¿Traicionará Francisco la Iglesia subterránea?
Una actualización

por Christopher A. Ferrara
El 7 de abril de 2016

El periódico The London Telegraph acaba de publicar un artículo importante sobre la posibilidad de un “mejoramiento” en las relaciones entre el Vaticano y el régimen comunista en Beijing: los dictadores comunistas de China nombrarán  los Obispos a la falsa Iglesia “oficial” que el gobierno controla, la Asociación Católica Patriótica (ACP), “sin embargo el Vaticano pueda vetar candidatos propuestos por Beijing”.

Esto sería, por supuesto, una traición total hecha a los católicos leales de la Iglesia “subterránea” porque estaría a favor del ejercicio de control por un gobierno comunista, cuanto a la formación de la Jerarquía católica en China – una mezcla grotesca de lo sagrado con lo diabólicamente profano.

El formidable Cardenal Zen expresó el asunto de una manera muy sucinta: “Es impensable dejar la propuesta inicial en las manos de un gobierno ateo que no tiene cualquier capacidad para juzgar si sea adecuado o no un candidato a ser consagrado Obispo”.

El London Telegraph también cita una evaluación devastadora de la traición rumoreada por Bob Fu, director del grupo ChinaAid. Declaró que “constituye una traición hecha a la Iglesia católica chines, especialmente a aquellos que han sufrido hasta el martirio. Sería como la traición de un padre con respecto a sus propios hijos, un día tristísimo para las iglesias católicas independientes de China porque el movimiento legitimará la persecución pasada, presente y tal vez futura del Partido Comunista”.

Mientras tanto, unos seis millones de católicos chines, la mayoría de los fieles en China, han rehusado entrar en la falsa Iglesia comunista y en lugar de eso asisten la Santa Misa en iglesias improvisadas en casas, como aquella representada aquí –

que han sido sujetas a la creciente persecución gubernamental, incluso “el desmontaje de cruces de los lugares de culto y empujando los seguidores más profundamente en dirección al subterráneo”.

Uno de los sacerdotes subterráneos, citado por The Telegraph, Padre Dong Baolu, habla a favor de millones de sus compatriotas católicos cuando dice: “es posible que Roma nos traicionará. Si eso suceda, voy a dimitirme. No me uniré con una Iglesia que es controlada por el Partido Comunista”.

Mientras la Iglesia está siendo agitada por sensacionales “sorpresas” una tras otra durante este pontificado, ¿será ésta otra “sorpresa”? Parece que sí, porque hay por lo menos un Obispo “nombrado” por el régimen ateo de Beijing, Joseph Zhang Yinlin, que ha sido “aceptado por el Vaticano” el verano pasado.

Este desarrollo, si fuere seguido por un acuerdo con la dictadura comunista de China, representaría el regreso en gran forma de un mal que la Iglesia ha combatido durante siglos: el Cesaropapismo, que es cuando la autoridad seglar se coloca encima de la autoridad eclesial hasta en asuntos eclesiales. Pero nunca en 2000 años ha sucedido que el error resultase en la usurpación del poder sobre la Iglesia por parte de ateos que están determinados a destruir la verdadera Iglesia católica y sustituirla por su propia invención repulsiva.

Con cada día que pasa vemos la Iglesia descendiendo hacía un estado de crisis cuya recuperación no parece ser posible sin que sucediere las más llamativas intervenciones celestiales. Cada vez más me parece que estamos acercando la situación descrita en la visión del Tercer Secreto, en que un Papa es ejecutado fuera de una ciudad devastada que parece ser Roma. ¡Qué Nuestra Señora de Fátima nos libre de esta consecuencia devastadora de la justicia divina!