Imágenes del servicio de culto hindú en Fátima, el 5 de mayo de 2004. El rector Guerra dice en su comunicado del 29 de junio que “ningún rito se realizó sobre o cerca del altar”. Esto está en fuerte contraste con la transmisión de SIC que claramente muestra al “sacerdote” hindú cantando al altar católico.

El Rector de la Basílica intenta
justificar el servicio de culto hindú
en Fátima

por John Vennari
(Incluye "Cinco respuestas cortas al rector Guerra" de otros cinco autores)

El 5 de mayo de 2004 un grupo de hindúes realizó una peregrinación a Fátima. Pasaron toda la mañana en su templo de Lisboa adorando sus dioses falsos, luego subieron a un autobcon rumbo a la Basílica.

A su llegada el rector de la Basílica Guerra les cedió la capillita (Capelinha) para un servicio de oración. El “sacerdote” hindú dirigió una oración pública desde el altar católico.

Esto es un sacrilegio, aunque miles de católicos de hoy en día, espiritualmente lobotomizados por el “espíritu del Vaticano II”, no lo consideren así. Cuarenta años de confusión postconciliar han nublado su vista. No ven que un laico católico no tiene autoridad para rezar en un altar católico, ni mucho menos un “sacerdote” pagano que adora un panteón de dioses falsos.

El evento fue transmitido el mismo día por la televisora SIC, una cadena nacional portuguesa. Catholic Family News, con la ayuda de The Fatima Crusader, consiguió una copia del video de la transmisión.

Para asegurar una traducción precisa del texto transmitido en portugués, pedimos una traducción al inglés por dos traductores independientes. Un traductor es nativo de Portugal que domina el inglés. El otro es un norteamericano que domina el portugués. La traducción del texto que presentamos fue precisa, excepto que un teólogo nos informó después que un término usado por el rector Guerrafue traducido con demasiada indulgencia. Parece que las declaraciones del rector Guerra, en la transmisión de SIC, fueron aun peores de lo que nosotros informamos al inicio.1

El 29 de junio de 2004, ocho semanas después del incidente del 5 de mayo, la Basílica emitió un intento de justificación del evento hindú. Publicaremos las declaraciones completas del rector, acompañadas por nuestro comentario personal.

La iglesia de la Santísima Trinidad no será un “templo ecuménico”

  1. Los lectores de Voz da Fátima posiblemente recordarán el comunicado del rector del Santuario, publicado en enero de 2004, titulado “¿SANTUARIO DE FÁTIMA PARA TODAS LAS RELIGIONES?”


  2. Luego los movimientos que se opusieron públicamente al Congreso de octubre, como se mencionó en el comunicado, aprovechando la llegada de un grupo de hindúes, como se informó en Voz da Fátima de Mayo de 2004, lanzaron una nueva campaña masiva de carácter antiecuménico e inclusive en contra del diálogo interreligioso.


  3. A causa de las cartas que nos han enviado pidiendo explicaciones y con el fin de responder rápidamente a todos, hemos escrito este corto comunicado. En primer lugar reformula el bien conocido principio, el cual ya ha sido expuesto, de cómo recibimos a los hermanos de otras confesiones o religiones; en segundo lugar se centra en dos cuestiones que tenemos ahora por delante: el arribo del grupo de hindúes y el futuro de la iglesia de la Santísima Trinidad.


  4. El grupo hindú nos escribió con antelación diciendo que les gustaría “repetir la visita que hizo el Sr. Morari Bapur antes de la visita de Su Santidad el Papa Juan Pablo II” en mayo de 1982.


  5. El sacerdote hindú, acompañado por un traductor que trajo consigo, subió hasta la imagen de Nuestra Señora, quedando abajo el resto del grupo.


  6. El sacerdote cantó una oración que duró algunos minutos. No hizo ningún gesto, ni realizó ningún rito, sobre o cerca del altar. El traductor explicó que él había pedido a “la Santísima Madre que diera sabiduría y discernimiento a aquellos que gobiernan las naciones, para que en el mundo pudiese haber paz, paz, paz”.


  7. Notamos que esta intención de paz, siendo universal, es la misma intención que, en nuestra opinión, ha traído al santuario otras personalidades no católicas, como por ejemplo el Dalai Lama, el presidente de la República de la India, y también las esposas del Presidente Clinton y del Presidente Arafat. Grupos de cristianos no católicos también vinieron con la intención de pedir por la unidad de la Iglesia. Aunque con no mucha frecuencia, han sido recibidos algunos altos representantes de las Iglesias Ortodoxas. Recientemente una decena de sacerdotes anglicanos, acompañados de su obispo, realizaron un retiro espiritual en una de las casas de la Basílica.


  8. Después de hacer su oración en la Capelinha o capillita de las apariciones, los peregrinos hindúes fueron recibidos en un salón por el Obispo de Leiria - Fátima y por el rector de la Basílica, a quien le dijeron que ellos habían manifestado su devoción hacia la “Santísima Madre”.  No hablaron acerca de una similitud o transferencia entre este nombre y el de ninguna entidad de su religión. Por tanto debe dársele poco crédito a las comparaciones mencionadas por los medios de comunicación, a quienes no pudimos preparar para el evento porque ya era tarde cuando nos enteramos de su presencia.


  9. En cuanto concierne a la Iglesia de la Santísima Trinidad, que persisten en llamar “templo ecuménico”, declaramos que esa descripción, aunque susceptible de una interpretación católica, no se originó en este Santuario. No tenemos la intención, y nunca la hemos tenido, de realizar ninguna celebración en la iglesia que se está construyendo, que no esté en concordancia con las directivas prescritas por la Iglesia Católica. El Santuario se esfuerza por ser fiel al mensaje que Dios le ha confiado y no puede evitar de destacar el inconfundible carácter católico que inculca el mensaje, tanto en las apariciones del Ángel, en el cual nos hemos inspirado para elegir el nombre de la futura iglesia, como en las apariciones de Nuestra Señora, que contienen referencias dramáticas al papel de mediación que tienen el Papa y los Obispos en relación a la unidad de la Iglesia y la paz del mundo.


  10. Con la esperanza de que nuestros hermanos entiendan nuestros deseos y oraciones por la posible unión entre todos los cristianos, todos los creyentes, todos los hombres, nosotros también elevamos nuestra oración a Nuestra Señora de Fátima para que ella fortalezca nuestra voluntad para conseguir la unidad y nos libre de todo espíritu de disensión y controversia.

Basílica de Fátima, 29 de junio de 2004, Solemnidad de  San Pedro y San Pablo, el rector Padre Luciano Guerra.

Comentario sobre el comunicado del 29 de junio

La primera cosa para tener en cuenta es que el rector de la Basílica, Guerra, no ve nada malo con que un “sacerdote” pagano dirija una oración pública en un altar católico. Nos detendremos detalladamente en su declaración.

