Perspectivas sobre Fátima

¿Fue expulsado de su oficio, el Papa Benedicto,
por los "lobos" que él mismo mencionó?

¿Una "carta fatídica"? El misterio se hace más profundo.

por Christopher A. Ferrara
el 10 de marzo de 2017

La historia recordará por los siglos de los siglos las palabras chocantes del nuevamente elegido Papa Benedicto XVI durante la Misa de inauguración de su papado: “Rezad por mí que yo no huya por miedo a los lobos”. Esas palabras se hicieron una profecía.

Los “normalistas” que insisten en que nada está desordenado en el pontificado actual – un grupo cuyo afiliado están disminuyendo rápidamente – profesan no perturbarse por la manera sin precedentes en la que Benedicto ha dejado la Silla de San Pedro: reteniendo el nombre papal, traje papal, insignia papal, la residencia papal en el Vaticano y, tal como Benedicto dice, el aspecto “pasivo” del cargo (la oración y la contemplación) como el primer “Papa emérito” en la historia de la Iglesia.

¿Si un obispo emérito permanece todavía siendo obispo, no es un Papa emérito aún un Papa? Si no es así, el título “Papa emérito” sería, entonces, apenas un disparate vacío, ¿no? Pero si Benedicto aún se considera a sí mismo un Papa en cierto sentido, ¿qué podemos pensar de dos Papas ocupando el Vaticano? ¿Cómo puede ser que un Papa que se destituye de su cargo, sea aún Papa en cualquier sentido, porque la elección del papado no obra cambio ontológico alguno en el hombre – o sea, una marca indeleble en el alma, como le hace la ordenación al sacerdocio o la consagración episcopal – sino que simplemente confiere el oficio pontificio, al que, en este caso, supuestamente ha renunciado?

No propongo ninguna respuesta definitiva a estas preguntas. Lo que es más ciertamente al caso, sin embargo, es que, sí, Benedicto huyó del papado, como se supone, debido a su incapacidad de aguantar los agobios debido a su edad avanzada. Pero en realidad ¿huyó por miedo de los lobos que claramente tenía en vista al principio de su breve pontificado? ¿Y precisamente quién son los lobos?

El misterio no sólo permanece, antes crece más profundo, cada día que pasa en el tumulto bergogliano. Ahora aparece Monseñor Luigi Negri, un amigo de Benedicto, que afirma en una entrevista con Rimini2.0 que la renuncia de Benedicto es “un gesto sin comparación” tomado mientras “estaba bajo una presión enorme”. Pero ¿qué tipo de presión, y por quién fue aplicada? Negri describe la cuestión correctamente como “un misterio muy serio” y dice que cuando experimente su “fin personal del mundo”, la “primera pregunta que haré a San Pedro será precisamente sobre este asunto”.

Curiosamente, después de la publicación de la entrevista de Negri, el portavoz anterior de la oficina de prensa del Vaticano, el Padre Federico Lombardi, emitió una negación pro forma, citando la afirmación de Benedicto de una entrevista con Peter Seewald que había renunciado al “ejercicio” del oficio petrino “con plena libertad y responsabilidad”. Sin embargo, no había afirmación alguna de Benedicto en respuesta a su amigo Mons. Negri.

Pues bien, la frase “plena libertad y responsabilidad” no es incompatible con una renuncia bajo presión. Nadie sugiere que alguien pusiese un revólver en la cabeza de Benedicto o que de otra forma se le incapacitase su libre arbitrio. No, la pregunta será que si, no obstante, la renuncia fuese motivada hasta algún punto por miedo de algo que tal vez hubiese influenciado excesivamente en su voluntad: ese “miedo a los lobos” que Benedicto mismo mencionó. Si ese miedo subió al nivel de invalidar la renuncia y si “los lobos” hubiesen sido aquellos que aplicaron la presión – incumbe a cada católico exigir saber de su identidad y ponerse en guarda contra ellos, mientras intrigan y conspiran los siguientes pasos a dar.

En este sentido, el misterio se hace más profundo. El anónimo pero evidentemente muy conectado Blogger italiano “Fra Cristoforo”, cuyo blogsite Anonimo della croce afirma poseer fuentes dentro de la Casa Santa Marta, ha respondido a la negación del Padre Lombardi con una afirmación explosiva: “Dentro de un mes Anonimo della croce podrá publicar el contenido de la carta fatídica que Benedicto recibió antes de decidir renunciar”.

“Fra Cristoforo” continúa:

“El Padre Lombardi, igual que muchos otros periodistas, deben callar sobre este tema. Porque las razones para la renuncia del Papa Ratzinger no son insignificantes. Son razones serias. Y no fue a causa de falta de salud ni por razones teológicas. Sino por razones serias, realmente serias… Publicaremos sobre este asunto dentro de un mes”.

Tal vez dentro de un mes una luz finalmente iluminará el motivo de la renuncia extrañamente calificada, misteriosa y sin precedentes del Papa Benedicto XVI, un acontecimiento que debe explicarse en la profecía del Tercer Secreto de Fátima.