Homepage
Cruzada
Perspectivas
Sobre Fátima
Noticias
Recursos
Tercer Secreto
Consagración
Oración
Librería
Homepage
Apostolado
Para hacer un donativo
Más información
Nuestra señora de Fatima en línea
ImageMap for Navigation ¿Por qué Fátima? Mapa del sitio Contactar
Perspectivas Sobre Fátima

Tomas de poder ominosas – I Parte

por Christopher A. Ferrara
El 8 de junio de 2016

En una nueva “carta apostólica” publicada en italiano y firmada simplemente como “Francesco”, Francisco ha delineado en su motu proprio (según su propio impulso) “nuevas normas” para la remoción rápida de obispos por decreto vaticano. Presentada por el Vaticano y también por los medios de comunicación como un plan dirigido contra obispos que protegen “pedófilos” (es decir homosexuales que victimizan niños) o no toman acción contra ellos rápidamente cuando sus crímenes se descubren, la carta es en verdad mucho más amplia que eso en su alcance – y mucho más ominosa.

La indicación se nota en los dos primeros párrafos (mi traducción). Párrafo 1 explica que un obispo que está gobernando, “aún con un título temporal”, puede “legítimamente ser retirado de su cargo si, debido a una negligencia, hace u omite acciones que han causado grave daño a otros, si involucra o no a personas físicas, una comunidad o ambas juntas. El daño puede ser físico, moral, espiritual o patrimonial [es decir económico]”.

Párrafo 2 explica que un obispo puede ser retirado bajo la fórmula vaga en párrafo 1 “si ha faltado objetivamente de modo serio la diligencia que se requiere de su cargo pastoral, hasta sin que hubiese culpa moral por parte suya”.

Llamadme demasiado sospechoso, pero el lenguaje citado me suena como una receta para la remoción de cualquier prelado cuyo gobierno se considere perjudicial a la “comunidad” porque es “divisivo” – significando que ha tomado decisiones siguiendo una “línea dura” acerca de la enseñanza de la Iglesia o la restauración de la tradición litúrgica y ha provocado por eso protestas y enojos contra sí.

Mi sospecha no está faltando un contexto histórico inmediato que le justifica. Desde marzo de 2014, basada en alguna pretensión colorida u otra no tan significativa como los escándalos bajo tales lobos como Mahony, Gumbleton y varios otros obispos progresistas actualmente reinantes, Francisco ha mandado la remoción de no menos que cinco prelados y todos ellos encuadran en el mismo perfil: percibidos como doctrinal y litúrgicamente conservadores, amigables a la Misa tradicional, capaces de atraer vocaciones, y por eso sujetos a demandas de medidas punitivas por agitadores progresistas. Son:

  • Marzo de 2014 – Franz-Peter Tebatz-van Elstm, Obispo de Limburg, Alemania
  • Septiembre de 2014 – Rogelio Ricardo Livieres Plano, Obispo de Ciudad del Este en Paraguay (que desde entonces ha fallecido).
  • Marzo de 2015 – Mario Oliveri de la diócesis Albenga en el norte de Italia.
  • Abril de 2015 – Robert Finn de Kansas City-St. Joseph, Missouri.
  • Junio de 2015 – Arzobispo John Nienstedt de Minneapolis.

Hay más: el Padre Lombardi ha dicho de todo menos admitir un motivo ideológico para la remoción de Mons. Livieres. El motivo, ha dicho Lombardi, no ha sido el alegado mal-manejo económico o el que nombrase a un abusador de niños como vicario diocesano – ¡un sacerdote que el Vaticano mismo ha recomendado! – sino lo que Lombardi ha llamado “relaciones dentro del episcopado y en la Iglesia local, muy difíciles…” Una cosa era que el seminario de Mon. Livieres estaba lleno mientras en el resto de Paraguay había falta de vocaciones.

