… Reportaje Especial …

El encubrimiento de Bertone
del Tercer Secreto sigue deshaciéndose

“Recurrena a la fuerza porque no tienen respuestas”

26 de septiembre de 2007, Fort Erie (Canadá):  El Centro de Fátima, el apostolado más grande del mundo que promueve el Mensaje de Fátima en su integridad, está indignado por la noticia del asalto cometido contra la persona de los Doctores Antonio Socci y Solideo Paolini. Estos dos periodistas italianos, que han mostrado por su investigación que el Tercer Secreto todavía no se ha revelado completamente, fueron asaltados físicamente en un evento reciente dirigido por el Cardenal Bertone, Secretario de Estado vaticano.

Gala del Cardenal Bertone

El viernes 21 de septiembre, el Cardenal Bertone tuvo una presentación oficial de su libro L’Ultima Veggente di Fatima (La última vidente de Fátima). Tuvo lugar en la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma y contaban con la presencia de dignatarios del gobierno, banqueros, prelados del Vaticano y miembros de la prensa.

También estuvieron presentes Antonio Socci, autor de Il Quarto Segreto di Fatima (El cuarto secreto de Fátima), y Solideo Paolini, autor de No desprecien las profecías.Estos dos autores han demostrado ciertos hechos que nos hacen pensar que una parte del Secreto todavía no ha sido revelada.

Y como el Doctor Socci es un periodista conocido y un personalidad de la televisión, su libro (publicado en noviembre de 2006) causó revuelo en Italia y otras partes del mundo. El libro La última vidente de Fátima del Cardenal Bertone fue una tentativa de desmentir la tesis principal del libro de Socci, aunque no tuvo éxito en este propósito.

El testimonio firme del Arzobispo Capovilla

Además de otros datos que indican que el Tercer Secreto no se divulgó completamente, el libro de Socci contiene el testimonio del Arzobispo Capovilla, secretario personal del Papa Juan XXIII que estuvo presente cuando éste leyó el Secreto.

En julio de 2006, el Arzobispo Capovilla confesó al Doctor Solideo Paolini que efectivamente existían dos textos diferentes pero complementarios del Tercer Secreto: uno guardado en el Santo Oficio y otro conservado en el departamento papal. Esta información se publicó en el libro de Socci.

Después de la publicación del libro, el Doctor Socci recibió una carta personal del Papa Benedicto XVI agradeciéndole el libro y alabando los sentimientos que le sirvieron de inspiración para escribirlo.

Durante los diez meses después de la publicación del libro de Socci, el Arzobispo Capovilla no desmintió sus palabras, aunque Solideo Paolini, en un discurso impartido en Brasil, en agosto de 2007, para el congreso “El único camino a la paz mundial” organizado por el Centro de Fátima, señaló que el Vaticano estaba presionando al Arzobispo a causa de lo que había dicho acerca del Secreto.

El Arzobispo Capovilla no desmintió

El Doctor Paolini visitó nuevamente a Capovilla el 21 de junio de 2007 mientras el Arzobispo redactaba un informe escrito que consistía en documentos, fotocopias y hojas sueltas. Capovilla dijo que “eran asuntos a los que tenía que responder”. Viendo la correspondencia, Paolini observó: “Parecía que el Vaticano le había pedido un informe completo de sus declaraciones, como si le hubieran dicho: ¿Qué es lo que exactamente le dijiste? ¿Y por qué?”

Entonces no fue una sorpresa que en la presentación del Cardenal Bertone el 21 de septiembre, proyectaron para el auditorio un corto video con un desmentido aparente de Capovilla.

La entrevista filmada fue dirigida por el periodista Giuseppe De Carli (coautor del libro de Bertone), y ciertas partes ya se habían publicado la semana anterior en The London Telegraph y en un medio italiano muy curioso, Donna Diva, revista femenina de chismes.

En esa entrevista, el Arzobispo supuestamente confesó que las cuatro páginas presentadas por el Vaticano en 2000 eran las mismas que vio en 1959. Pero ningún experto serio sobre el Secreto ha sugerido que las cuatro páginas no fueron auténticas, sino que la revelación del Vaticano no fue completa.

El Arzobispo también dijo: “Nunca se me ocurrió que podría haber un cuarto secreto. Nunca me han contado eso, tampoco he dicho nada por el estilo”.

Pero la frase “cuarto secreto de Fátima” no es más que un término periodístico inventado por el Doctor Socci para señalar aquella parte del Tercer Secreto que todavía no fue revelada, hecho que él demuestra con hechos y razones. Socci nunca ha declarado que existe un “Cuarto Secreto”. Así que Capovilla no está mintiendo cuando dice que no existe un “cuarto secreto”.

