Perspectivas sobre Fátima

Aquí estamos de nuevo:
El III Falso Sínodo – Puesta al día

por Christopher A. Ferrara
el 20 de octubre de 2017

A medida que se aproxima el Sínodo del 2018 con el tema “Juventud, Fe y discernimiento vocacional”, todas las señales indican que será una catástrofe más para la Iglesia. En su “Carta a los Jóvenes” relacionada con el Sínodo, el Papa Francisco declara: “La Iglesia también desea escuchar vuestra voz, vuestras sensibilidades y vuestra Fe; y hasta vuestras dudas y vuestras críticas. Haced oír vuestra voz, hacedla resonar en las comunidades y haced que ella sea escuchada por vuestros Pastores de almas”.

Es precisamente esto lo que la Iglesia necesita en medio de la tormenta que el Papa Francisco ya ha desencadenado: un foro en el que “los jóvenes” presentan sus dudas y críticas sobre la Fe, y la Iglesia escucha atentamente el disparate manifiesto de sus quejas. Será el perfecto contexto para el próximo “desarrollo revolucionario” – o sea, la pretendida inversión – de la enseñanza católica, probablemente en el área de la moralidad sexual, incluidas la cohabitación y la “orientación sexual”. Estaría en línea de continuidad con el I y II Falsos Sínodos, que no eran más que meros vehículos para el lanzamiento de Amoris Laetitia, que ha fracturado la disciplina eucarística doble-milenaria de la Iglesia que protegía la indisolubilidad del matrimonio y la santidad del Santísimo Sacramento.

Otra señal del desastre inminente es el “Foro de la Juventud” que ha tenido lugar recientemente en Canadá (para ser transmitido el 22 de octubre), en el que el Papa Francisco se ha dirigido por videoconferencia. Quienes presidían eran ni más ni menos que estos dos — 

 

- El Padre Thomas Rosica y el Obispo Kevin Farrell, ambos “pro-gay” y que advocan una emergente “Iglesia Gay”, incluso con “Parroquias gay” y “ministerios gay”.

En su mensaje al foro, el Padre Francisco incitó a “los jóvenes” de todo Canadá a ser “tejedores de relaciones cimentadas por la confianza, por el compartir, por la abertura hasta a los lugares más distantes del mundo. ¡No levantéis muros de división! ¡No levantéis muros de división! Construid puentes, como este puente extraordinario que estáis cruzando en espíritu, y que conecta con las márgenes de los dos océanos. Estáis experimentando un momento de intensa preparación para el próximo Sínodo – el Sínodo de los Obispos – que se refiere a vosotros de una manera especial, tal y como hace participar a toda la comunidad cristiana”.

¡Abertura! ¡Sin muros de división! ¡Construid puentes! ¿Tal vez como el “puente Padre James Martin, SJ” que él propone que se construya para la comunidad “LGBT”?... Claro que no hay referencia alguna a la castidad entre los “jóvenes” solteros ni a la fidelidad, en general, a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio, la procreación y la moral sexual. Sin embargo, lo que ha habido es una referencia a “un momento de intensa preparación para el próximo Sínodo”, que implica la misma especie de pseudo-misticismo semi-gnóstico que ha acompañado a los dos primeros Falsos Sínodos hasta su conclusión predeterminada, presentada engañosamente como una inspiración del “Espíritu” y una aparición del “Dios de las sorpresas”.

Sea lo que sea que tengan en mente los manipuladores del próximo, y también Falso, Sínodo – los mismos sujetos que manipularon los dos Sínodos anteriores – podemos estar ciertos de una cosa: No será bueno para la Iglesia; será, mas bien, la fase siguiente de aquella “batalla final” acerca del matrimonio y la familia, sobre la cual Sor Lucía vaticinó al, ahora ya fallecido, Cardenal Caffarra, a la luz del Tercer Secreto de Fátima.

Recordad, mientras tanto, que hay esperanza en esta evolución de desarrollos, porque indican que estamos aproximándonos al punto en el que una virada drástica y dramática tendrá que ocurrir, hasta si está acompañada con graves consecuencias para un mundo en rebelión contra Cristo-Rey y contra la Ley del Evangelio.