Nicole Winfield de Associated Press informó lo que ya era obvio a los observadores tradicionales:

[L]a remoción subrayó el profundo cambio ideológico en la Iglesia Católica con Francisco como Papa. Los observadores del Vaticano dicen que es altamente improbable que el Papa Benedicto XVI hubiese removido o Livieres o al “obispo bling” [Tebartz-van Elstm] porque ambos tenían partidarios fuertes entre los prelados más conservadores de Roma que apreciaban su firme ortodoxia que era combatida con oposición por las partes progresistas de la Iglesia...Francisco ha sido claro en su desdén para con los católicos tradicionales. Su opinión es que son retrógrados ensimismados que están fuera del contacto de la misión evangélica de la Iglesia de hoy.

Efectivamente, hasta la fecha Francisco no ha ordenado la remoción o demandado la renuncia de ningún  progresista teológico o litúrgico en todo el episcopado mundial, aunque hay muchos más involucrados en el escándalo que las cinco cabezas que han rodado.

Por el contrario, a la consternación de su propio “equipo de abuso sexual” en el Vaticano, Francisco ha instalado como Obispo de Osorno, Chile, al infame Juan Barros, un próximo asociado del aún más infame Padre Fernando Karadima, que salió culpable en un proceso del Vaticano en 2011 de abuso sexual de niños y sentenciado a una vida de oración y penitencia. Barros (ya obispo) fue instalado a pesar de múltiples alegaciones en contra que lo conectaban a los crímenes de Karadima, incluso habiendo sido testigo de ellos y no haciendo nada sobre ellos. Como el New York Times  ha informado, Francisco no sería disuadido de su decisión hasta por “semanas de protestas, vigilias con velas y cartas al Papa Francisco” ni por los atentados de los fieles de impedir físicamente la instalación de Barros en el catedral local. Más bien, Francisco hizo mofa a los objetores contra este ultraje llamándoles estúpidos.

Peor aún, si eso fuese posible, Francisco infamemente nombró a su risiblemente mal-nombrado “Sínodo sobre la Familia” el desgraciado Cardenal Godfried Danneels – un miembro de la “mafia de San Gallen” que cabildearon para la elección de Francisco como Papa. Francisco lo hizo a pesar de pruebas masivas, incluso de una grabación del encubrimiento deliberado de Danneels de cientos de instancias de abusos homosexuales de niños por Mons. Roger Vangheluwe cuando Danneels era Arzobispo de Mechelen-Brussels y Primado de Bélgica desde 1979 hasta 2010.

El nombramiento de Danneels en un Sínodo sobre la Familia debe clasificarse como uno de los absurdos disciplinarios más significativos de la era pos-conciliar, que es decir mucho. Danneels, declaró el blog Rorate Caeli, ¡“es imagen de la persona en un solo hombre de todo lo que está errado y mal en la jerarquía, el epíteto despectivo del significado de la palabra ‘clericalismo’, el opuesto a cualquier cosa que podría representar una reforma y restauración auténtica – un hombre que abusó del espíritu y aniquiló a las familias católicas de Bélgica, y que había protegido a aquellos que abusaron los cuerpos de unos niños, un hombre que después de conducir al abismo al Catolicismo en su país debería haber sido relegado a la degradación y la penitencia durante el resto de su vida, sin embargo todavía recibe honor pontificio y ha sido encargado de influenciar en un Sínodo sobre la Familia”!

Tal vez mis sospechas no son bien-fundadas, a pesar de las claras pruebas de un doble estándar esbozado aquí, pruebas que hasta la prensa secular ha notado. Tal vez Francisco tome una acción contra los obispos progresistas que fácilmente encajen bajo el lenguaje amplio de su nueva provisión de remoción. Pero pienso que no veremos ninguna cosa tal, y que este nuevo documento pontificio es apenas otro paso hacia la consolidación de una estrategia universal que equivale a gobernar la Iglesia Católica como si fuese una república bananera: la protección y hasta promoción de los amigos del Supremo, no importando cuán malos sean, y la persecución para aquellos que están en la “lista de enemigos” no importando cuan buenos que sean.

En efecto, hay otro proyecto que viene de Roma que apoya esta inferencia. Eso será el tema de mi próxima columna.




amigable a su impresora
Pagina inicial

imagemap for navigation Página inicial Mapa del sitio Contactar Buscar