Los párrafos 1 y 2 del comunicado hablan de aquellos católicos que se quejan de la nueva orientación ecuménica e interreligiosa de Fátima, como si fuese vergonzoso para un católico quejarse de una orientación que habría sido condenada por todos y cada uno de los Papas, por 1.958 años, antes del aggiornamento.

Convenientemente el rector Guerra omite mencionar detalladamente lo que tuvo lugar en la actualidad en el Congreso interreligioso de Fátima de octubre de 2003. Este fue el escandaloso Congreso que suscitó protestas de católicos preocupados en todo el mundo.

El Congreso interconfesional fue organizado por el Santuario de Fátima bajo la dirección del rector Guerra, que asistió al Congreso y aplaudió las declaraciones heréticas de los conferencistas del Congreso. Asistí al Congreso de tres días en Fátima, sentado precisamente al lado del Padre Guerra, grabé los discursos en cintas de audio y describí detalladamente lo que ocurrió en mi informe de diciembre de 2003: “Fatima to Become an Interfaith Shrine? An Account from One Who Was There”.2

El Congreso se llamó: “El presente del hombre, el futuro de Dios: el lugar del santuario en relación a lo sagrado”.3

En los dos primeros días del Congreso figuraban conferencistas “católicos” fomentando el proyecto interreligioso. El tercer día, el domingo, representantes del catolicismo, de la ortodoxia cismática, del anglicanismo, hinduismo, islamismo y budismo dieron testimonio, cada uno, de la importancia del “santuario” en sus distintos credos, así poniendo al mismo nivel los santuarios católicos, en honor al único Dios verdadero, con los santuarios paganos del hinduismo y del budismo.

En el Congreso:

  1. El teólogo ecuménico Padre Jacques Dupuis llamó al dogma definido: “fuera de la Iglesia no hay salvación”, un “texto horrible” que debe ser rechazado. Dijo: “No hay necesidad de invocar aquí ese horrible texto del Concilio de Florencia”;


  2. Dupuis afirmó que todas las religiones son positivamente queridas por Dios y que los no católicos no tienen que convertirse a la única y verdadera Iglesia Católica para encontrar la unidad y la salvación. Dijo que los católicos y los no católicos son igualmente miembros del “Reino de Dios”. Esto contradice la perenne enseñanza católica de que solamente la Iglesia Católica es el Reino de Dios en la tierra.4 (El moderno Dupuis habló de “el Reinado [Reign] de Dios” en vez de “el Reino [Kingdom] de Dios” porque solamente usó términos libres de género en su discurso, en deferencia a las sensibilidades feministas, a pesar del hecho que Nuestra Señora claramente usó la palabra “Reino”). El Reino de Dios no es, como Dupuis afirma, una amplia cooperativa interconfesional en donde la religión verdadera revelada por Dios se pone en igualdad de condiciones con las religiones falsas inventadas por los hombres;


  3. Dupuis también dijo que el propósito del diálogo ecuménico no es convertir los no católicos a la Iglesia Católica, sino hacer del “cristiano un mejor cristiano y del hindú un mejor hindú”. Esto sabe a indiferentismo religioso. Se dijo a los participantes no católicos del Congreso la falsedad de que no les es necesario convertirse a la única Iglesia verdadera de Cristo para encontrar la unidad y la salvación;


  4. Dupuis dijo además que el Espíritu Santo está presente y operante en los “libros sagrados” y en los “rituales sagrados” del budismo y del hinduismo, poniendo la superstición de hombres idólatras al mismo nivel de los libros sagrados de la Biblia revelados por Dios. Esto también se opone abiertamente a lo que San Francisco Javier dijo de los hindúes y de sus ritos, basado en las palabras de Salmos 95, 55: “Todas las invocaciones de los paganos son detestables para Dios porque todos sus dioses son demonios”;6 Otro conferencista del congreso habló de la Basílica de Nuestra Señora de Fátima, la Meca islámica y el Kyoto sintoísta al mismo tiempo, colocando al mismo nivel todos los santuarios religiosos;


  5. El Padre Arul Irudayam, Rector del Santuario Mariano de Vailankanni en la India, dijo a la audiencia el domingo que actualmente los hindúes realizan sus ritos paganos dentro del santuario católico de Vailankanni.

Las declaraciones del Padre Irudayam, tanto como las disertaciones heterodoxas de Jacques Dupuis y de otros, suscitaron solamente elogios y aplausos por parte de la audiencia. Entre los que aplaudían estaban el rector de la Basílica Guerra, el Obispo de Leiria - Fátima, el delegado Apostólico de Portugal, Cardenal Policarpo de Lisboa y el Arzobispo Michael Fitzgerald del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.

Señalé en mi primer informe que si los líderes católicos en Fátima actualmente permitían una tendencia modernista que aplaude tales ultrajes, entonces era cuestión de tiempo antes que fuesen permitidos servicios paganos en el santuario de Fátima. El 5 de mayo de 2004 esa predicción se cumplió.

En favor de la apostasía

Ya en noviembre de 2003, Catholic Family News y otros periódicos católicos publicaron fuertes protestas en contra del envenenamiento de la religión católica que tuvo lugar en ese Congreso. A esto se refiere el Padre Guerra en su comunicado cuando habla de “los movimientos que se opusieron públicamente al Congreso de octubre”.

Pero pensemos en esto por un momento. El rector Guerra ha publicado actualmente dos comunicados oficiales desde el Congreso de Octubre: el primero el 28 de diciembre de 2003, en donde afirmaba que Fátima no se convertirá en un Santuario interconfesional; el segundo el 29 de junio del 2004 en respuesta a las protestas en contra del servicio de oración hindú en Fátima.

En esos comunicados el Rector Guerra nunca denunció la patente herejía promovida en su Congreso de Fátima de 2003; nunca se distanció personalmente de ningún modo de las herejías del Padre Dupuis; nunca pidió disculpas por organizar un Congreso que contenía un mensaje diametralmente opuesto a los casi 2000 años de verdad católica; nunca se arrepintió de las declaraciones del periódico local de Fátima que comparó a los católicos tradicionales con los "talibanes".7

Más bien el rector Guerra usó ese comunicado para atacar y socavar los esfuerzos de los católicos preocupados que se oponen a la nueva orientación panreligiosa. Prefiere ponerse del lado de los modernistas que denuncian el infalible dogma católico, en vez del lado de los católicos que mantienen las mismas creencias católicas que los Papas León XII, Gregorio XVI, Beato Pío IX, León XIII, San Pío X, Pío XI y Pío XII.