Capovilla nunca ha afirmado categóricamente que las cuatro páginas publicadas por el Vaticano forman la totalidad de los escritos de Sor Lucía acerca del Secreto. Así que lo que presentó Capovilla a causa de la presión por parte del Vaticano no fue un desmentido real, sino sólo aparente, de sus declaraciones a Paolini.

Emboscada del Doctor Socci
en su búsqueda de la verdad completa

Sin embargo, Socci y Paolini nunca llegaron a ver el clip de Capovilla a causa de un incidente complicado antes del inicio de la conferencia.

Dentro del auditorio, poco antes de que empezara el evento, el Doctor Socci había pedido permiso al Padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa del Vaticano, para poder hablar con el Cardenal Bertone. El Padre Lombardi le negó el permiso, insistiendo que el Cardenal no iba responder a preguntas.

Según se reportó en el diario Il Riformista: “Con mucha bondad Socci pidió permiso para hacer una sola pregunta al Cardenal, a la cual el prelado podría responder con un simple sí o no. La pregunta habría sido la siguiente: ‘Eminencia, ¿estás dispuesto a jurar por el Evangelio que no sigue nada después de aquella frase conocida de la Virgen que forma parte de la versión del Tercer Secreto de Fátima publicada por el Vaticano en el año 2000 (“En Portugal el dogma de la fe se preservará siempre etc.”)?’”

Entonces Socci y Paolini se dirigieron a la entrada del “Aula Magna” (el “gran auditorio” de la Universidad), esperando hablar con el Cardenal a su llegada. Viendo al Dr. Socci, el Cardenal Bertone desapareció por una puerta lateral para evitar la pregunta de Socci.

Los periodistas empezaron a preguntar a Socci qué había sucedido. En ese instante se aproximaron al Dr. Socci los guardias vaticanos y le ordenaron que no hablara más con los periodistas y que se fueran, tanto él como Paolini. Cuando Socci respondió que simplemente era un periodista, que tenía todo el derecho de estar allí, los agentes empezaron a empujarlos.

“Es una locura – dijo Socci, según cita Il Corriere della Sera – sólo quería hacerle una pregunta breve a la cual podía responder sí o no. Pero cuando el Cardenal Bertone supo que estaba, salió por una puerta de servicio y entró directamente al aula. A causa de esta táctica curiosa, todos los presentes se rieron [de Bertone].

“Después – continuó Socci – tres guardaespaldas vaticanos me echaron del local, diciendo que no podía entrevistarme allí. Una situación ridícula que indignó a todos mis compañeros que estaban presentes y a mí también me asombró, puesto que soy un enérgico defensor del Vaticano”.

Otros documentos de prueba del Doctor Solideo Paolini

Solideo Paolini, compañero del Doctor Socci, también fue maltratado brutalmente por los guardias vaticanos que le arrancaron el teléfono móvil, hiriéndole la mano.

El Doctor Paolini tenía grabado al Arzobispo Capovilla cuando confesó que efectivamente existían dos textos distintos del Tercer Secreto. El Dr. Socci estaba poniendo la grabación para los periodistas cuando los guardias le hicieron salir del local.

El periódico italiano Il Giornale informó: “Para los periodistas presentes allí, Socci nos pasó una grabación en la cual Capovilla había dicho el 21 de junio de 2007: hay algo más además de estas cuatro páginas, sí, un anexo. Estas palabras vendrían a respaldar la teoría de la existencia de otra hoja con la interpretación del Secreto”.

El recurso a la fuerza bruta

John Vennari, editor de Catholic Family News, observó: “Parece que en el evento que tuvo lugar el 21 de septiembre en la Urbaniana, Bertone quiso aprovecharse del gran poder y prestigio del Vaticano para declarar de una vez que el Secreto había sido revelado en su totalidad.

“La evasión de Bertone frente a Socci y Paolini, su negativa a contestar preguntas, el trato brutal de estos dos periodistas por parte de los agentes de seguridad vaticanos, todo eso sólo aumenta la convicción que Bertone tiene algo de ocultar respeto a la revelación completa del Tercer Secreto”, dijo Vennari.

“No es la primera vez que sucede ese tipo de incidentes – dice Coralie Graham, editora de The Fatima Crusader –. Parece que están dispuestos a valerse de la fuerza bruta para acallar a los mensajeros. Antonio Socci recibe ahora el mismo trato que el Padre Gruner, siendo denigrado por los funcionarios vaticanos y sufriendo violencia a manos de los guardias vaticanos. ¿Por qué tienen miedo?”

