proporciones epidémicas
parece haberse cernido sobre la fe de todas las religiones, de
todas las confesiones, de todas las tradiciones, durante las últimas
décadas. Es por esto que nos regocijamos en la
fraternal presencia de los representantes de varias escuelas
espirituales y estamos seguros que su presencia aquí ha
abierto el camino para una mayor apertura de este Santuario en
el futuro, un santuario que, gracias a la divina providencia,
parece llamado en el presente al contacto y al diálogo.... Esta
llamada es casi explícita en relación a las iglesias
orientales, ortodoxas y católicas en el mensaje del Ángel
de la Paz, y en relación a la religión islámica,
en el nombre mismo que Dios eligió para el pueblo donde
María debía un día aparecerse: Fátima” (cursiva
nuestra). Esto claramente confirma la nueva orientación
ecuménica en Fátima.
- Immaculate Heart Messenger, abril - junio de 2004.
En esos artículos patéticos el Padre Fox lleva
a cabo una serie de ataques ad hominem en contra del
Padre Nicholas Gruner. Sin embargo no se quejó en absoluto
de Mons. Guerra, aunque el Padre Fox leyó mis artículos
donde expliqué que fui testigo ocular de los ultrajes
ecuménicos d87el Congreso de Guerra, incluyendo el discurso
del Padre Dupuis y la presentación del Padre Irudayam,
donde dijo que los hindúes realizan actualmente sus rituales
dentro del santuario. También dije en mi artículo
(que el Padre Fox citó en su revista) que tengo grabadas
todas esas conferencias, de modo que el Padre Fox sabe que estoy
diciendo la verdad respecto de lo que tuvo lugar allí.
Así que obviamente él está de acuerdo con
que los ultrajes ecuménicos perpetrados en el Congreso
de Guerra son buenos y loables.
- Además el Padre Fox defiende el hecho de que Fátima
necesita un Santuario más grande. Pero nadie está diciendo
que una iglesia más grande no deba ser construida. He
estado en Fátima y soy consciente que la actual basílica
no puede contener mucha gente. Pero es necesario que las autoridades
de Fátima construyan una abominable estructura nueva que
luzca como un hangar futurista de naves espaciales. ¿Por
qué no construir una iglesia más grande que sea
hermosa, majestuosa, y que refleje el glorioso patrimonio de
la arquitectura católica, que es sobrecogedor y edificante
a la vez? El edificio actualmente en construcción no lo
es en absoluto. El eminente teólogo Mons. Rudolph Bandas
citó al Cardenal Constantini, Presidente de la Pontificia
Academia de Arte, quien correctamente encuadró el arte
y la arquitectura moderna en las iglesias católicas como “blasfemias
visuales”. Ver “Modernistic Art and Divine Worship”,
Mons. Rudolph Bandas, octubre de 1960. Reeditado en Catholic
Family News, abril de 2004. (Reimpresión no. 930
disponible en CFN por $1,75.)
- El Padre Mitch Pacwa dijo a los televidentes en esa transmisión
que EWTN invitó al Padre Fox para que les contara lo que
estaba sucediendo en Fátima, a pesar del hecho que el
Padre Fox no estaba presente en el Congreso de octubre. No obstante
EWTN nunca contactó CFN para investigar la verdad
de lo que dijimos, a pesar de que en mis informes publicados
dije que asistí al Congreso Interconfesional de Fátima
y fui un testigo ocular de todo lo ocurrido, incluyendo las declaraciones
heterodoxas del Padre Jacques Dupuis.
- “Fatima’s New Church Moves Ahead”, Zenit,
- de mayo de 2004.
- Por ejemplo ver Ezequiel, capítulo 15, especialmente
v. 35 ss.; salmo 105, v. 28-43; Oseas, capítulo 3, v.
1, capítulo 4, v. 12-14.
