Homepage
Cruzada
Perspectivas
Sobre Fátima
Noticias
Recursos
Tercer Secreto
Consagración
Oración
Librería
Homepage
Apostolado
Para hacer un donativo
Más información
Nuestra señora de Fatima en línea
ImageMap for Navigation ¿Por qué Fátima? Mapa del sitio Contactar
Perspectivas Sobre Fátima
Perspectivas sobre Fátima

Washington Post a Francisco:

¡Acabe con la rebeldía de esos campesinos católicos!

por Christopher A. Ferrara
el 14 de febrero de 2017

Cada día que pasa, es más evidente que Antonio Socci no exageraba cuando escribía que con la derrota inesperada de Hillary Clinton por Donald J. Trump – un choque brutal que ha empujado a la clase liberal mundial al borde de la locura colectiva – nada menos que el Papa Francisco es quien se ha convertido en “el único punto de referencia para la Izquierda internacional, desprovista de un líder…”

Quienquiera que lo dude sólo tiene que consultar un editorial revelador en el Washington Post, uno de los órganos más destacados de la opinión izquierdista internacional. Bajo la categoría de editorial revelador “Opiniones globales” la señora Emma-Kate Symons proporciona un callejero de “cómo el Papa Francisco puede sanar la putrefacción derechista de la Iglesia Católica”.

Symons imagina que hay una gran conspiración derechista entre el personal de la Casa Blanca, dirigido por Stephen K Bannon, y aquellos sediciosos, intransigentes católicos tradicionales, dirigidos por el nefario Cardenal Burke, que juntos están “socavando el papado y la enseñanza evangélica reformista y misericordiosa que se aplica a los refugiados y musulmanes” y buscan “legitimar fuerzas extremistas que quieren derrotar la democracia liberal occidental, estilo-Stephen K. Bannon”.

Traducción: el Cardenal Burke está defendiendo la ortodoxia católica mientras la Casa Blanca está ejerciendo un programa Pro-vida y en contra de las fronteras abiertas.

Hay que detenerlos, se queja Symons.

Emma Symons piensa que ha hallado el nexo católico de la conspiración de resistir a Francisco,  colaborando en llevar a cabo el triunfo final del liberal zeitgeist contra la esquiva Iglesia, provocando así el Fin de la Historia. Apunta su dedo a una “operación vaticana” conocida como Dignitatis Humanae, o sea, el Instituto para la Dignidad Humana, un grupo de reflexión templado fundado en 2008 cuando se ubicaba en el edificio del Parlamento Europeo. Symons se queja de que los consejeros actuales del Instituto (que en organizaciones de este tipo generalmente tienen apenas una función titular) “incluye dos de los cuatro cardenales que abiertamente han desafiado a Francisco en cuanto al matrimonio y a la sexualidad…”

¡Cómo es que aquellos cardenales se atreven a oponerse a Francisco mientras trabaja para acomodar a Symons y a los demás que comparten la opinión mundana de derrumbar la enseñanza de Juan Pablo II y de toda la Tradición sobre la imposibilidad de que la Sagrada Comunión sea dada a adúlteros públicos!

Symons advierte que el Instituto ha presentado en su página web una dirección en el Vaticano dada el noviembre pasado por Stephen Bannon en la que, entre otras cosas – ¡qué horror! – él se ha atrevido a afirmar que desde el inicio del siglo XXI hay “una crisis tanto de nuestra Iglesia como de nuestra fe, una crisis en Occidente, una crisis de capitalismo”. Claramente, Bannon debe ser un lunático, junto con el Papa Benedicto XVI, otro subversivo peligroso, que dijo esto ya en 2010:

“[N]uestro mundo está siendo al mismo tiempo perturbado por la sensación de que el consenso moral se ha colapsado, un consenso sin el cual estructuras jurídicas y políticas no pueden funcionar. Consecuentemente las fuerzas movilizadas para la defensa de tales estructuras parecen condenadas al fracaso…

“Este consenso fundamental, que deriva de la herencia cristiana, está en riesgo dondequiera que sea, el de la sensatez moral, se ha sustituido por el juicio puramente instrumental del que hablé antes. En realidad, esto ciega el juicio a lo que es esencial. Para resistir este eclipse del juicio y conservar nuestra capacidad de distinguir lo que es esencial, de distinguir a Dios y distinguir al hombre, de percibir lo que es bueno y verdadero, es el interés común que debe unificar a toda la gente de buena voluntad. El propio futuro del mundo está en juego”.

¡Qué bien que Benedicto haya sido forzado a jubilarse para que Francisco pudiera tomar su lugar!

Symons advierte además que “los poseedores de los cargos de liderazgo del Instituto, Burke y su colaboradores, entre ellos Benjamin Harnwell, un contribuidor experto con Breitbart y con los medios de comunicación, también están alentando a Matteo Salvini de la Liga Norteña de Italia, que es un aficionado de Benito Mussolini, y la cartelista católica derechista y hostigadora de musulmanes Marion Le Pen, la ‘estrella naciente’ del Frente Nacionalde Francia, y sobrina de la líder del partido Marine Le Pen”.

Harnwell escribe para el National Catholic Register de EWTN, y por eso no podemos considerarlo tipo alguno de extremista peligroso. Pero cómo podemos negarlo si, como Symons escribe, él es un “esbirro”. Los esbirros son siempre malos, ¿no es así?