En resumen el rector Guerra promueve la herejía y el escándalo y luego se presenta al mundo como una víctima perseguida cuando los católicos protestan. Insinúa que los católicos fieles que se le oponen son culpables de un cierto tipo de comportamiento criminal. Estos católicos, se queja Guerra, “aprovecharon la llegada de un grupo de hindúes” para protestar de que el rector del Santuario permitiese a los paganos orar en el altar Católico. No obstante él mismo no ha hecho nada culpable.

Siempre intachable. Siempre inocente. Este es el pesado fardo que debe soportar el rector modernista de una Basílica.

Todo depende de como usted defina la palabra “rito”

Los párrafos 3 al 10 del comunicado se centran en el evento hindú en sí mismo.

Dado que la posición de Catholic Family News (CFN) ha sido algunas veces tergiversada en este punto, es necesario aclarar desde el comienzo que un hindú, o cualquiera que no sea católico, que desea visitar Fátima puede hacerlo perfectamente. No hay problema con que los no católicos, individualmente o en grupo, visiten la Basílica católica para orar tranquilamente y para ver lo que hay. Muchas conversiones han tenido lugar de este modo. Pero es totalmente otra cuestión que un santuario católico sea puesto a disposición de los paganos para la oración pública, como ocurrió el 5 de mayo.

El rector Guerra sostiene que: "El sacerdote hindú, acompañado por un traductor que trajo consigo, subió hasta la imagen de Nuestra Señora, quedando abajo el resto del grupo”. Esto no es del todo verdadero. Como queda claro por la transmisión de SIC, tres jóvenes mujeres hindúes también subieron hasta el mismo santuario a colocar flores en la estatua de Nuestra Señora.8

Continúa Guerra: “El sacerdote cantó una oración que duró algunos minutos. No hizo ningún gesto, ni realizó ningún rito, sobre o fuera del altar”.

Espere un minuto. Un “sacerdote" pagano rezó en un altar católico, como claramente se ve en la transmisión de SIC y en las fotos de este hecho. (Ver el inicio del artículo.) Fue una oración cantada en voz alta por un “sacerdote" pagano delante de la asamblea de hindúes. ¿Qué es ese asunto de “sin gestos”? El rector Guerra está meramente jugando con las palabras, tratando de excusar el sacrilegio, porque, como él afirma, no hizo los gestos exactos de un “rito” hindú. Tal vez habría permitido también a los aztecas paganos rezar en un altar católico con tal que evitaran realizar sacrificios humanos.

La distinción bizantina de Guerra respecto de las palabras “rito” y “gesto” es de todos modos endeble, dado que los hindúes consideran una simple oración y el ofrecer flores como puja, que es un ritual hindú. No necesitan colocar un ídolo en el altar para participar en un culto idolátrico. El culto hindú es por su misma naturaleza idolátrico.

La realidad es que un “sacerdote" hindú oró en el altar en Fátima. Un pagano, que se ha pasado la mañana en su templo adorando sus dioses falsos, oró en un altar consagrado exclusivamente para la representación incruenta de la Pasión de Cristo por medio de las manos consagradas de un sacerdote sacramentalmente ordenado un alter Christus. Fue una ceremonia pública. Fue un abuso de un objeto sagrado. Fue un sacrilegio. Una oración por la paz no justifica un sacrilegio.

¿Nuestro único intento es hacer posible la paz?

Guerra dijo entonces: “El traductor explicó que él [el ‘sacerdote hindú] había pedido a ‘la Santísima Madre’ que diera sabiduría y discernimiento a aquellos que gobiernan las naciones, para que en el mundo pudiese haber paz, paz, paz”.

Pero qué de bueno hay en una oración por la paz realizada de modo sacrílego? Este fue claramente el caso de los hindúes en Fátima. No fue una oración que atraerá la bendición de Dios. Más bien invocará su ira. Nuestra Señora de Fátima dijo: “La guerra es un castigo por el pecado”. Y nosotros sabemos por nuestra doctrina católica que los pecados en contra de la fe son los pecados más graves.

De hecho el Cardenal Mercier de Bélgica explicaba que la Primera Guerra Mundial fue en su momento un castigo al mundo porque los gobernantes pusieron la única Iglesia verdadera al mismo nivel de las religiones falsas. ¿Cuánto peor es cuando esto es llevado a cabo por los líderes católicos, como es el caso de la nueva orientación ecuménica promovida en Fátima?

En su Carta Pastoral de 1918, el Cardenal Mercier decía:

En el nombre del Evangelio y a la luz de las Encíclicas de los últimos cuatro Papas Gregorio XVI, Pío IX, León XII y Pío X, no dudo en afirmar que la indiferencia religiosa, que pone al mismo nivel la religión de origen divino con las religiones inventadas por los hombres, con la finalidad de abarcarlas bajo el mismo escepticismo, es la blasfemia que invoca el castigo sobre una sociedad, mucho más que los pecados de los individuos y de las familias”. 9

Es una ironía absoluta que Dios pueda muy bien castigar el mundo con la guerra porque los líderes católicos animan a los paganos a realizar actividades sacrílegas en las basílicas católicas, todo en nombre de la paz. ¡Esos líderes espiritualmente ciegos que necesitan desesperadamente un “perro guía” dogmático!

¿Quién es la “Santísima Madre” de la que se habla en el comunicado de Guerra? El término es ambiguo y siempre aparece en las citas. Es claro que los hindúes nunca le rezaron a María, la Madre de Jesús, o el rector Guerra lo habría dicho de este modo.

El uso que Guerra hace del término “Santísima Madre” es un ejemplo del deliberadamente impreciso lenguaje ecuménico, respecto del cual nos prevenía hace décadas el teólogo dominico Padre David Greenstock. En un magnífico artículo de 1963 en The Thomist que sonó la alarma respecto de los peligros del nuevo enfoque ecuménico, el Padre Greenstock citaba al protestante Dr. Visser’t Hooft quien admitió que “el abecé básico del ecumenismo” es que “no hay lenguaje ecuménico que esté totalmente libre de ambigüedades”.10 De este modo el Padre Greenstock advertía que teólogos y maestros deben siempre dar “una clara definición de los términos”. Guerra hizo lo opuesto. Volveremos más tarde sobre la ambigua expresión “Santísima Madre” de Guerra.

El párrafo 7 del comunicado de Guerra declara que miembros de varias religiones han venido a Fátima en el nombre de la paz, incluyendo el Dalai Lama, Suha Arafat y la pro homosexual, pro aborto Hillary Clinton.