- Esta “carta abierta” fue publicada en la edición
de mayo de 2004 de Catholic Family News. Está también
en la web http://www.fatima.org/news/newsviews/042804open.asp
- San Basilio Magno (ca. 330-ca. 379), Epistulae, en
una carta a los obispos de Italia y Galia (en 376).
- Tampoco somos libres de interpretar la escritura en contra
de las permanentes enseñanzas del Magisterio Ordinario
a lo largo de los siglos, es decir, de una doctrina católica
que la Iglesia ha enseñado desde siempre, aunque no haya
sido materia de una proclamación dogmática.
- El Papa San Pío X enseñaba en Pascendi,
su encíclica contra el modernismo: “Pero para los
católicos nada negará la autoridad del Concilio
II de Nicea, que condenó ‘a aquellos que, en imitación
de los herejes impíos, osan despreciar las tradiciones
eclesiásticas, inventar alguna novedad..., o intentar
desmoronar por malicia o artificio alguna de las legítimas
tradiciones de la Iglesia católica’....Por
lo cual los Pontífices Romanos Pío IV y Pío
IX ordenaron la inserción en la profesión de fe
de la siguiente declaración: ‘Firmemente admito
y abrazo las tradiciones apostólicas y eclesiásticas y otras
observancias y constituciones de la Iglesia’”.
- Citado de The Great Facade:Vatican II and the
Regime of Novelty in the Roman Catholic Church, Christopher
A. Ferrara y Thomas E. Woods Jr. (Wyoming, MN: Remnant Press,
2002), pág. 28.
- El dogma “fuera de la Iglesia no hay salvación” fue
infaliblemente definido tres veces. La más contundente
y explícita definición de este dogma fue pronunciada de
fide por el Concilio de Florencia: “La Santísima
Iglesia Romana firmemente cree, profesa y predica que ninguno
de los que permanecen fuera de la Iglesia Católica, no
sólo paganos, sino también judíos, herejes
y cismáticos pueden jamás ser partícipes
de la vida eterna, sino que son destinados al fuego eterno ‘que
fue preparado para el diablo y sus ángeles’ (Mt.
25, 41) a menos que antes de la muerte se una a Ella; y
que es tan importante la unidad de este cuerpo eclesiástico
que sólo aquellos que permanecen en esta unidad pueden
sacar provecho de los sacramentos de la Iglesia para la salvación,
y que sólo ellos pueden recibir una recompensa eterna
por sus ayunos, obras de caridad, y otras acciones de piedad
cristiana y deber de soldado cristiano. Nadie, sea su limosna
tan grande como se pueda imaginar, nadie, aun si ha derramado
su sangre en el nombre de Cristo, puede ser salvado a menos que
permanezca en el seno y unidad de la Iglesia Católica” [Papa
Eugenio IV, Concilio de Florencia, 4 de febrero de 1442].
- Catechism of the Council of Trent, McHugh & Callan
Translation, (Rockford: Tan, reimpreso 1982), pág. 101.
- El eminente teólogo Mons. Joseph Clifford Fenton explica
que la palabra “Iglesia” tiene un sentido muy definido.
Significa el Reino de Dios en la tierra, el Pueblo de la Divina
Alianza, la única unidad social fuera de la cual nadie
puede salvarse. Ver “The Meaning of the Word ‘Church’”,
Mons. Fenton, American Ecclesiastical Review, octubre
de 1954, republicado en noviembre de 2000 por Catholic Family
News. (Reimpresión no. 519 disponible en CFN por
$1,75.)
- Moralia, XIV: 5.
- Ubi Primam, Encíclica inaugural del Papa León
XII, 5 de mayo de 1824.
- Encíclica Summo Jugiter, 27 de mayo de 1832.
- Denzinger 1647.
- Mortalium Animos, 6 de enero de 1928.
