Perspectivas sobre Fátima

Y allá van seis: Un Cardenal firma la
"Profesión de las verdades inmutables sobre
el matrimonio sacramental"

¿Pero qué hay de los Cardenales Burke y Brandmüller?

por Christopher A. Ferrara
el 6 de enero de 2018

En mi último artículo señalé que dos arzobispos se han unido a los tres obispos de Kazajstán como firmantes de la “Profesión de las verdades inmutables sobre el matrimonio sacramental” de los obispos, que denuncia la interpretación de Amoris Laetitia (AL), que el Papa Francisco había aprobado con la etiqueta de “Magisterio autentico”, como la causa de “confusión desenfrenada”, “ajena” a la Fe católica, y que contribuye a la profusión de aquello que Concilio Vaticano II ha llamado la “plaga de divorcio” en la Iglesia.

Ambos arzobispos son lo que se puede llamar “de peso pesado” eclesiástico: el Arzobispo Carlo Vigano, que había sido anteriormente Nuncio Pontificio en los Estados Unidos, y el Arzobispo Emérito Luigi Negri, que fue Ordinario de la Archidiócesis de Ferrara-Comacchio. ¿Pero donde – se podrá preguntar – estarán los Príncipes de la Iglesia, si ni uno se levanta a denunciar el ataque de AL contra el edificio moral de la Iglesia? ¿Dónde, especialmente, están los Cardenales Burke y Brandmüller, que hace bastante tiempo prometieron, sin hasta ahora haberlo cumplido, una “corrección formal” de los errores de AL?

Ahora, sin embargo, por lo menos otro Cardenal se ha levanto en defensa de la Fe contra la arremetida de AL y la “interpretación” que Francisco ha caracterizado como “Magisterio auténtico” – aunque AL contradiga las enseñanzas de sus dos antecesores inmediatos y sea, como declara la Profesión, “ajena a toda la Tradición de la Fe católica y apostólica”. Como Diane Montagna informa en Lifesite News, el Cardenal Janis Pujats, Arzobispo Metropolitano de Riga, Letonia, se ha unido a tres obispos de Kazajstán y a dos arzobispos italianos que han firmado la ‘Profesión de las verdades inmutables sobre el Matrimonio Sacramental’…La suma de la firma del Cardenal Janis Pujats eleva a seis el número de firmantes”.

El Cardenal Pujats – observa Montagna – fue víctima de la persecución soviética en Letonia, y tuvo que ser ordenado en “ceremonia secreta por el Arzobispo Antonijs Springovičs”  He aquí, por eso, un hombre con coraje para enfrentar la tiranía sin miedo de represalias. Pujats –esta periodista señala también – “fue uno de los Cardenales electores que participaron en el conclave de 2005 que eligió el Papa Benedicto XVI”. Dudo que hubiese votado por el Cardenal Bergoglio en lo que era el punto máximo de la conspiración de la “mafia de St. Gallen” para derrotar a Ratzinger y sentar a Bergoglio en la Silla de San Pedro – una conspiración cuyo objetivo fue finalmente alcanzado después de la misteriosa renuncia de Benedicto XVI.

Fijaos, no obstante, que el Cardenal Pujats es el Cardenal Arzobispo jubilado de Ferrara-Comacchio. Como tal, no ocupa un cargo en el que “el Papa Dictador” pueda hacerlo dimitir sumariamente, como ha hecho con el Cardenal Burke, y en efecto con otros numerosos prelados y sacerdotes que se comprende en el Vaticano ( y en otros lugares) plantearían un impedimento contra su voluntad.

Pero también, ni Burke ni Brandmüller ocupan cargos de gran importancia en la Iglesia. Burke fue despedido del liderazgo de la Signatura Apostólica, retirado de la Congregación para los Obispos y después neutralizado como Prelado de la Orden soberana militar de los Caballeros de Malta, cuyo cargo Francisco le había inscrito en circunstancias humillantes. Mientras que por otro lado, Brandmüller tiene el cargo en gran parte titular de Cardenal Diácono de la iglesia romana de San Giuliano dei Fiamminghi, la iglesia nacional de Bélgica en Roma.

¿Por consiguiente, cómo se explica el silencio continuado de los Prelados que han prometido una “corrección formal” de los errores de AL? ¿Estarán siendo amenazados de alguna manera? Solo podemos adivinar, pero no habiéndose movido en adelante con la corrección formal es ciertamente enigmático, especialmente después de la publicación de la Profesión, ya firmada por un Cardenal.

Mientras esperamos que los dos Cardenales hagan lo que han prometido, el respetado vaticanista Marco Tosatti, citando un informe que considera creíble, basado en lo que hemos visto hasta ahora en este pontificado, escribe que el Papa Francisco “está preparando su contraataque” contra los firmantes de la Profesión, que consistirá en una campaña difamatoria por parte de intermediarios, sobre la cual él ha declarado, en un encuentro con su equipo de publicidad: “Ellos [los firmantes] lo lamentarán! Lo lamentarán amargamente”! [Se ne pentiranno! Se ne pentiranno amaramente!]

Estamos atestiguando la historia de la Iglesia que está haciéndose. Y sólo Dios sabe cómo y cuándo Él librará a la Iglesia de las garras del “régimen de novedades” que ha venido a oprimir por casi el mismo período de tiempo que la Herejía Arriana. Pero una cosa es cierta: en su liberación, resultará la Consagración de Rusia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.