Y además de eso, Burke “alentó” a Matteo Salvini. Podemos preguntarnos: ¿Qué pruebas hay de que Salvini es un aficionado de Mussolini? He aquí la respuesta: ¡se han visto algunas personas en sus reuniones ondulando fotos del dictador fallecido y él ha usado camisas negras! Y como cualquier cripto-fascista, Salvini es muy crítico de la Unión Europea – ¡junto con todos eses neo-fascistas de Inglaterra, que votaron para salir de ella!

¿Y qué podemos decir sobre aquella “cartelista católica derechista y hostigadora de musulmanes Marion Le Pen, [del] Frente Nacional”? El peligro aquí es que el pueblo de Francia, fatigado por el desastre interminable de la inmigración ilimitada de musulmanes y los así relacionados asesinatos en masa, ahora parece pronto para elegirla presidente de la República. Eso traería millones de personas dentro del óbito de la malvada conspiración Burke-Bannon-católica en la misma manera como hizo la elección de Trump.

Symons advierte a Francisco sobre la amenaza calamitosa que Burke plantea mientras “intenta dirigir una insurrección y reprender al Papa por sus ‘ambigüedades’ doctrinales con el apoyo de miles de sacerdotes…” Hay cardenales, miles de sacerdotes, y quien sabe cuántos fieles que están dando coces contra el aguijón de lo que el Cardenal Kasper ha llamado la “Revolución de la Ternura y el Amor del Papa Francisco”. ¿Qué está pasando aquí? ¡Los campesinos están levantándose contra la ternura y el amor!

Sin embargo, Symons tiene un plan: “Francisco podría apoderarse de la agenda. En la perenne tradición pontificia, podría componer una encíclica sobre las cuestiones candentes del populismo y nacionalismo, con referencia específica a los emigrantes, musulmanes y judíos, para que los sacerdotes, Burke incluido, sepan que están contrariando la enseñanza de la Iglesia cuando intentan funcionar como agentes del poder para los derechistas-extremistas internacionales”.

He aquí una ingenuidad muy dolorosa. Como si un Papa pudiese agitar su varita papal mágica y forzar a los católicos a creer en lo que Symons cree sobre tales cuestiones como el popularismo, el nacionalismo, los migrantes y los musulmanes por apenas publicar una encíclica y exigir: ¡“Debéis creer en esto”!

Francisco debe aplastar esta sublevación de campesinos en ascenso antes de que sea demasiado tarde, advierte Symons. Porque “[s]i el Papa no humilla los elementos reaccionarios como Burke y sus secuaces, podrían forzar un cisma verdadero durante su papado y dejar  la Iglesia abierta a acusaciones justificables de que él ha fracasado por no enfrentarse a proponentes del extremismo y neo-fascismo dentro de sus filas”.

Curiosamente, la página web del Instituto (www.dignitatishumanae.com) parece haber desaparecido siguiendo la publicación del editorial de Symons, aunque su página de Facebook aún está accesible. Symons puso tener acceso a ella hace pocos días (el 9 de febrero) cuando su editorial se publicó. ¿Ha tomado ya el Vaticano el consejo de Symons de tomar represalias contra el Instituto o ha sido que esa organización muy dócilmente ha cerrado sus puertas por miedo al desquite del aparato Bergogliano?

Sería bastante fácil tomar a broma el pequeño artículo de Symons. Pero hay un elemento fatalmente serio en sus contenciones risibles: ilustran como Francisco ha sido instrumentalizado por los enemigos de la Iglesia para aplastar toda la oposición católica contra la consolidación de un orden mundial unipolar. Su papel – sea él consciente o inconsciente de eso – será asistir al “Estado profundo” global que no se preocupa para nada de cosa alguna tan trivial como el catolicismo o la elección de un Presidente de los Estados Unidos. Para completar la tarea designada, Francisco debe asegurar la marginalización permanente del proletario católico tradicional y una purga de su liderazgo radical, sobre todo Burke, para que las autoridades civiles tengan vía libre para tratarles como gente peligrosa y hasta radicales criminales.

Estamos siendo testigos, hasta el punto humanamente posible, de una atentada fusión de la Iglesia Católica con una hegemonía mundial seglar – un resultado ahora principalmente impedido sólo por la administración Trump, los movimientos populistas de Europa, y los católicos tradicionales dentro de la Iglesia que están resistiendo lo que sería su liberalización final por un Pontífice Romano rebelde muy querido por todo el poderío mundano.

El mundo no ha atestiguado nunca tal afinidad destructiva entre el poder eclesiástico y el poder político en los niveles más altos. Puede verse aquí otro aspecto aún de lo que el Tercer Secreto de Fátima predice, aquello que Benedicto XVI reveló parcialmente hace siete años durante su peregrinaje a Fátima: “realidades que involucran el futuro de la Iglesia, que poco a poco están tomando forma y llegando a ser evidentes”.

Qué la Santísima Virgen obtenga la protección de la Iglesia y el rescate del mundo de los designios de aquellos que querían esclavizar a ambos de ellos – ¡con la colaboración sin precedentes de un Pontífice Romano! Y qué la Iglesia sea bendecida por un Papa que, en vez de ser el instrumento de los poderes mundanos, será el instrumento de la conversión del mundo entero a Cristo por medio de la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María –  que está siendo dilatado mucho tiempo por parte del liderazgo eclesiástico que piensa de sí mismo que es más sabio que la Santísima Virgen María, Sede de la Sabiduría.




amigable a su impresora
Pagina inicial

imagemap for navigation Página inicial Mapa del sitio Contactar Buscar