Sin embargo esta mezcla heterogénea de no católicos no demuestra nada. No he sabido que Hillary Clinton haya realizado algún tipo de ceremonia religiosa cuando visitó Fátima. Ni tampoco hubo ningún servicio de oración público, en lo que a mi conocimiento respecta, conducido por el Dalai Lama durante su visita (si bien es un error para cualquier autoridad católica dar demasiada importancia a este hombre que se considera a sí mismo como la reencarnación de su predecesor, el 13avo Dalai Lama, y por tanto la encarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión).11

La letanía de no católicos visitantes que enumera Guerra es bastante irrelevante. Lo que queda en pie es que un visitante no católico no puede usar un altar católico para un servicio de oración de cualquier tipo. Esta es la enseñanza y la disciplina de la Iglesia a través de los siglos.

Y podemos avanzar un paso más. Si al rector Guerra le gusta tanto abrir la capilla de Fátima a cualquiera que desea ofrecer una oración por la paz, entonces no debería tener ninguna objeción y permitir que el Padre Nicholas Gruner ofrezca una Misa Tridentina en Latín por la paz en el altar de la Capelinha. No debería tener ningún problema en ceder la Capelinha al Padre Franz Schmidberger, de la Sociedad San Pío X, para una misa latina por la paz.12 Si el rezar por la paz es considerado una excusa válida para que los paganos usurpen el altar en Fátima, ¿por qué no permitir que celebren misas por la paz sacerdotes católicos fieles a la perenne enseñanza de la Iglesia, fieles a cómo la Iglesia ha siempre dado culto, fieles al mensaje completo de Fátima?

Pienso que conocemos la respuesta.

El rector Guerra nunca permitiría que esos buenos sacerdotes ofrezcan la misa tridentina en Fátima, inclusive tampoco les permitiría arrodillarse en el santuario para dirigir un rosario en favor de la paz. Más bien tendría paganos en el altar. Esta actitud se refleja en el Obispo de Fátima que se rehúsa a permitir la misa tridentina en la diócesis, pero que da la bienvenida a los servicios de oración hindúes en el santuario de Fátima. Contemplamos la “nueva primavera” del Vaticano II.

“a quienes no pudimos preparar...”

En el párrafo 8 el rector Guerra habla de los peregrinos hindúes siendo recibidos  en una sala del Santuario por el rector y el Obispo de Fátima. Guerra no menciona que él y el Obispo permitieron que los hindúes les pusiesen una especie de mantilla que contenía versos de la Bhagava Gita, un “libro santo” hindú que dice básicamente que toda la vida es una ilusión.

Guerra repite que los hindúes hicieron pública la devoción a la “Santísima Madre”, de nuevo esta expresión ambigua. Guerra dice que entonces, en esa recepción, los hindúes "no hablaron acerca de similitud o transferencia entre este nombre y el de ninguna entidad de su religión. Por tanto debe dársele poco crédito a las comparaciones mencionadas por los medios de comunicación, a quienes no pudimos preparar para el evento porque ya era tarde cuando nos enteramos de su presencia”. Sin embargo, la transmisión de SIC mostraba a los mismos hindúes haciendo la comparación entre Nuestra Señora y sus dioses hindúes.

En resumen: Primeramente SIC explicó que el hinduismo “se caracteriza por múltiples deidades veneradas por medio de una triple dimensión de vida y santidad: dios creador, dios providente y dios que tiene el poder de destruir”.

Acto seguido apareció en la pantalla una joven con estatuas de dioses en el fondo; decía que: “Este es el dios Shiva y su esposa Parvati. En el centro puede verse el dios Rama, a nuestra derecha su esposa Sita y a nuestra izquierda, su hermano y compañero, Lakshmama. Ahora podemos ver a Krishna Bhagwan y su consorte Radha. Las deidades están siempre acompañadas por sus respectivas consortes o esposas. En general, cuando nos dirigimos a las deidades o queremos pedirles alguna gracia, nos dirigimos a la deidad femenina, que es muy importante para nosotros”.

En este contexto, otra joven hindú entrevistada por SIC dice:

 “Como hindú, que cree que todo el mundo, o más bien todos los seres humanos, son miembros de una familia global, es natural para mí ver cualquier manifestación de dios, incluyendo Nuestra Señora de Fátima, como una manifestación del mismo dios”.13


“La ‘madre santa’ en el hinduismo neo-vedántico es Kali, ‘madre Kali’ después de que Ramakrishna (1836-1886) popularizó esta noción en el siglo XIX, más tarde diseminada por su apóstol Swami Vivekananda. (Previamente a esto, Kali era horrorosa, rodeada por chacales aullando en un terreno crematorio). El ídolo negro de Kalí chorrea sangre de su lengua, tiene cadáveres de niños al modo de pendientes y una guirnalda de muchas manos en torno a su cintura. Ella danza sobre el cadáver de Shiva el destructor. Ocasionalmente, Kali aparece como Ramani la prostituta. Esa es la ‘pacífica’ y ‘pura’ religión del hinduismo. Esta es la ‘Madre Divina’ para los hindúes, quienes consideran todas ‘las manifestaciones de la Madre Divina’ (ya sea como Kali, Ramani o, como ellos dirían, la Santísima Virgen María) siendo todas el mismo ser; por tanto el ‘homenaje’ rendido a María en Fátima por esos hindúes es pura blasfemia”.
-Craig Heimbichner

Asimismo, el reportero de SIC, que acompañaba a los hindúes desde Lisboa a Fátima, fue entrevistado a mediados de junio por un representante de The Fatima Crusader, que viajó a Portugal para investigar el evento más a fondo. El reportero de SIC dijo que Nuestra Señora de Fátima “significa una cosa para los católicos, otra cosa para los hindúes e inclusive para los musulmanes tiene otra importancia, ¿es así, no? Para los musulmanes ella es la hija del profeta; para los católicos es la Madre de Jesucristo; para los hindúes ella es la más importante de las divinidades, la divinidad de la Santísima Madre, como ellos la llaman, la Santa Madre del Creador”.

De este modo Guerra puede decir que los hindúes no le dijeron específicamente que ellos equiparaban la Madre Santísima con uno de sus dioses falsos. Pero los hindúes claramente le expresaron la equivalencia al reportero de SIC, como es evidente de lo dicho por la joven hindú en la transmisión y de lo dicho por el reportero, que tenía su información directamente de los mismos hindúes.

Es por esto que SIC informó que el día que los hindúes fueron a Fátima “fue dedicado a la más grande de todas las deidades femeninas. Ella es llamada la Santísima Madre, la divinidad Devi, la deidad de la naturaleza que algunos hindúes portugueses también descubrieron en Fátima”.

Guerra recrimina indirectamente a SIC por informar este hecho. Él habla de los medios “que no pudimos preparar”. Dice que debe dársele “poco crédito” a este aspecto del informe. En otras palabras, el rector Guerra no tuvo la oportunidad de ‘maquillar’ la transmisión. Si hubiese tenido la oportunidad, estoy seguro que Guerra habría advertido a los medios de “usar solamente la expresión ‘Santísima Madre’ y nada más”.

