Homepage
Cruzada
Perspectivas
Sobre Fátima
Noticias
Recursos
Tercer Secreto
Consagración
Oración
Librería
Homepage
Apostolado
Para hacer un donativo
Más información
Nuestra señora de Fatima en línea
ImageMap for Navigation ¿Por qué Fátima? Mapa del sitio Contactar
Oración y Devoción:
Jesus Nuestro Amor Eucaristico

Capitulo 7

Oraciones Ante El Santisimo Sacramento

"...Y prosternándose, Lo adoraron" (Mat. 2:11)


Sagrada Comunion

PREPARACION.

Fe

Señor Mío Jesucristo, creo con toda mi alma que estás realmente presente en el Sacramento del Altar. Lo creo porque Tú lo has dicho - Tú, a Quien adoro como la Verdad Suprema. Hablándote en la Sagrada Hostia, declaro con San Pedro: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios Vivo."

Adoración

Yo Te adoro y reconozco como mi Creador, Señor, Redentor, y mi Bien supremo y único.

Esperanza

Oh, Señor, yo espero que como Tú Te has dado a mí en este Sacramento Divino, ejercitarás Tu misericordia y me concederás las gracias que necesito a fin de alcanzar más fácilmente el Paraíso.

Amor

Oh Señor, Te amo con todo mi corazón y sobre todas las cosas porque Tú eres mi Dios, digno de ser amado infinitamente. Perdóname por haberte amado tan poquito hasta ahora. Quisiera amarte con el ardor de los Serafines y con el corazón de María Inmaculada, Tu Madre y la mía. Por causa Tuya, Oh Jesús, deseo amar a mi prójimo como a mí mismo.

Humildad

Oh Señor, yo no soy digno de recibirte, mas dí tan solo una palabra, y mi alma quedara curada.

Dolor

Antes de acercarme a Tí, Oh Jesús, Te pido una vez más me perdones mis pecados. Tú me has amado tanto que hasta has muerto por mí, y yo he sido tan malvado y te he ofendido un sin fin de veces. ¡Ten piedad de mí! ¡Perdóname! Por Tu gracia, borra de mí toda mancha de pecado. Deseo acercarme a Tí con una pureza angelical para poder recibirte dignamente.

Deseo

Dios mío, ven a mi alma para que la puedas hacer san ta. Dios mío, ven a mi corazón a purificarlo. Dios mío, entra a mi cuerpo a conservarlo y para que yo nunca me separe de Tu amor. Destruye todo lo que veas en mí que no sea digno de Tu presencia y pueda obstruir Tu gracia y Tu amor.

(Ten en cuenta que dentro de unos pocos minutos Jesús estará en ti. Este es el momento más grande y hermoso de tu día. Preparate bien. Presenta a Jesús un corazón ardiente de amor y deseo por El. Esta completamente consciente que no mereces tan gran favor, y no vayas a Comunión con tu alma manchada de pecado mortal.

Trata de recibir la Sagrada Comunión durante la Misa, pero si no es posible, recíbela fuera de Misa a fin de que no te pases un día sin recibir a Jesús. Recuerda que una Comunión ferviente 1) preserva y aumenta en tí la gracia santificante; 2) te borra los pecados veniales; 3) te proteje para que no caigas en pecado mortal; 4) te trae consuelo y ayuda, con un aumento de caridad y esperanza para la Vida Eterna.)

ACCION DE GRACIAS

(Como Jesús esta ahora en tí, te has convertido en un Tabernáculo viviente. Conserva el recogimiento y adora a Tu Señor. Exprésale toda tu alegría al poseerlo. Abrele tu corazón y háblale con mucha confianza.)

Oracion

Oh Jesús, me siento hondamente conmovido por la presencia de Tu Amor infinito. ¡Cuán agradecido Te estoy! No sé hacer otra cosa que repetirte: ¡Gracias, Oh Jesús! ¿Que haré por Tí, Oh Señor, para corresponder a Tu regalo?

Escucho Tu dulce voz repitiéndome: "Hijo mío, dame tu corazón" (Pro. 23:26). Si Senor. Te ofrezco mi corazón y mi alma. Te consagro toda mi vida. Deseo pertenecerte enteramente a Tí por siempre.

