Homepage
Cruzada
Perspectivas
Sobre Fátima
Noticias
Recursos
Tercer Secreto
Consagración
Oración
Librería
Homepage
Apostolado
Para hacer un donativo
Más información
Nuestra señora de Fatima en línea
ImageMap for Navigation ¿Por qué Fátima? Mapa del sitio Contactar
Perspectivas Sobre Fátima

El doble lenguaje de Baldisseri

por Christopher A. Ferrara
el 5 de enero de 2017


Icono del Falso Sínodo


¿Os acordáis de él? Es el Cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Falso Sínodo, quien, en el proceso de gestionar el escenario de este fraude contra la Iglesia, fue hallado literalmente robando ejemplares del libro escrito por los cinco Cardenales en el que el Cardenal Burke y otros cuatro Cardenales habían defendido la enseñanza tradicional de la Iglesia sobre la imposibilidad de admitir adúlteros públicos en “segundos matrimonios” a la Sagrada Comunión. Ha sido Baldisseri quien mandó quitar el libro de las cajas postales de los padres del Sínodo mientras a la vez él y el resto de su camarilla estaban manipulando el Sínodo para socavar la misma enseñanza que los Cinco Cardenales defendían.

Habiendo logrado su camarilla el objetivo de su conspiración con la publicación de Amoris Laetitia, de la cual el Falso Sínodo era un escaparate atractivamente dispuesto, Baldisseri  ya está declarando abiertamente la victoria para los subversivos según la rúbrica de esa innovación total, conocida como el “discernimiento” que se había introducido en el Capítulo 8 de Amoris. El “discernimiento”, así nos dicen, significa que preceptos negativos de la ley natural que no admiten de excepciones cuanto a la moral sexual (incluso “no cometerás el adulterio”) pueden admitir “excepciones” pastorales, siendo ellas “discernidas” en “ciertos casos”. Tal y como Baldisseri afirma:

Amoris Laetitia… usa la palabra discernimiento principalmente en el Capítulo 8, conectándola a dos otras palabras en el título: acompañar e integrar... En efecto, cuando el amor ya no se corresponde con la forma del matrimonio sacramental, la Iglesia tome cuidado de esta gente herida, para que puedan redescubrir el camino del Evangelio …”

Notad como aquellos involucrados en uniones objetivamente inmorales son pintados como “gente herida”, como si para sugerir que son víctimas inocentes de alguna especie de accidente horrible, en vez de estar así a causa de sus propias elecciones deliberadas, y que debemos proporcionar algún tipo de primer socorro a esta “gente herida” para “discernir” sus situaciones, significando – como si nadie no lo supiera ya –  permitiéndoles recibir la Sagrada Comunión sacrílega sin una enmienda de vida.

El texto del comentario de Baldisseri sigue con el engaño que dio vida a todo el “trayecto sinodal”: es decir, que ningún cambio de doctrina moral y la práctica así relacionada sean involucradas en esta iniciativa subversiva. Según el blog italiano Sínodo 2015:

“Esto no quiere significar – el Cardenal concretó – que ‘las regulaciones y doctrina de la Iglesia’ estén sujetas a variaciones que no tienen en cuenta ‘reflexiones morales tradicionales’ [sino que] tienen en cuenta la ‘norma general’ [!] ‘Situaciones particulares deben ser consideradas en su especificidad’…[E]n ciertos casos se prevé que esto incluye el acceso a los Sacramentos para las llamadas parejas heridas, en particular, en el caso de los divorciados y re-casados”.

Estas son palabras ambiguas y modernistas de primera clase: la enseñanza no ha cambiado, pero ahora la aplicamos de modo diferente a personas diferentes – ¡un cambio radical! La idea en sí de que la doctrina moral de la Iglesia y la disciplina relacionada con ella serían apenas “normas generales” que pudiesen variar en su aplicación según “situaciones particulares” destruye, en sentido pragmático, tanto la doctrina como la disciplina, porque ambas se arraigan en preceptos divinos de la ley natural que no admiten excepciones. Nunca puede ser permisible, bajo circunstancia alguna, participar en el acto intrínsecamente malo de relaciones sexuales fuera del matrimonio. Por lo tanto, nunca puede ser permisible, bajo circunstancia alguna, recibir la Sagrada Comunión mientras se participa habitualmente en tales relaciones, como es el caso de las personas divorciadas y “re-casadas”.

En consecuencia, como la Congregación para la Doctrina de la Fe había declarado inequivocadamente durante el pontificado de Juan Pablo II:

“Sí el matrimonio anterior de [uno de] dos fieles divorciados y re-casados fuese válido, bajo ninguna circunstancia puede considerarse legal su nueva unión y por eso la recepción de los Sacramentos es intrínsecamente imposible. La conciencia del individuo está vinculada a esta norma sin excepción”.

Baldisseri tiene que saber que está empleando un engaño deliberado, porque es ciertamente consciente de que la Iglesia nunca ha enseñado – en verdad no puede enseñar – que el precepto “no cometerás adulterio” es variable según las circunstancias. Tiene que saber que está defraudando a los fieles por sugerir que la Iglesia puede, sí, aceptar la ética situacional, que reduciría a escombros todo su edificio moral de modo pragmático y así acabar con su propia misión, si fuese eso posible, por reducirla a una organización religiosa más que habrá muerto por adaptarse a las actuales costumbres sexuales corruptas.

Baldisseri es, simplemente, un estafador eclesiástico, uno de los jugadores principales de una operación de picadura, en marcha desde hace mucho, cuyo objetivo es despojar a la Iglesia de la Verdad, su riqueza y su patrimonio insustituible. Mi tono aquí es áspero, hasta brutal, pero no están los tiempos para deferencias indebidas hacia prelados de este tipo de quienes Nuestro Señor Mismo nos advirtió que iban a atacar a Su Iglesia: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros disfrazados con pieles de oveja, mas por dentro son lobos voraces”. (Mat. 7:15)

O tal vez la profecía de Nuestro Señor no aplique precisamente a gente como Baldisseri. Porque sus malignas intenciones no están en su fuero interno; las lleva escritas en la cara.



amigable a su impresora
Pagina inicial

imagemap for navigation Página inicial Mapa del sitio Contactar Buscar