El reportero de SIC, de todos modos, es coherente con la visión de los hindúes de esta “Santa Madre” o “Diosa Madre”. En el libro Una introducción al hinduismo publicado por Cambridge University Press, se lee: “Un término común para una diosa es simplemente ‘madre’”. El libro continúa ilustrando los distintos atributos que los hindúes dan a la diosa. “Ella puede ser adorada”, dice “como una madre, una esposa, una anciana o una joven", y que "sus principales representaciones son":

  1. Durga, asesina del demonio búfalo;


  2. Kali, con una guirnalda de cabezas;


  3. consortes o energías de los dioses, particularmente Sarasvati, Parvati y Kadsmi, las consortes de Brahma, Siva y Visnu;


  4. grupos de deidades femeninas feroces, especialmente las “siete madres”, de naturaleza ambigua, quienes atacan niños, pero también destruyen demonios;


  5. íconos locales o regionales representado pueblos o santuarios familiares y templos;


  6. formas ‘no icónicas’ tales como piedras, columnas, armas, diagramas mágicos, etc.;


  7. “médium” femeninos y masculinos poseídos por una diosa, particularmente durante los festivales.14

Vemos que es fundamental al credo hindú considerar varios seres “santos” (y no santos) como manifestaciones de la gran diosa, la cual es a su vez una manifestación del “dios”. Observamos también que los hindúes le dijeron al reportero de SIC que ellos ven a Nuestra Señora de Fátima como una manifestación de esta “Santa Madre” divina. A pesar de todo el rector Guerra, por medio de su calculado uso de la ambigua expresión “Santísima Madre”, intenta decirnos que los hindúes de repente suspendieron su entero sistema politeísta de creencias para honrar a Nuestra Señora de Fátima, del mismo modo que los católicos la honrarían como Madre de Jesús.

Simplemente el rector Guerra no está diciendo la verdad. Él no ha definido sus términos. Juega con las palabras. Y en todo esto continúa justificando su apertura del Santuario de Fátima a los hindúes, de modo que ellos pudieran usar la capilla para desafiar el primer mandamiento: "Yo soy el Señor tu Dios, no tendrás dioses extraños en mi presencia".

La deliberada ambigüedad de Guerra es más seria aún cuando miramos más de cerca a alguno de los dioses que los hindúes consideran como "Santa Madre". El experto en ocultismo Craig Heimbichner explica:

“La ‘madre santa’ en el hinduismo neo-vedántico es Kali, ‘madre Kali’ después de que Ramakrishna (1836-1886) popularizó esta noción en el siglo XIX, más tarde diseminada por su apóstol Swami Vivekananda. (Previamente a esto, Kali era horrorosa, rodeada por chacales aullando en un terreno crematorio). El ídolo negro de Kalí chorrea sangre de su lengua, tiene cadáveres de niños al modo de pendientes y una guirnalda de muchas manos en torno a su cintura. Ella danza sobre el cadáver de Shiva el destructor. Ocasionalmente, Kali aparece como Ramani la prostituta. Esa es la ‘pacífica’ y ‘pura’ religión del hinduismo. Esta es la ‘Madre Divina’ para los hindúes, quienes consideran todas ‘las manifestaciones de la Madre Divina’ (ya sea como Kali, Ramani o, como ellos dirían, la Santísima Virgen María) siendo todas el mismo ser; por tanto el ‘homenaje’ rendido a María en Fátima por esos hindúes es pura blasfemia”.15

Sí, no hay un Santuario interconfesional, sólo actividades interconfesionales en el Santuario

El rector Guerra concluye su comunicado declarando que él nunca llamó a la nueva basílica modernista, actualmente en construcción en Fátima, un "Templo Ecuménico". Esto después de que el rector Guerra nos dijo que:

  1. tuvo un Congreso interreligioso en Fátima en octubre;


  2. permitió a los hindúes rezar en un altar Católico en Fátima;


  3. permitió a un clérigo anglicano, miembro de una secta herética cuyas órdenes sacerdotales fueron declaradas inválidas por el Papa León XIII, usar parte del santuario para un retiro.

Todo lo enumerado son actividades ecuménicas e interreligiosas, de modo que no importa si el santuario es llamado "templo ecuménico" o no. Ya es un lugar de actividades interconfesionales, aun si no lleva a cabo sus actividades bajo ese título.

Guerra dice además que no tiene la intención de realizar ninguna celebración en la nueva iglesia que no esté en concordancia con las directivas prescritas por la Iglesia Católica. Pero reuniones panreligiosas de oración en las iglesias católicas – el “espíritu de Asís” – son promovidas actualmente por la dirigencia ecuménica postconciliar. En el Congreso interreligioso de octubre en Fátima, el propio Arzobispo Fitzgerald del Vaticano alabó al Padre Dupuis, diciendo: “El Padre Dupuis ayer explicó los fundamentos teológicos del establecimiento de relaciones con personas de otras religiones”. Esto después de que el Padre Jacques Dupuis llamase al Concilio de Florencia un “texto horrible” que debe ser descartado. Y también después de que el Padre Dupuis dijese que el propósito del diálogo ecuménico no es convertir a los demás a la Iglesia Católica, sino hacer del “cristiano un mejor cristiano y del hindú un mejor hindú”; Aquí el problema real no es lo que permite la dirigencia actual progresista, sino lo que está de acuerdo con lo que la Iglesia ha creído y practicado siempre.

La verdad católica traicionada

Defensores del rector Guerra, incluyendo al Padre Robert J. Fox, erróneamente acusan a CFN de “graves tergiversaciones” porque informamos la verdad, hechos verificables en relación al servicio de oración hindú del 5 de mayo en Fátima. Su explicación proviene de la desesperación.

El ecumenismo actual y el diálogo interreligioso desafían la doctrina católica y la tradición. Según esta nueva orientación la conversión es una opción no una obligación. Es por esto que los clérigos anglicanos pueden realizar retiros en el Santuario de Fátima, dado que el ecumenismo considera que estos hombres (¿o mujeres?) pertenecen a una secta herética que pone en peligro su salvación. No, ellos son meramente “discípulos de Cristo” que no poseen del todo la “plenitud de la fe” como los católicos. Aún así, estos no católicos están en camino al cielo, de modo que lo mejor para los católicos es dialogar con ellos, para trabajar juntos para hacer del mundo un lugar mejor, para promover “el diálogo, la paz y las relaciones personales”; para dedicarse a “compartir recursos espirituales” con los no católicos.16 Y lo más importante de todo, no nos debemos apartar del primer mandamiento del ecumenismo: “no harás proselitismo”.