La Sra. Graham señaló que en 1992, el Padre Gruner fue atacado en el Santuario de Fátima por agentes del Santuario cuando el Padre hizo ciertas preguntas difíciles al Rector acerca del Tercer Secreto y la Consagración de Rusia.

Bertone impone su opinión personal a la Iglesia

El Padre Gruner, director del Centro de Fátima, dijo: “Sin duda debemos rezar ahora más que nunca por Benedicto XVI. Debemos recordar las palabras de Jesús mismo a Sor Lucía de Fátima: ‘ruega mucho por el Santo Padre’.

El Papa Benedicto se enfrenta a una situación difícil ya que el Cardenal Bertone se ha metido en un callejón sin salida y el Vaticano junto con él; y todo eso porque Bertone sigue aferrado a su opinión personal, es decir, que no hay nada más en relación al Tercer Secreto que lo que ya fue revelado al mundo.

“Al analizar el libro de Bertone y su presentación televisada del 31 de mayo que duró casi dos horas, queda claro que su posición es completamente indefendible, inverosímil y completamente innecesaria. Su encubrimiento se ha vuelto todavía más sospechoso con la grabación del Arzobispo Capovilla (quien sigue en vida y es uno de los principales testigos oculares del Tercer Secreto de Fátima) en la que afirma que sí existe ‘un anexo’ al documento que el Cardenal Bertone insiste en que está completo.

“Así que queda claro que el encubrimiento de la del Tercer Secreto en su integridad, por parte del Cardenal, está deshaciéndose delante de nuestros ojos. Por supuesto, el ‘anexo’ al que se refiere Capovilla contiene simplemente las palabras de la Virgen, la parte que falta del Tercer Secreto”.

Los fieles tienen el derecho de saber

El Padre Gruner continúa diciendo: “La gente me pregunta, ‘¿cómo puede Bertone seguir insistiendo que no falta ninguna parte del Tercer Secreto?’ Lo está diciendo con reservas mentales, como si dijera ‘en mi opinión es todo lo que hay’, aunque no pronuncia expresamente las palabras ‘en mi opinión’. No nos explica en qué se basa su opinión. Sin embargo, cuando él afirma que el resto del Tercer Secreto no es auténtico, se trata solamente de la opinión personal que él formó porque esta parte no cuadra con sus ideas preconcebidas. Se puede llegar a esta conclusión al ver su presentación televisada del 31 de mayo de 2007.

“Tenemos que rezar para que el Papa Benedicto ponga fin a esta farsa de Bertone y divulgue al mundo la parte del Tercer Secreto que todavía nos falta.

El Papa Benedicto necesita muchas oraciones para cumplir con este mandato explícito de Nuestra Señora de Fátima para divulgar completamente el Tercer Secreto a todos los fieles.

Por su obediencia a la Madre de Dios, la Reina celestial, el Papa Benedicto no sólo renovará la autoridad moral y credibilidad del Vaticano. También transmitirá la palabras más salvíficas de la Virgen al mundo que es amenazado por ‘fuerzas apocalípticas que se avecinan cada día más a la humanidad’, en palabras de Juan Pablo II”.

Conclusión del reportaje especial

Para más información sobre la existencia de otro texto del Tercer Secreto:

Vea “A Reserved Note of L.F. Capovilla” [“Nota privada del L.F. Capovilla”] (la versión original italiana aparece en la página 25 del número 87 de The Fatima Crusader, y la traducción al inglés en la página 27), que es un texto en italiano dado por el Arzobispo Capovilla al Dr. Solideo Paolini en julio de 2006 que confirma que Pablo VI leyó el texto del Tercer Secreto por primera vez el 27 de junio de 1963. Eso no cuadra con la fecha del 27 de marzo de 1965, que según Bertone es cuando Pablo VI leyó el Tercer Secreto por primera vez (el documento de Capovilla está disponible en la página web, tanto en italiano – www.fatima.org/it/news/itnote_capovilla.asp como en inglés – www.fatima.org/news/newsviews/092707capovilla.asp ).

En julio de 2006, Capovilla le dijo a Paolini que ambas fechas son correctas porque hay dos sobres con dos textos. Capovilla lacró el texto con su sello personal, según aparece en el anexo. Fue traducido al inglés por el personal del Centro de Fátima.

(Vea tambien “Declaration of Dr. Solideo Paolini” [“Declaración del Dr. Solideo Paolini”] en la página 22 de número 87 de The Fátima Cursader para más información sobre este punto).