- Es un dogma definido que el Papa no puede enseñar una
nueva doctrina y que la doctrina no puede cambiar. Es necesario
repetidamente poner de relieve que aun un Papa no puede cambiar
un dogma definido, o interpretar el dogma católico de
un modo diferente del cual ha sido siempre enseñado. Esto
fue definido solemnemente. Cuando el Vaticano I definió la
infalibilidad papal, también enseñó con
la misma infalibilidad que: “Así el
Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro,
no de manera que ellos pudieran, por revelación suya,
dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que,
por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer
fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles,
es decir, el depósito de la fe” (Vaticano I, sesión
IV, capítulo IV. Pastor Aeternus). El Vaticano
I también enseñó que “hay que mantener
siempre el sentido de los dogmas sagrados que alguna vez declaró la
Santa Madre Iglesia, y no se debe nunca abandonar
bajo el pretexto o en nombre de un entendimiento más profundo (Vaticano
I, sesión IV, capítulo IV, Dei Filius).
El eminente teólogo Mons. Fenton usa este texto para explicar
que el “dogma católico es inmutable... las mismas
e idénticas verdades son siempre presentadas a las personas
como reveladas por Dios. Su significado nunca cambia”. We
Stand With Christ, Mons. Joseph Clifford Fenton, (Bruce,
1942) pág. 2. Es un dogma definido que el Papa no puede
enseñar una nueva doctrina (tal como el ecumenismo) y
que la doctrina no puede cambiar. Solamente esto es congruente
con la naturaleza de la verdad misma, que no puede cambiar. Porque
si esta o aquella verdad católica puede cambiar, entonces
nunca fue verdad. Aquí vemos que los modernistas destruyen
no sólo toda idea de religión, sino toda idea de
verdad en sí misma considerada.
- Tomado de un sermón del Cardinal Newman publicado en Lead
Kindly Light, The Life of John Henry Newman, Michael Davies
(Neumann Press, Long Prairie, 2001) pág. 184 (cursiva
nuestra).
- Esto significa que los católicos deben resistir el
ecumenismo aun si viene del Papa. El gran teólogo Suárez
dice: “Si (el Papa) emite una orden contraria a las buenas
costumbres no se debe obedecerlo, si intenta hacer algo evidentemente
opuesto a la justicia y al bien común, sería lícito
oponerse, si ataca por la fuerza, podría ser repelido
por la fuerza, con la moderación característica
de una buena defensa” (De Fide, disp. X. Sect.
VI, n. 16. Citado de Pope Paul’s New Mass, Michael
Davies, Angelus Press, pág. 602).
- Ver Mortalium Animos, “Acerca de cómo
se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa”, Papa
Pío XI, 6 de enero de 1928.
- “The Pastoral Letter of the Dutch Hierarchy About the
Amsterdam Assembly of 1948”, publicado en The Church
and the Churches, (Westminster: Newman Press, 1960), págs.
290-294 (cursiva nuestra).
- Fatima in Twilight, Mark Fellows (Niagara Falls:
Marmion Publishing, 2003), capítulo 4, págs. 45-46.
- Tanto Mons. Guerra como el Padre Robert J. Fox deberían
haber hecho el Juramento Antimodernista, dado que el Juramento
no fue “retirado” hasta 1967. Guerra y Fox ambos
promueven la nueva religión ecuménica y atacan
a aquellos que insisten que la verdad católica no puede
cambiar. Mons. Fenton dijo, en un artículo suyo de 1960,
que cualquier sacerdote que promovía el modernismo, habiendo
hecho el Juramento Antimodernista, se hace a sí mismo “un
pecador contra la fe católica y un perjuro común”.
(Ver “The Sacrorum Antistitum and the Background
of the Oath Against Modernism,” Mons. Joseph Clifford Fenton, The
American Ecclesiastical Review, octubre de 1960, págs.
259-260). Por esto exhortamos a nuestros lectores a rezar por
esos hombres y los exhortamos también a no los sigan ni
los ayuden.
Este artículo fue reimpreso, con permiso, de la edición de junio
de 2004 de Catholic Family News, una revista católica
romana publicada mensualmente.
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