En efecto, el ecumenismo y el diálogo interreligioso niega la verdad de que “fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”. A pesar de esto el Concilio de Florencia, vilipendiado por el Padre Dupuis, enseña esta verdad infalible:

“La Santísima Iglesia Romana cree, profesa y predica firmemente que ninguno de los que permanecen fuera de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos, herejes y cismáticos pueden jamás ser partícipes de la vida eterna, sino que son destinados al fuego eterno ‘que fue preparado para el diablo y sus ángeles’ (Mt. 25, 41),a menos que antes de la muerte se una a ella; y que es tan importante la unidad con su cuerpo eclesiástico que sólo aquellos que permanecen en esta unidad pueden sacar provecho de los sacramentos de la Iglesia para la salvación, y que sólo ellos pueden recibir una recompensa eterna por sus ayunos, obras de caridad y sus otras acciones de piedad cristiana y su deber de soldado cristiano. Nadie, sea su limosna tan grande como se pueda imaginar, nadie, aun si ha derramado su sangre en el nombre de Cristo, puede ser salvado a menos que permanezca en el seno y unidad de la Iglesia Católica”.17

Es una enseñanza de fide que no fue inventada en el Concilio de Florencia. Es parte del venerable patrimonio de la Iglesia, enseñado constantemente a través de los siglos. De hecho, la formula del Concilio de Florencia es tomada casi palabra por palabra de los escritos de San Fulgencio, quien escribió en el siglo quinto:

“Sostenga firmísimamente y sin la mínima duda, que no sólo los paganos, sino también todos los judíos, heréticos y cismáticos, que terminan la vida presente fuera de la Iglesia Católica, irán al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles".18

El Catecismo del Concilio de Trento, asimismo enseña que: “infieles, heréticos, cismáticos y personas excomulgadas” están “excluidas de la circunscripción de la Iglesia”.19

El Catecismo del Papa San Pío X, siglos después, presenta la misma verdad sin cambios. Enseña que: “Fuera de la Iglesia verdadera están: los infieles, judíos, herejes, apóstatas, cismáticos y personas excomulgadas”. Declara además que: “Nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana, así como ninguno podía salvarse de la inundación fuera del Arca de Noe, la cual es figura de la Iglesia".20

Es la misma enseñanza repetida una y otra vez a través de los siglos. Fue el Beato Papa Pío IX quien, combatiendo a los “católicos liberales” de su época, dijo que sólo los “desgraciados impíos” promueven opiniones contrarias al dogma de que “fuera de la Iglesia no hay salvación”.21

No debe olvidarse que el alma humana necesita ser santificada por la gracia para salvarse, lo cual sucede únicamente a través de los sacramentos de la Iglesia Católica. Ciertamente se nos ha dicho que aquellos que están verdaderamente en un estado de ignorancia invencible no son culpables de un pecado formal en contra de la fe católica; pero son ciertamente culpables de otros pecados que los condenarán al infierno.22 Carol Robertson escribe: “Sin estar en estado de gracia, ellos [los no bautizados] inevitablemente caerán en pecado mortal en poco tiempo”. Y cita el Concilio de Malinas que enseña: “el hombre en estado de naturaleza caída, sin haber sido sanado por la gracia habitual, no puede permanecer mucho tiempo sin pecar mortalmente”.23 Es por esto que la Iglesia Católica es absolutamente necesaria para la salvación. Es por esto que Nuestro Señor nos dijo en términos inequívocos: “Sin mí nada podéis hacer”.

Entonces estas enseñanzas no dejan espacio para una “autoreforma” de la teología para dar un significado diferente a lo que la Iglesia ha enseñado durante casi de 2.000 años. El Vaticano I solemnemente proclamó, con todo el peso de su autoridad infalible, que debemos entender la doctrina católica “con el mismo significado y la misma interpretación” a través del tiempo.24 Una doctrina enseñada permanentemente por el magisterio ordinario y extraordinario de la Iglesia Católica no puede tener jamás un significado distinto del que la Iglesia siempre ha tenido. Ni siquiera el Papa tiene el poder de realizar un cambio de este tipo.25

Este sólido principio católico de la inmutabilidad de la doctrina católica fue sacralizado en el Juramento Antimodernista, en el que se lee:

“Yo sinceramente sostengo que la doctrina de la fe transmitida en herencia a nosotros desde los apóstoles a través de los Santos Padres con el mismo sentido y siempre con la misma interpretación (eodem sensu eodemque sententia);consecuentemente rechazo totalmente la herética tergiversación de que los dogmas evolucionan y de que cambian de un sentido a otro, diferente del que la Iglesia sostenía previamente”.26

“Este error más lamentable”

De un modo similar, los Papas a través de los siglos, y especialmente desde el tiempo de la Revolución Francesa, condenaron toda actividad que coloca la Iglesia Católica en igualdad de condiciones con las religiones falsas. Esta es una de las muchas razones que justifican las condenas papales de la francmasonería, dado que coloca todas las religiones en el mismo plano. El Papa León XII enseñaba que:

"Una cierta secta, ciertamente conocida por ustedes, [la francmasonería], arrogándose erradamente el nombre de filosofía, ha removido por sí misma las cenizas de una confusa colección de casi todos los errores. ... enseña que ha sido dada por Dios a todo hombre una amplia libertad para unirse a cualquier secta o adoptar cualquier opinión que le plazca según su juicio privado, sin ningún peligro para su salvación...

“...sería realmente imposible para el absolutamente fidedigno Dios, que es la Verdad Soberana en sí misma, el mejor y más sabio Suministrador, y Compensador del bien, que aprobase todas las sectas que enseñan dogmas falsos y frecuentemente opuestos y contradictorios entre sí y que diese una recompensa eterna a los hombres que se unen a esas sectas...”27

Sin embargo, este “error deplorable” condenado por los papas, de que los hombres pueden encontrar la salvación en cualquier religión, recibe el sello de aprobación por medio de la práctica del ecumenismo y del diálogo interreligioso.

El Papa Gregorio XVI asimismo condenó este error en su Mirari vos arbitramur:

“Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha”.28

En este texto el Papa Gregorio XVI meramente reformula una verdad esencial contenida en el Credo de San Atanasio, del siglo IV, demostrando así la continuidad de la verdad católica a través de los tiempos. El credo comienza diciendo:

“Ante todo es menester que todo el que quiera salvarsemantenga la fe Católica; el que no la guarde íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre”.

Concluye:

“Esta es la fe católica y el que no la creyere fiel y firmemente no podrá salvarse”.

