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Perspectivas Sobre Fátima
Perspectivas sobre Fátima

El Papa Francisco sobre el temor del Señor versus
El Señor sobre el temor del Señor

por Christopher A. Ferrara
el 29 de noviembre de 2017

En su predicación del 19 de noviembre, el Papa Francisco una vez más (para más numerosos ejemplos clicar aquí) ha dado su opinión peculiar sobre las Sagradas Escrituras produciendo una interpretación muy contraria a lo que las Escrituras verdaderamente enseñan.

Comentando sobre la parábola del servidor inútil, por miedo a su patrón, entierra el talento (moneda de oro) que él le había dado en vez de hacerlo fructificar invirtiéndolo (Mat. 25), el Papa Francisco ha declarado que este servidor “no tenía una idea verdadera de Dios. No debemos pensar en Él como un mal patrón, duro y severo, que nos quiere castigar… Y Jesús siempre mostró que Dios no es un patrón duro e intolerante, sino un Padre lleno de amor, de ternura, un Padre lleno de bondad”.

Vemos aquí un ejemplo de una técnica frecuentemente utilizada en la teología modernista: ocultar una verdad enfatizando otra. En este caso, la misericordia y las bendiciones de Dios son enfatizadas para excluir Su justicia y castigo, como si la primera negase la última. Pero el punto en cuestión en Mateo 25 es precisamente dar un aviso del castigo divino de la condenación eterna que le espera al servidor inútil que no hace el bien al prójimo con los dones que Dios le ha dado. Por lo tanto, Nuestro Señor describe aquí el Último Día con una parábola más, separando a las ovejas de las cabras, siendo las primeras recompensadas eternamente, pero las últimas enviadas para siempre a lo que Nuestro Señor describe como el “fuego eterno” del infierno.

Citando el Comentario de Haydock sobre este Capítulo: “Así no sólo los codiciosos, los injustos, los malhechores, sino también los que no practican el bien, son castigados con la mayor severidad…Por lo tanto, Jesús incluye naturalmente, con estas parábolas, una descripción de aquel día terrible que se seguirá al Juicio Final, y que dejará de forma inalterable nuestra morada en felicidad eterna, o en la infelicidad eterna”.

De hecho, como el Padre Haydock señala, el servidor inútil calumnia a Dios, acusándolo de ser “demasiado severo y inflexible”, que es la disculpa de los inicuos por su falta de caridad, por la cual disculpa son punidos con el castigo divino.

Pero, a pesar de todo esto, el Papa Francisco se las compuso para que no se notase que el Capítulo 25 de San Mateo se refiere al castigo divino y al Día de Juicio para quien no practica el bien de acuerdo con los talentos que Dios le ha confiado. Es como si se estuviese hablando del viaje del Titanic sin siquiera mencionar que se hundió en un naufragio desastroso y que se llevó consigo muchas almas al fondo.

El Dios sin cólera, sin juicio o castigo no es el verdadero Dios, sino más bien el Dios de la ficción modernista. Por el contrario, como Nuestro Señor ha revelado: “El temor del Señor es el principio de la sabiduría”. (Salm. 110:10) La opinión de que el Señor nunca debe ser temido no es el principio de la sabiduría, sino de la peor locura imaginable: la locura que lleva directamente al camino que termina en el infierno.




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