Más sobre la purga del matrimonio
y de la familia en el Vaticano

por Christopher A. Ferrara
el 22 de agosto de 2016

Cuando Sor Lucía advirtió al Cardenal Caffarra en los años 90 que “la batalla final entre el Señor y el reinado de satanás será sobre el matrimonio y la familia”, no reveló la realidad particular que se está desenvolviendo ahora: un esfuerzo implacable por el liderazgo de la Iglesia de enflaquecer la enseñanza constante de la Iglesia. Consta de la imposibilidad de comulgar en adulterio público (los divorciados y “re-casados”) y los cohabitantes que rehúsan abandonar sus ilícitas relaciones sexuales. El esfuerzo está encabezado por un Papa con una hermana divorciada y “re-casada” y un sobrino cohabitante.

La reorganización recientemente anunciada de los departamentos vaticanos de matrimonio y familia, el tema de mi última columna, es claramente una táctica en esta “batalla final”. Mi última columna mencionaba que el Arzobispo italiano Vincenzo Paglia, que es ahora el Presidente del dentro-de-poco-siendo-abolido Concilio Pontificio para la Familia, ha sido nombrado presidente de la Academia Pontificia para la Vida, mientras el nuevo Dicasterio para el Laicado, la Familia, y la Vida será encabezado por el obispo de Dallas Mons. Kevin Farrell. Como mi última columna también ha señalado, ambos prelados son “gay-amigables” y Paglia abiertamente aboga por que la Sagrada Comunión sea concedida a adúlteros públicos impenitentes.

Otros hechos pertenecientes a esta “purga del matrimonio y familia” en el Vaticano confirma la realidad del ataque llanamente pasmoso contra la moral sexual desde el propio vértice de la Iglesia. Fue Paglia quien, como cabeza del Concilio Pontificio para la Familia, aprobó el primer programa de “sex-ed” de la historia de la Iglesia, emitido por el Vaticano, repleto de imágenes indecentes y hasta recomendaciones de que jóvenes miren explícitas películas sexuales. Life Site News proporciona este resumen ejecutivo del programa horripilante, que descaradamente viola la enseñanza constante de la Iglesia que va contra forma alguna de enseñanza explicita sobre la “educación sexual”:

En efecto, como Life Site observa, este programa “viola normas previamente promulgadas por el mismísimo concilio pontificio.

Pero esto se pone peor. Francisco no apenas ha hecho a Paglia el principal Canciller (como mi anterior columna hizo notar) del Instituto Pontificio Papa Juan Pablo II para los Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, también ha eliminado a Mons. Livio Melina, 64, como su Presidente, reemplazándole con el liberal Mons. Pierangelo Sequeri. Había sido Melina que, como señala Life Site, “defendió la enseñanza perene de la Iglesia de cómo personas divorciadas y re-casadas que no están viviendo como “hermanos” no pueden ser admitidas a la Sagrada Comunión”. Melina también valientemente insistió que la desastrosa Amoris Laetitia “no cambia la disciplina de la Iglesia” y que “después de Amoris Laetitia continúa siendo el caso que admitiendo a la Comunión de los divorciados y ‘re-casados’ (excepción hechas las situaciones previstas por Familiaris Consortio 84 y Sacramentum Caritatis 29) van en contra de la disciplina de la Iglesia”.

Por eso, no es de extrañar que la cabeza de Melina haya rodado en esta purga de matrimonio y familia que Francisco claramente está dirigiendo.

No sirve para nada negar la realidad: Estamos en medio de un apocalíptico giro de acontecimientos en la Iglesia. Después de cincuenta años de innovación temeraria en nombre del Vaticano II, ahora hasta los preceptos fundamentales de la ley natural cuanto al matrimonio y a la moral sexual están bajo ataque a partir del interior de la Iglesia.

Ante esta realidad, debemos, como siempre, alzar la vista a Nuestra Señora en el medio de las tormentas que han asaltado a la Iglesia desde el principio, ésta siendo la más grande de todas. Porque como Sor Lucía también escribió al Cardenal Caffarra (un miembro de la oposición conservadora en el “Sínodo sobre la Familia”) a la luz del Tercer Secreto cuyas profecías están siendo ahora cumplidas: “No tenga miedo porque persona alguna que trabaje a favor de la santidad del Matrimonio y de la Familia siempre será combatida y contrariada en todos los sentidos, porque ésta es la cuestión decisiva. Sin embargo, Nuestra Señora ya aplastó la cabeza [de la serpiente]”.

De Dios nadie se burla. Más temprano o más tarde terminará con esta locura, sin duda a través de una mediación extraordinaria de Su Santísima Madre conforme al Mensaje de Fátima, la profecía más importante de nuestros tiempos. ¡Nuestra Señora de Fátima, ruega por nosotros!