La actual orientación ecuménica va en la corriente contraria a estas verdades divinas. Esta orientación invita a Jacques Dupuis a un Congreso interconfesional para denigrar un dogma definido. Da la bienvenida a hindúes para realizar oraciones paganas en el altar católico del Santuario de Fátima y luego ataca a los fieles católicos que protestan contra el ultraje. Tergiversa el dogma católico, mata el espíritu misionero católico y deja a los no católicos en las tinieblas de su religión falsa. Contradice efectivamente las palabras de Nuestro Señor: “estrecho es el camino de la salvación y pocos son los que lo encuentran”, y predica el nuevo evangelio masónico de que son anchos los caminos de la salvación. Entabla un diálogo interminable con la actitud de: “Yo estoy bien, tú estás bien”, pero jamás les dice a los no católicos que para salvarse deben abandonar sus errores y unirse a la única y verdadera Iglesia Católica instituida por Cristo. ¡Eso jamás!

Es por eso que los católicos deben continuar, y continuarán, con una enérgica oposición a la orientación interreligiosa actualmente en vías de realización en Fátima.


Cinco respuestas cortas al rector Guerra

Catholic Family News pidió a cinco de sus columnistas de comentar el comunicado de Guerra, rector del Santuario de Fátima, en donde intenta justificar el servicio de oración hindú en Fátima. Sus comentarios son los siguientes:

“El Padre Guerra, rector del Santuario de Fátima, ha definido como ignorantes y malintencionados a aquellos que han criticado su autorización al grupo hindú para ofrecer culto en Fátima. Para probar su primer cargo contradice la afirmación del sacerdote hindú sobre el concepto que tenía su grupo de María como una manifestación divina e insiste, sin basarse en evidencia alguna, que el concepto hindú de María concuerda con la fe católica, lo cual es absolutamente extraño al panteísmo de ellos. Para probar su segunda acusación describe a sus críticos como enemigos de la unidad. ¿Pero a qué clase de unidad se refiere el rector? Nos dice que es: ‘la posible unión entre todo los cristianos, todos los creyentes y todos los hombres’. Obviamente, una unión de ese tipo debe basarse en algo distinto de la fe católica, dado que todos los cristianos puede incluir a los herejes y cismáticos; todos los creyentes puede incluir a los apóstatas; y todos los hombres puede incluir a los ateos. Tal vez el rector debería examinar con gran cuidado la naturaleza de esta unión que él desea, antes de rezar a Nuestra Señora de Fátima por la realización de la misma”.

-Edwin Faust

“El Padre Guerra aparentemente considera el comentario hindú de que María es la ‘Santa Madre’ como evidencia de que las devociones de los hindúes en Fátima son aceptables a Dios en vez de ser sacrílegas. Puesto que es bien sabido que los hindúes consideran la ‘Santa Madre’ como 1) una diosa, 2) que se manifiesta en varias ‘formas’, incluyendo 3) la sangrienta pesadilla Kali y la prostituta cósmica Ramani, esto nos hace ver que el Padre Guerra tiene que dar más explicaciones. Equiparar la madre carnal del Padre Guerra con una psicópata asesina y una prostituta seguramente sería inaceptable para él; ¿Entonces por qué no duda en aceptar el paralelismo análogo en relación con su madre celestial María, la Madre de Nuestro Señor?”

-Craig Heimbichner

"El rector Guerra admite que a un ‘sacerdote’ hindú se le dio acceso al altar en la Capelinha, con el permiso de Guerra, para cantar ‘una oración que duró unos pocos minutos’, en el mismísimo altar, y no en ningún otro, en que se fundamenta Fátima. Oraciones que duran algunos minutos y cantos delante de un altar sólo pueden definirse como culto. Tales oraciones entonadas por los hindúes constituyen un acto de culto hindú. Esta actividad, admite ulteriormente Guerra, tuvo la intención de poner de manifiesto ‘la posible unión entre todos los cristianos, todos los creyentes y todos los hombres...’. ¿Qué tipo de ‘unión’ es esa? Esta es una ‘unión’ que permite a todas las religiones, verdaderas y falsas, tener acceso al Santuario de Fátima para realizar sus oraciones delante del altar de la Capelinha. Guerra se condena a sí mismo. Culpable como imputado”.

-Christopher Ferrara

“Desde el golpe de estado liberal y modernista de 1958, con la elección del Papa Juan XXIII, los laicos católicos han presenciado la violación y repudio de sus más sagradas tradiciones, creencias y costumbres por los nuevos fariseos en sus tronos. Como sucede de nuevo con este comunicado, cada ultraje a la religión de nuestros ancestros se vuelve ‘agradable’ a fuerza de asegurar que nada fundamental se está cambiando. El mensaje de Fátima es claramente el último blanco para aniquilar. Lo que, desde los inicios del siglo XX, fue entendida como la solución católica a los problemas del mundo, está siendo usurpada por aquellos que creen en una religión universal y en una nueva humanidad. Ruego para que la ingenuidad católica deje el lugar a la resistencia católica”.

-Dr. Peter Chojnowski, Ph.D.

“El Padre Guerra finaliza su comunicado con una oración a Nuestra Señora de Fátima para ‘fortalecer nuestra voluntad de unidad’. Pero una unidad lograda a costa de la fe católica es ciertamente una unidad miserable, y puede solamente atraer a aquellos que no tienen, o que perdieron, la fe católica. Nuestra Señora de Fátima pidió por la conversión a la fe católica, no la apostasía ecuménica aparentemente querida por el Padre Guerra. Cuando él pide a Nuestra Señora que ‘nos libre de todo espíritu de disensión y controversia’ puedo imaginar esta oración siendo respondida con la remoción del Padre Guerra de su cargo como rector del Santuario de Fátima. Esto contribuiría en gran medida a liberarnos de la disensión del Padre Guerra respecto de la fe católica y de la controversia que su disensión ha causado”.