A Jesús Crucificado

Oh Jesús mío, heme aquí postrado a Tus divinos pies implorándote con mi más ferviente deseo imprimas en mi corazón vivos sentimientos de Fe, Esperanza y Caridad, con un sincero dolor por mis pecados y un firme propósito de enmienda; mientras que con un hondo afecto y dolor de mí alma, considero dentro de mi y contemplo mentalmente Tus cinco llagas preciosísimas, teniendo en cuenta las palabras que el Santo Profeta David dijo de Tí, oh mi Buen Jesús: "¡Han taladrado mis manos y mis pies, puedo contar todos mis huesos! (Padre Nuestro, Ave María, Gloria).

Invocaciones

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del Costado de Cristo, lavame. Pasion de Cristo, confórtame. Oh mi Buen Jesús, óyeme. Dentro de Tus llagas, escóndeme. No permitas que me separe de Tí. Del enemigo malo, defiendeme. A la hora de mi muerte, llámame; y mándame que venga a Tí, para que con Tus Angeles y Santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Buenaventura

Taladra Oh Dulcísimo Señor Jesucristo, mi alma en lo más profundo con la más gozosa y saludable herida de Tu amor, con la más apostólica, verdadera y serena caridad, para que mi alma pueda siempre languidecer y derretirse de amor y añoranza por Tí, que suspire por Tí y se desmaye por Tus cortejos, y ansíe disolverse y estar Contigo. Concédeme que mi alma siempre sienta hambre de Tí, el Pan de los Angeles, el refresco de las almas santas, nuestro pan diario y supersubstancial que tiene toda la dulzura y el sabor y toda la delicia a nuestro gusto. Haz que mi corazón esté siempre hambriento y que se alimente de Tí, a quien los angeles desean contemplar, y deja que mi alma más profunda se llene de Tu dulzura y Tu sabor. Que siempre tenga sed de Tí, Fuente de Vida, Fuente de sabiduria y conocimiento, Fuente de luz eterna, Torrente de placeres, Riqueza de la Casa de Dios. Que siempre pueda conseguirte, buscarte, encontrarte, correr hacia Tí, obtenerte, meditar sobre Tí, hablar de Tí, y hacer todas las cosas para alabanza y gloria de Tu Santo Nombre, con humildad y discreción, con amor y deleite, con solicitud y afecto, y con perserverancia hasta el fin. Se Tú solamente mi esperanza y mi confianza completa, mi riqueza, mi deleite, mi placer y mi gozo; mi descanso y tranquilidad; mi paz, mi dulzura y mi fragancia; mi dulce sabor, mi alimento y mi refresco; mi refugio y mi auxilio; mi sabiduría, mi porción, mi posesión y mi tesoro, en quien pueda mi mente y mi corazón estar siempre firme y fijo y arraigado inmobiblemente. Amen.

Oración de Santo Tomas Aquino

Te doy gracias, Oh Santo Señor, Padre Todopoderoso, Dios Eterno, que has concedido no por nigún mérito mío, sino por la condescencia de Tu gran misericordia, nutrime a mí, pecador, indigno siervo Tuyo, con el precioso Cuerpo y Sangre de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo. Te pido que esta Sagrada Comunión no me sea para condenación y castigo, sino defensa para mi perdón. Que sea para mí armadura de Fe y escudo de buen designio. Que sea la causa de mi vaciamiento de vicios y la extinción de toda concupiscencia y lujuria; un aumento de caridad y paciencia, de humildad y obediencia y de todas las virtudes. Que sea para mi, defensa contra los ataques de mis enemigos, visibles e invisibles; el apaciguamiento perfecto de todos mis impulsos malvados, tanto carnales como espirituales; que sea razón para que yo me apegue firmemente a Tí, el único Dios Verdadero; y que me traiga una muerte santa y feliz. Y Te suplico que Te dignes traerme, a mi pecador, a ese banquete innefable, donde Tú, con Tu Hijo y Tu Espíritu Santo, sois para vuestros Santos, Luz verdadera, Plenitud de contento, Gozo eterno, Alegría sin mezcla, y Felicidad perfecta. Os pido esto por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

La Comunione Con Maria



amigable a su impresora
Pagina inicial

imagemap for navigation Página inicial Mapa del sitio Contactar Buscar