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Perspectivas Sobre Fátima
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La espantosa profecía de San Francisco de Asís
¿A quién se aplicará? Decidid vosotros

por Christopher A. Ferrara
el 16 de noviembre de 2017

En un libro famoso que presenta ciertas profecías de San Francisco – al mismo tiempo que las distingue cuidadosamente de dichos dudosos atribuidos a él (y que se encuentran en un apéndice del libro) – leemos la siguiente revelación espantosa a los miembros de la Orden que había fundado, en el centro de la cual está un futuro ocupante de la Silla de San Pedro:

Poco tiempo antes de la muerte del Padre Santo [San Francisco de Asís], él llamó para sí a sus hijos y los avisó de que vendrían calamidades:

“Sed valientes, mis hermanos; sed valientes y confiad en el Señor. Se está aproximando un tiempo en el que habrá grandes tribulaciones y aflicciones; abundarán las perplejidades y disensiones, tanto espirituales como temporales; se enfriará la caridad de muchos, y aumentará la malicia de los perversos. Los demonios tendrán un poder extraordinario; la pureza inmaculada de nuestra Orden, y de otras, se obscurecerá tanto que habrá muy pocos cristianos obedeciendo al verdadero Supremo Pontífice y a la Iglesia Romana con corazones leales y perfecta caridad.

“En el tiempo de esta tribulación un hombre, no canónicamente elegido, será elevado al Pontificado, y por su astucia, conseguirá arrastrar muchos al error y a la muerte. Entonces se multiplicarán los escándalos, nuestra Orden será dividida, y muchas otras serán completamente destruidas, porque consentirán con el error en vez de oponerse a él.

“Habrá una tal diversidad de opiniones y cismas entre el pueblo, los religiosos y el clero, que, si esos días no fuesen abreviados, según las palabras del Evangelio, hasta los elegidos serían inducidos al error, si no fuesen especialmente guiados en el medio de una confusión tan grande, por la inmensa misericordia de Dios…

Los que conservan su fervor y se adhieren a la virtud con amor y celo por la verdad, sufrirán injurias y persecuciones como rebeldes y cismáticos; porque sus perseguidores, impulsados por los espíritus malignos, dirán que están prestando un gran servicio a Dios al destruir a hombres tan pestilentes de la faz de la tierra…

“Algunos predicadores se mantendrán en silencio cuanto a la verdad, y otros la pisarán y la negarán. La santidad de vida será objeto de desprecio, hasta por quien la profesa exteriormente, porque en aquellos días Nuestro Señor Jesús Cristo les enviará, no un verdadero Pastor, sino un destructor”

(Obras del Seráfico Padre, San Francisco de Asís [Londres: R. Washbourne, 1882], págs. 248-250) [división de párrafos añadida]

Esta Profecía no puede ser puesta de lado como una referencia al Gran Cisma de Occidente (1378-1417), cuando, en un cierto tiempo hubo tres pretendientes al trono papal, del los cuales sólo uno había sido válidamente elegido. El Gran Cisma de Occidente no incluyó la situación que San Francisco describe: un Papa “destructor” que lleva a los fieles al error, a la apostasía generalizada, y a la persecución de los católicos fieles como “cismáticos”.

¿Quién es el Papa de esta Profecía? Es imposible responder con certidumbre, aunque podáis tener vuestras ideas. ¿Por qué, entonces, la cito? Porque demuestra que el Cielo dio a saber a uno de los mayores Santos de la Historia de la Iglesia que vendría un tiempo en que el propio ocupante de la Silla de San Pedro intentaría destruir la Iglesia y llevar a las almas a la perdición, y que hasta una situación tan catastrófica no sería inconsistente con la indefectibilidad de la Iglesia o el respecto debido al Oficio Petrino dentro de los limites de su autoridad, que es suprema, pero no absoluta.

 Hay, sin embargo, una anécdota interesante a respecto del actual pontificado: el antiguo Cardenal Bergoglio es el único ocupante del Oficio Petrino que ha tomado para sí el nombre de San Francisco. A este respecto, como ya señalé en otra parte:

“Antonio Socci da una indicación nueva y sorprendente de la magnitud del descontrol [del Papa Francisco] en su artículo del 24 de septiembre, titulado “Lo que hizo, él lo quería hacer como ‘Papa Jesús II’, el Demolicionista”. [Socci] comienza por señalar que, en su libro-entrevista con Dominique Wilton, que se acaba de publicar, Bergoglio bromea que no escogió el nombre papal de Francisco como un acto de superbia sino de humildad, porque así ‘podría ser capaz de llamarse a sí mismo ‘Jesús II’ – una referencia a la descripción común de San Francisco de Asís como un alter Cristus, ‘otro Cristo’. Aunque se tratase apenas de una broma, es muy reveladora: la expresión ‘Jesús II’ demuestra una petulancia arrogante tanto con relación a Nuestro Señor como con un gran Santo que es visto popularmente como semejante a Él”.

Entended esto como queráis. Pero por lo menos, esto está claro: San Francisco de Asís estaría horrorizado con las palabras y acciones divisivas e incentivadoras del caos de cualquier Papa – pero especialmente el Papa que ha osado tomar su nombre, si él vio, o no en su homónimo al mismísimo Papa de su Profecía.




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