-Mark Fellows

Notas a pie de página (al artículo de J. Vennari)
  1. El mes pasado citaba las palabras de aprobación del Rector Guerra respecto del servicio de oración hindú en Fátima. De todos modos un teólogo nos señalaba que habíamos traducido mal un término. Dijimos que Guerra habló de un “trasfondo común en todas las religiones”. El original en portugués es fundo comum. Nos explicaron que la frase adecuada para traducir la expresión no es “trasfondo común” sino “fundamento común”. La declaración de Guerra en cuanto al “trasfondo común” es absurda, dado que el monoteísmo judaico y el politeísmo hindú no compartenningún tipo de trasfondo. Ni tampoco lo tienen los adoradores de serpientes africanos con la cristiandad. Por eso el Padre Paul Kramer dice: “La afirmación de Mons. Guerra de que todas las religiones tienen un ‘fundo comum’ puede ser solamente traducida con propiedad como ‘fundamento común’. Esta es una clara proposición teológica coherente con los principios del modernismo, del ecumenismo y finalmente de la masonería”, los cuales sostienen básicamente que todas las religiones provienen del interior del hombre. En otras palabras, que Guerra diga que todas las religiones provienen de un trasfondo común es estúpido. Pero que diga que todas las religiones provienen de un fundamento común es herético. Por desgracia el rector Guerra dijo “fundamento común”. La citación completa propiamente dice: “Es obvio que estas civilizaciones y religiones son bastante diferentes. Pero pienso que hay un fundamento común en todas las religiones. Hay un fundamento común que – cómo puedo decirlo – que nace de la humanidad común que todos poseemos. Es muy importante que reconozcamos este fundamento común, porque, debido a los choques de las diferencias, algunas veces olvidamos nuestra igualdad. De este modo, este tipo de reuniones nos da una oportunidad [para ello]”. En el original portugués dice: “É evidente, são civilizações e religiões bastante diferentes. Mas eu penso que em todas as religiões há um fundo comum. Há um fundo comum que nasce, digamos, também da comunidade de humanidade que todos temos. E é muito importante que a gente reconheça esse fundo comum, que às vezes, por causa dos embates das diferenças, a gente esquece a igualdade. Por isso, estes encontros dão-nos essa ocasião.
  2. Ver Catholic Family News, diciembre de 2003. http://www.fatima.org/news/newsviews/sprep111303.asp
  3. Soy conciente de que esos detalles básicos del Congreso han sido informados en ediciones previas, pero los incluyo aquí para que el artículo sea autónomo.
  4. Ver "The Meaning of the Word ‘Church’", Mons. Joseph Clifford Fenton, American Ecclesiastical Review, octubre de 1954, republicado en noviembre de 2000 por Catholic Family News. (Reimpresión no. 519disponible en CFN por $1,75 con franqueo prepagado). Mons. Fenton explica aquí que la palabra "Iglesia” no es una palabra comodín que se adecua a todo, de modo que pueda ser aplicada a cualquier institución religiosa. No, ella tiene un único significado. Significa el Reino de Dios en la tierra, el Pueblo de la Divina Alianza, la única unidad social fuera de la cual no se puede encontrar la salvación. El Reino de Dios, explica Fenton, es la única y verdadera Iglesia Católica establecida por Jesucristo.
  5.  “Todos los dioses de los gentiles son demonios” (Salmo 95, 5).
  6. Saint Francis Xavier, James Brodrick, S.J., (Nueva York: Wicklow Press, 1952), pág. 135.
  7. En su edición del 7 de mayo de 2004, Notícias de Fátima, un periódico local de Fátima en términos amistosos con el Santuario de Fátima, publicó una defensa de la nueva orientación ecuménica. Citaba al rector Guerra y también al hermano capuchino Fernando Valente quien comparaba los católicos tradicionales con los “talibanes”. Ver “Hindu Ritual Performed at Fatima Shrine,” J. Vennari, Catholic Family News, junio de 2004.
  8. Imágenes de una profanación: Foto reportaje de un ritual hindú en Fátima, J. Vennari, Catholic Family News, julio 2004. (Reimpresión no. 958 disponible en CFN por $1,75 con franqueo prepagado).
  9. Carta pastoral del Cardenal Mercier de 1918, The Lesson of Events. Citada de The Kingship of Christ and Organized Naturalism, Padre Denis Fahey, (Dublín: Regina Publications, 1943), pág. 36 (cursiva nuestra).
  10. Citado de “Unity: Special Problems, Dogmatic and Moral”, Padre David Greenstock, The Thomist, 1963.
  11. De la página web del Dalai Lama: The Foundation for Universal Responsibility (www.furhhdl.org/newsite/hhtdl.htm).
  12. Debería ser obvio decir que cualquier sacerdote digno de su condición no celebraría misa sobre el altar de la Capelinha hasta que la capilla fuese reconsagrada. Es necesario que se haga esto en la Capelinha de Fátima, es el lugar donde el sacrilegio ha ocurrido: el altar católico fue usado como un lugar para que un pagano dirija oraciones públicas.
  13. Transcripción de SIC. Cita de “Imágenes de una profanación: Foto reportaje de un ritual hindú en Fátima,” Catholic Family News, julio de 2004.
  14. An Introduction to Hinduism, Gavin Flood (Cambridge University Press, 1996), págs. 177-178.
  15. Correspondencia de correo electrónico con Craig Heimbichner. Publicado con su permiso.
  16. Estas son citas directas del Directorio de aplicación de los principios y normas del ecumenismo, de 1993, nos. 68, 102-103. Para más información sobre este Directorio Ecuménico que aprueba actividades que han sido siempre consideradas como pecados contra la fe, ver “The Ecumenical Church of the Third Millennium”, Catholic Family News, enero de 1998 (Reimpresión no. 256 disponible en CFN por $1,75 con franqueo prepagado).
  17. Cantate Domino, Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 4 de febrero de 1442.
  18. De Fide ad Petrum, 38, 79, MPL, LXV, 704. Citado en “Two Statements About the Necessity of the Catholic Church for the Attainment of Eternal Salvation”, Mons. Joseph Clifford Fenton, American Ecclesiastical Review, junio de 1962.
  19. Catechism of the Council of Trent, McHugh & Callan Translation, (Rockford: Tan, reimpreso 1982), pág. 101.
  20. The Catechism of Pope Saint Pius X, (Primera edición 1910, reeditado por Instauratio Press, Australia), págs. 31, 41, 21. Citado en The Catholic Dogma por el Padre Michael Muller (Benzinger Brothers, 1888), pág. xi.
  21. Citado en The Catholic Dogma por el Padre Michael Muller (Benzinger Brothers, 1888), pág. xi.
  22. Para más información sobre este tema mal interpretado, ver “Invincible Ignorance Neither Saves Nor Condemns”, Padre Michael Muller, republicado en Catholic Family News, abril de 1998.
  23. II Concilio de Malinas, can. 3. (Denz. no. 103), Coelestine I, “Indiculus”,Denz. no. 132. Citado en My Life with Thomas Aquinas, Carol Robertson (Kansas City: Angelus Press, 1992), pág. 73.
  24. Vaticano I, Dei Filius.
  25. El Vaticano I enseñó infaliblemente, “Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe”. Vaticano I, sesión IV, capítulo IV, Pastor Aeternus.
  26. Juramento Antimodernista, 1910, Papa San Pío X. Citado de Fenton, “Two Statements About the Necessity of the Catholic Church for the Attainment of Eternal Salvation”.
  27. Papa León XII, Ubi primum, 3 de mayo de 1824. Citado en “The Components of Liberal Catholicism”, Mons. Joseph Clifford Fenton, The American Ecclesiastical Review, julio de 1958.
  28. Papa Gregorio XVI, Mirari vos arbitramur, 15 de agosto de 1832. Citado en Ibíd.

Para un artículo relacionado, ver Imágenes de una profanación: Foto reportaje de un ritual hindú en Fátima

Reimpreso de la edición de septiembre de 2004 de
Catholic Family News

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